Retorno de Daniele: Suoem dice tener blindaje legal; dudas sobre apoyo interno

Desde el gremio municipal aseguran que no habilitará la intervención del Ministerio de Trabajo la renuncia de la conducción que lidera Beatriz Biolatto. Argumentan que el estatuto establece cómo actuar para que la organización no quede acéfala. La reunión de comisión de ayer, con poca concurrencia.



Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

suoemEl Suoem se encuentra en estado deliberativo. No. No lo convoca las urgencias de afiliados a quienes debe dedicación exclusiva. La comisión directiva y el equipo de asesores legales del gremio de los municipales capitalinos analizan cuál es la mejor opción para que su ex secretario general, Rubén Daniele, le escape a la jubilación y recupere el bastón de mando.
El “operativo retorno” del sindicalista que ocupó más de 30 años la cabecera de la mesa del Suoem no cesó desde que resolvió declinar su postulación electoral, tras el decreto que determinó su “estado jubilatorio” y firmó su baja laboral el 3 de enero de este año. La sucesora, la primera mujer que logró escalar a la máxima posición de ese poderoso gremio, reconoce tácitamente que Daniele es mejor que ella. Beatriz Biolatto está dispuesta a retomar sus funciones como secretaria gremial en Educación si el equipo de letrados del sindicato asegura que no hay riesgos, que el control del organismo seguirá en manos de la “Verde”.
Claro que si fracasa el “plan de emergencia” no sólo deberá remontar la dura interna que Daniele quería evitar con su salomónica participación en comicios internos; Biolatto, tendrá que dirigir el gremio con el mote de “segunda opción”, sin haberse permitido la oportunidad de mostrar capacidades que seguro no le faltan.
La renuncia de la comisión directiva (que apenas lleva dos meses y medio en funciones) sigue siendo la opción que barajan los abogados del Suoem. Lo cierto es que no están en condiciones de asegurar si la declinación de los mandatos se producirá en lo inmediato. Por el momento, la fecha perentoria sigue siendo en junio, tal como había anunciado Daniele el día que “ungió” a Biolatto como su delfín. Queda tiempo para planear la jugada.
El decreto que firmó el viceintendente Felipe Lábaque -autorizando a Daniele a gozar licencia por actividad gremial sin goce de sueldo- prueba que el agente sigue siendo empleado activo del municipio ergo está habilitado para competir en elecciones según lo marca la Ley de Asociaciones Sindicales.
A diferencia de la pulseada entre Daniele y Mestre en la previa de los comicios internos del 12 de octubre de 2017, se sabe que el dirigente es empleado municipal hasta el 30 de junio de 2018, conforme lo marca el instrumento administrativo rubricado por el presidente de Atenas. También, que hay dos resoluciones judiciales favorables al caudillo del Suoem: la anulación del decreto 2504 que puso en jaque su candidatura y pretendió expulsarlo de la Municipalidad; y la admisión de la cautelar interpuesta por el mestrismo pero sin efecto suspensivo, o sea, sin afectar los derechos de Daniele hasta que se resuelva la cuestión de fondo. Ahora la Cámara del Trabajo es la que debe expedirse.
Creyendo que tienen la suerte a su favor –igual de optimistas son en el staff municipal sobre las posibilidades del triunfo de Mestre en esta puja- al Suoem sólo le preocupa actuar con prolijidad. Esto es, habilitan un nuevo proceso de renovación de autoridades sin dejar cabos sueltos para que intervenga el Ministerio de Trabajado de la Nación.
Los asesores de Daniele dicen estar blindados. Aseguran que la cartera que comanda Jorge Triaca sólo puede requerir a las asociaciones sindicales “que dejen sin efecto las medidas que importen: a) violación de las disposiciones legales o estatutarias; b) incumplimiento a las disposiciones dictadas por la autoridad competente en el ejercicio de facultades legales”, conforme al artículo 56 de la ley que rige la actividad gremial.
Un gremio acéfalo podría invitar al Ministerio. Pero desde el Suoem dicen que eso no sucederá porque el estatuto social del sindicato establece cómo actuar en el caso que renuncie toda la comisión directiva –como pretenden- o no exista quórum.
“En caso de renuncias en la comisión directiva que dejen a esta sin ‘quórum’, los renunciantes no podrán abandonar sus cargos y subsistirá su responsabilidad hasta la constitución de la nueva comisión directiva que se realizará en la forma prescripta por el estatuto para la elección de autoridades y dentro de los 30 (treinta) días de quedar sin ‘quórum’. En caso de abandono, además de las responsabilidades legales pertinentes, podrán ser expulsados de la institución”, reza el artículo 25 de la ley interna del Suoem.
“Si la elección no se consuma, seguirá la conducción que asumió el pasado 3 de enero, sin intervenciones, sin Daniele”, resumió una inobjetable fuente gremial.
¿Escaso apoyo?
Ahora bien, un dato llamativo fue la escasa concurrencia a la reunión que se hizo ayer en la sede gremial para plantear el retorno de Daniele. Si la minuta planteaba escaso interés en delegados y miembros de la comisión podría afirmarse que el sindicalista tiene un problema frente a su nariz. De 54 miembros de comisión, dieron el presente apenas 30. ¿Los faltazos pueden interpretarse como una quita del apoyo? Un proceso de revocatoria de mandato es una empresa política riesgosa.



Dejar respuesta