Schiaretti ‘19: pide concentración a caciques del interior

Con la meta puesta en retener la provincia, el gobernador quiere a todos sus hombres trabajando en el territorio.

Por Yanina Soria
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El mensaje bajado desde el Panal es contundente: este año no electoral, la única “candidatura” debe ser la gestión provincial; la principal espada que Unión por Córdoba (UPC) espera desenvainar el año próximo cuando llegue el turno de medirse en las urnas.
Aunque por cuestiones obvias hacia afuera no lo admita aún, hacia adentro, el gobernador Juan Schiaretti dio claras señales de que está dispuesto a subirse al ring para revalidar su título. Y quiere a todos, pero a todos, encolumnados detrás de ese objetivo.
Y por si alguno se distrae en el camino, por ejemplo con el factor (José Manuel) De la Sota, el jefe político del PJ cordobés ya comenzó a marcar la hoja de ruta para su dirigencia y militancia.
De sólo imaginar la catástrofe política que significaría que después de 20 años ininterrumpidos el peronismo pueda perder el poderío provincial, la urticaria se apodera del oficialismo. Frente a la amenaza del Pac-Man amarillo y la conformación del nuevo mapa electoral, los justicialistas saben que no hay tiempo que perder ni terreno que ceder.
Por eso, mientras en Capital el PJ ya armó un esquema de trabajo, repartió tarea y designó roles rumbo al 2019, el interior comienza a dar sus primeros pasos en ese sentido.
Los principales caciques departamentales están siendo convocados, algunos por el propio Schiaretti y otros por alguno de sus interlocutores, con intenciones de reactivar el plan de trabajo territorial que garantice el blindaje político de, por lo menos, aquellos distritos históricamente peronista.
Es que aunque UPC le buscó atenuantes a los resultados de octubre pasado –entre ellos la nacionalización de las elecciones y el hecho de tratarse de comicios de medio término- la lista patrocinada por el presidente Mauricio Macri se impuso ampliamente en casi todos los departamentos. En las Primarias, ese primer cachetazo electoral generó desconcierto e incertidumbre en un peronismo que esperaba una derrota pero no por tanta diferencia.
De cara a la gran final, el peronismo necesariamente deberá revertir esos resultados en las provinciales si quiere alzarse con una victoria dado que, desde hace años, UPC no cuenta con el acompañamiento del principal bastión electoral (ciudad de Córdoba). De allí la importancia y el peso que tienen los hombres del interior para la consumación de ese objetivo macro.
El pedido que se les está haciendo desde el Panal es simple: redoblar esfuerzos y no desconcentrarse.
Más allá de que la mayoría de ellos cumplen roles en el Ejecutivo, la Legislatura o como jefes comunales e intendentes, Schiaretti los quiere a todos activos en sus territorios.

Mapeo
Como se dijo, salvo muy pocas excepciones, los referentes departamentales no pudieron preservar el año pasado sus jurisdicciones de la mancha que tiñó de amarillo casi todo el mapa cordobés. Por lo que ahora el desafío que asumen los hombres del PJ es mayor.
Los viejos caudillos departamentales cuentan además con una generación de dirigentes más jóvenes que empujan con ideas renovadas y nuevos aportes. Los hombres del interior ya comenzaron a trabajar y, desde ahora, tendrán mayor presencia en sus territorios.
En esa línea ya activaron dirigentes como el legislador Carlos Gutiérrez en Río Cuarto quien se muestra junto al intendente Juan Manuel Llamosas. O al presidente del partido peronista, el senador Carlos Caserio quien junto a su hija, la legisladora Mariana Caserio, encabezaron hace unos días un encuentro del justicialismo en Punilla.
De igual manera, el viernes pasado los caudillos peronistas del departamento Río Segundo, Francisco Fortuna y Osvaldo Vottero, condujeron un encuentro dirigencial en ese sector de la provincia al que también asistieron intendentes con presencia territorial, como Federico García de la localidad de Laguna Larga.
En Santa María, el legislador Walter Saieg junto al joven intendente de Alta Gracia, Facundo Torres, serán quienes lleven adelante la movida política en ese departamento. Lo mismo para Carlos Presas y Rodrigo Rufeil en Colón o el diputado Martín Llaryora en San Justo. Sobre el ministro de Agricultura, Sergio Busso, recae la responsabilidad por ejemplo de los departamentos General Roca y Roque Sáenz Peña. Mientras que en San Martín, el peronismo cuenta con el intendente de Villa María, Martín Gill, y la ex kirchnerista Nora Bedano como sus principales armadores. De igual modo lo es el Presidente Provisorio de la Legislatura, Oscar González, en Traslasierras.