La economía tiene una base modesta para sostener el crecimiento

Un informe privado entiende que aún es posible crecer el 3% este año; pero remarca los problemas de exportación. En cinco años se perdió el 25% de las empresas que vendían afuera.



Un trabajo del área Economía del IAE Business School de la Universidad Austral, a cargo de Eduardo Luis Fracchia, señala que –en lo que va del año- la economía crece a un ritmo del 3% basada en mayor inversión y algo más de consumo aunque no presente un alza fuerte. Sin embargo, la exportación muestra signos de debilitamiento: sólo exportan 10.000 firmas, a diferencia de las 15.000 que lo hacían cinco años atrás.
Desde la universidad señalan que el contexto internacional se volvió más proteccionista. Estados Unidos puede influir en un ambiente comercial mundial más cerrado, en especial si se profundiza su política comercial. El contexto latinoamericano, en cambio, es más favorable este año debido fundamentalmente a la recuperación de Brasil. En 2018 el crecimiento de la región sería de 1,2 % por arrastre estadístico y 0,3% por el efecto Brasil. “Sin esos componentes Argentina crecería menos de 2 puntos”, enfatiza.
Respecto del mercado laboral, se observa que el empleo está creciendo a ritmo moderado tanto en el segmento formal como en el informal pero evoluciona casi al nivel del incremento poblacional. La industria es el sector que salió más tarde de la recesión con diferentes velocidades y, por lo tanto, el comportamiento del empleo en ese segmento es también muy heterogéneo.
Las paritarias, como suele ocurrir a principios de año, siguen con dificultad de concreción, en especial en el sector educación y en particular en Buenos Aires. Con los acuerdos cerrados hasta ahora, el equipo de Fracchia apunta que se espera que el salario real puede avanzar este año en “forma moderada” como ocurrió en 2017. “Esto influirá de manera positiva en el nivel de consumo que sigue bajo”.
Describen que la balanza comercial puede crecer con la mejora de la ecuación energética que se alteró desde hace diez años con la importación básicamente de gas natural. La energía se va ajustando con la recomposición tarifaria. Los precios de los combustibles ahora están más alineados con el precio internacional del crudo lo que es razonable. También hay una mayor presencia de energías renovables.
El TLC con Canadá está avanzando y puede ser relevante para el Mercosur. La vinculación del Mercosur con Europa, en cambio, va más lenta. “Para tener mayor competitividad hay que afectar regulaciones y esto influye en intereses corporativos. Es necesario reducir el costo laboral y eso supone negociar fuerte con lobbies concretos”, plantean en el informe.
El gasto social crece a un ritmo mayor que la inflación y la infraestructura sigue dinámica en saneamiento, energía y obras viales. El objetivo es mantener un 3.5% del PIB en gasto público de infraestructura. Lo más relevante del ajuste fiscal pasa por la reducción de los subsidios a la energía y todavía falta.
El régimen de tipo cambio flotante con indexación y con intervenciones al dólar se vio parcialmente desvirtuado. El dólar subió más en los últimos meses pero sigue a un ritmo bajo respecto al nivel general de precios. Este nivel de tipo de cambio influye en un amesetamiento de las exportaciones que este año serán además impactadas por el clima con una cosecha más reducida (47 millones de toneladas de soja).
Para la Universidad Austral, la devaluación del peso sería relevante para superar el retraso cambiario pero “el Gobierno no lo quiere más allá de $20.5. Ese nivel de dólar no es de equilibrio sino resultado de la política de endeudamiento”.
La inflación permanece muy inercial, es un desafío reconocido por el gobierno. Será muy difícil llegar al 15% como establece la meta del Banco Central. Lo bueno es que la inflación núcleo esta en descenso.
Para Fracchia la economía estaría en equilibrio hacia el mediano plazo con la corrección de los dos déficit gemelos y la reducción parcial de la pobreza: “Para crecer al 5% es necesario más reformas estructurales y de mayor profundidad y subas consistentes en la productividad. Por ahora el avión está estabilizado, hay que darle rumbo”.



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