Gremios empuñan armas: paro (abril) y marcha nacional (mayo)

El congreso extraordinario de Conadu definió dos medidas de fuerza, con la presunción de que la cartera educativa nacional no accederá a su reclamo (25 por ciento más cláusula gatillo).

Conadu, una de las dos principales centrales gremiales del profesorado universitario, celebró ayer un congreso extraordinario para sentar posición en el marco de las negociaciones salariales con el Ministerio de Educación de la Nación.
La definición de los congresales siguió la línea que en Córdoba ya habían discutido los afiliados de Adiuc, fijando dos medidas de fuerza para los próximos meses. Esta decisión se presenta como consecuencia del convencimiento de los representantes gremiales de que las aspiraciones de profesores y funcionarios no llegarán a un punto de encuentro en el corto plazo.
En concreto, Conadu aprobó la realización de un paro de actividades durante 48 horas en la segunda quincena de abril (martes 10 y miércoles 11), y de una Marcha Nacional Universitaria en mayo.
Mientras tanto Conadu Histórica, la otra central gremial de peso, reunirá mañana a su congreso extraordinario. La central combativa se plegaría a la propuesta de Conadu, dotando a la amenaza de medidas de fuerza de un mayor peso en la negociación.

Presunciones
Los gremialistas universitarios parecen haber adoptado, en las semanas recientes, el rol de voceros del Gobierno nacional. Mientras los funcionarios de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) trascurrieron la primera reunión de la comisión paritaria sin emitir ningún tipo de postura o propuesta sobre aumentos salariales, son los dirigentes gremiales quienes vienen anunciando las supuestas intenciones del Ejecutivo nacional: limitar el acuerdo paritario a un 15 por ciento de aumento.
Sin embargo, la única postura adoptada por los funcionarios nacionales en la reunión del lunes pasado fue aceptar el reclamo gremial de activar la cláusula gatillo del acuerdo salarial 2017. Es por eso que el lunes se reunió una comisión técnica mixta que tiene por función calcular los aumentos pertinentes para ordenar su posterior pago.
De dicha reunión no solo participaron Conadu y Conadu Histórica, pesos pesados que concentran la representación del 80 por ciento del cuerpo docente universitario. También hubo representantes de las otras cuatro organizaciones gremiales que integran la comisión paritaria: Fagdut (propia de la Universidad Tecnológica Nacional), Fedun (referenciada en la CGT), Ctera y UDA.
La ausencia de propuesta formal por parte del Ministerio y el silencio de los funcionarios fueron interpretados por los gremialistas como una insinuación tácita de que la propuesta salarial se mantendrá dentro de los límites fijados para toda la estructura gubernamental: los aumentos no deben superar la meta de inflación, es decir, el 15 por ciento.
Desconfiando que dicha meta llegue a alcanzarse, Conadu no sólo pide un 25 por ciento de recomposición salarial, sino que además reclama una cláusula gatillo. La misma consistiría en chequeos trimestrales, vencido cada “escalón” del acuerdo, para elevar el porcentaje de aumento en caso que la inflación lo supere.
El paro de 48 horas sería la primera demostración de fuerza que daría el profesorado universitario. La fecha elegida (10 y 11 de abril) es una forma de garantizar que, cuando se efectivice, todas las unidades académicas del país hayan dado inicio a sus años lectivos.
Por otra parte, la Marcha Nacional Universitaria de mayo intentará visibilizar el conflicto en todas las provincias, con columnas que salgan de cada una de las más de 50 universidades nacionales, hacia la Capital Federal.
Además, Conadu ya advirtió que, de no verse satisfechos sus reclamos, utilizarán la conmemoración del centenario de la Reforma Universitaria como escenario para dar mayor visibilidad a su protesta e incomodar al Gobierno.
“Nuestra expectativa es que este año no ocurra, como el año pasado, una paritaria que llegue al mes de julio. Sobre todo porque estamos en un año muy importante con la conmemoración de la Reforma Universitaria, y no le conviene a nadie que todas las acciones que se hagan por los 100 de la Reforma terminen atravesadas por un reclamo salarial”, advirtió días atrás el secretario general de Conadu, Carlos de Feo.“El gobierno tiene que entender que no es el momento y que debemos poder cerrar un acuerdo que nos convenga a todos”, agregó el sindicalista.