Acusan a Schiaretti de querer “asfixiar” al municipio

Para el gobierno capitalino, la resolución de ERSEP ataca la autonomía del Palacio 6 de Julio, incumple con el Pacto Fiscal y plantea una disputa política cuyo objetivo es perjudicar a la administración radical con el desfinanciamiento del alumbrado público.

Por Yanina Passero
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Los adláteres de Ramón Mestre quieren apartarse de las discusiones a las que califican de “retóricas”, luego que el Ersep resolviera depurar de la facturación las tasas que carga el municipio por el servicio de alumbrado público y mantenimiento de la red cloacal. Pretenden que el compendio legal y los números hablen por sí solos y justifiquen la conclusión a la que arribó el equipo del intendente Ramón Mestre: el Gobierno de la Provincia atacaría la autonomía del Palacio 6 de Julio, incumpliría con el Pacto Fiscal y plantea una disputa política cuyo objetivo sería asfixiar a Córdoba.
Sobre el primer punto, desde el Palacio señalan que el artículo 180 de la Constitución Provincial define al municipio como una comunidad independiente de otro poder en el ejercicio de sus atribuciones, para reconocerle más adelante plenas facultades para fijar impuestos y tasas, siempre y cuando respeten los principios constitucionales de tributación.
Como ya lo había planteado el Intendente en otras oportunidades, sostienen que el Ersep no tiene la facultad de intervenir sobre gravámenes municipales, incluso la EPEC estaría obligada por su normativa interna (artículo 38) a actuar como agente de percepción. Sin olvidar, además, que existe un convenio que habilitó la carga de tasas capitalinas a la factura que emite la empresa provincial de energía.
Aclarado estos puntos, funcionarios mestristas razonan que hay un “claro ataque a la seguridad jurídica de los municipios”. También, un precedente al que califican de “peligroso”: “Hoy se ataca el municipalismo, mañana podrán atacar otra cosa”.
En el segundo nivel de argumentos, voceros del Intendente no dudan en exponer un supuesto incumplimiento por parte de la Provincia al Pacto Fiscal, rubricado por la Nación y los gobernadores donde se dispuso un esquema de distribución de recursos y se asumió el compromiso de reducir gastos e impuestos. “¿Por qué no bajan la percepción que cobra el Ersep por cada factura emitida, entre otras cargas? No se lo cobran a Mestre, se lo cobran a los vecinos. Empecemos por casa”, reclamaron.
“Derogar inmediatamente los tributos específicos que graven la transferencia de combustible, gas energía (…) y servicios sanitarios, excepto que se trate transferencias destinadas a consumidores finales”, ordena el proyecto de consenso suscripto en Buenos Aires. El mestrismo, fundamenta así, que la Provincia estaría eludiendo la responsabilidad asumida.
El momento más jugoso del descargo municipal llega cuando inscriben la resolución del Ersep en el marco de una “disputa política”. Utilizando el ejemplo de 2017 de la contribución que incide sobre la energía eléctrica para el mantenimiento del alumbrado y la red semafórica, defienden la decisión de no anexar estos conceptos al Inmobiliario, como ocurre en Rosario y Ciudad de Buenos Aires, apelando al equilibrio del actual sistema y a la apuesta de inversión en luces led como mecanismo de amortización de la deuda en dólares.
El año pasado, el municipio recaudó por la tasa a la energía eléctrica $468.781.399 y EPEC retuvo $315.960587, arrojando un total de $152.820.811. En tanto, los gastos operativos por mantenimiento del servicio de alumbrado se llevaron $148.170.062. El saldo o resultado operativo cerró en $4.650.749, número positivo que muestra, para el municipio, los beneficios del sistema que la Provincia pretende modificar, exigiendo a las comunas que arbitren los medios para percibir esas tasas.
Lo cierto es que pese a los cambios anunciados por el ERSEP en la forma de facturación, el mestrismo advierte que no se modifica la retención de la que se beneficia la EPEC y que, peor aún, tampoco hay compensaciones por el costo de la energía en sectores que no tienen medidor donde se cobra un cifra fija, independientemente del encendido. Con una inversión de 533 millones de dólares, donde se adquirieron lámparas LED, el municipio esperaba amortizar el empréstito con la reducción de consumo. “La apuesta es asfixiar a la Municipalidad, quieren desfinanciar un servicio esencial para la ciudad. Es ilógico el planteo provincial porque desalienta la inversión”, fustigan inobjetables fuentes del Palacio 6 de Julio, al tiempo que afirman que, en el nuevo contexto, debería replantearse la retención por consumo de energía y la discusión de un precio mayorista.
Recuerdan, en este sentido, que los corredores seguros que instalaron la Provincia y el municipio, son pagados por las arcas capitalinas, pero igual el ente retiene cargos por el consumo energético. Agregan que el municipio sostiene con recursos propios el consumo de establecimientos educativos y sanitarios.
Como existe un claro interés oficial en mostrar que el Ejecutivo municipal se ve obligado a presionar sobre sus contribuyentes, reflotan el compromiso de Mestre de bajar tasas si Schiaretti aumenta las partidas coparticipables. Aunque aclaran que no alcanzarán la tasa por alumbrado sino aquellas que se destinan para obras, como por caso, otra que el municipio no podrá cobrar en la factura de Aguas Cordobesas: la tasa para la red cloacal.
Por lo pronto, el secretario de Economía de la Municipalidad, Hugo Romero, emplazó a EPEC a que se abstenga de aplicar la resolución del ERSEP. Pero la disputa con Schiaretti no terminará allí, otro capítulo se lo lleva la pulseada por coparticipación. El municipio espera reunir pruebas suficientes de la presunta merma de fondos para analizar si es conveniente apelar a la vía judicial.



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