Descartada la paz, Adiuc analiza reclamos salariales

El gremio de los profesores universitarios cordobeses convocó a una asamblea de afiliados mañana para sentar posición sobre la negociación paritaria.



La primera reunión de la comisión paritaria que reúne a profesores universitarios y al Gobierno nacional no tuvo un desenlace prometedor. Tras oír los diversos reclamos de las centrales gremiales, los representantes de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) se retiraron sin poner sobre la mesa una oferta concreta.
El silencio de la cartera educativa nacional enervó a los gremios, que lo tomaron como una confirmación de sus sospechas: el Gobierno dilatará la discusión salarial cuanto pueda, para debilitar a los gremios e imponer un porcentaje que no supere el 15 por ciento de aumento.
Desde la SPU, en cambio, justificaron la ausencia de oferta en su voluntad de elaborar una propuesta que contenga las distintas aristas planteadas por los gremios, que no llegaron a la reunión con un reclamo unificado.
Con ese telón de fondo, el profesorado cordobés agremiado en la Asociación de Docentes e Investigadores Universitarios de Córdoba (Adiuc) se reunirá en la tarde de mañana para sentar su posición al respecto.
Con una negociación “en paz” descartada por las conducciones nacionales, el apoyo a un plan de lucha federal se da por sentado entre los docentes cordobeses. Sin embargo, el debate giraría en torno a cuál es el acuerdo más conveniente que los universitarios podrían arrancarle al gobierno: una actualización automática, como reclama su central Conadu, o un tradicional porcentaje fijo (25 por ciento, por ejemplo, como exige Conadu Histórica.

Especulación salarial
La negociación salarial de este año es la primera que conduce el recientemente electo secretario general Javier Blanco. El docente de Famaf fue ungido como sucesor del comunicador Pablo Carro, quien ahora ocupa una banca en la Cámara de Diputados dentro del bloque kirchnerista.
Blanco fue el nombre que el sector moderado del kirchnerismo pudo imponer para la sucesión de Carro, como respuesta a las pretensiones de Sandra Mutal, la artista que fungió de secretaria adjunta durante el sexenio anterior y que era impulsada por los halcones K (con especial asidero en Filosofía y Humanidades). El tamaritista Blanco mantendría la línea institucional y dialoguista (acuerdista, dirían otros) que mayormente impera en Adiuc desde la caída de Eduardo Maturano y David Dib.
Como Conadu celebra el próximo martes un congreso extraordinario a propósito de la negociación paritaria, Blanco deberá mañana conducir el debate para definir la posición de los delegados cordobeses.
En principio, la conducción de Adiuc mantiene la misma tónica apocalíptica que su central nacional al momento de describir el escenario nacional, afirmando que “el proceso inflacionario desatado por el gobierno nacional, con los tarifazos, la devaluación cambiaria, las tasas de interés y toma de deuda para financiar gastos corrientes y la fuga de capitales, marca claramente que la pauta del 15% que estableció para 2018 será completamente sobrepasada”.
Descartado un acuerdo a la brevedad por parte de los gremialistas, la conducción de Adiuc da por sentado que acompañarán el plan de lucha que el próximo martes se consensue a nivel nacional. Sin embargo, otro debate atraería la atención de los afiliados cordobeses.
Antes de la reunión del lunes, Conadu afirmaba que pretende que el acuerdo incluya una actualización automática de los salarios según la inflación medida por el Indec mes a mes, similar al método que en Córdoba se pactó entre el Suoem y la Municipalidad de Córdoba. La posición fue ratificada tras la reunión, y sorprende por haber sido objeto de una férrea oposición de los gremialistas en la negociación del año pasado.
Conadu Histórica, en cambio, reclama que el acuerdo se haga a la manera tradicional: un 25 por ciento de aumento en cuotas trimestrales, con una cláusula gatillo que los blinde ante un eventual repunte de la inflación.
Cada método implica ventajas o desventajas para los profesores, según cómo evolucione la economía. En caso que la inflación se desacelere, como pronostica el Gobierno, un porcentaje fijo le permitiría a los docentes incrementar sustancialmente su poder adquisitivo, ventaja que no gozarían con la actualización automática.
En cambio, si la inflación mantiene su ritmo actual o vuelve a crecer, el método mensual le permitiría a los profesores recuperar el poder adquisitivo perdido mucho más rápido que con cuotas trimestrales.
La definición que terminen adoptando los docentes es una apuesta, que sólo el tiempo podrá verificar como correcta o incorrecta. Sin embargo, la adopción de un porcentaje fijo podría interpretarse como una señal de confianza en el futuro de la economía, mientras que el método automático se leería como una muestra de temor frente a la evolución de los agregados económicos.



1 Comentario

  1. ¡Bah!, Es otra expresión de la “RESISTENCIA”. sabemos que PABLO CARRO y los suyos están detrás de esto. Con tal de crear zozobras en las instituciones se esconden detrás de la “LUCHA POR LOS DERECHOS”. De las OBLIGACIONES no se acuerdan nunca.¡Piedra libre, berrincheros políticos! Lo unico que les importa a sus dirigentes es adquirir VI-SI-BI-LI-DAD para aspirar a posiciones de poder a nivel nacional. Pablo Carro quiere volver a su BUENOS AIRES NATAL como “triunfante” y como referente que aglutina gente, que serían sus seguidores Cordobeses, junto con Gabriela Estevez, otra Cordobesa trucha que juega para La Cámpora de Màximo K.

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