Intervención de UTA, en jaque por elección general

De la actual junta normalizadora del gremio de los choferes surgirían al menos dos listas. El ex secretario general, Alfredo Peñaloza, busca aliados. Congreso de Ética de junio será el tamiz de opositores.



El gremio de los conductores del transporte de la ciudad reactivó su vida política interna luego del impasse impuesto tras la intervención de UTA Nacional, en octubre de 2016. Desde la remoción del ex secretario general de la filial cordobesa, Ricardo Salerno, y toda su junta, elegidos del mandamás del sector, Roberto Fernández, surfean las internas circulares que ni siquiera terminaron con las gestiones de Luis Arcando y el secretario del Interior, Jorge Kiener.
Sólo basta con recordar los nueve días de paro consecutivo de junio de 2017, liderado por un grupo de delegados recientemente consagrados en elecciones, para tener una foto del estado de ebullición permanente de la UTA local.
Las elecciones generales de noviembre son un gran incentivo para mantener entretenidos a los dirigentes y activistas que reclaman la representación legítima de casi tres millares de choferes, mecánicos y administrativos que emplea el servicio público. Fuentes inobjetables afirman que la voluntad de normalizar la filial se mantiene, pese a problemas financieros propios de más de un año de pasamanos, caos político y anomia sindical.
Mientras las deliberaciones no impacten en el normal funcionamiento de la prestación, no habría impedimentos para que ocurra lo que choferes y delegados pedían en clave federal: “terminar con la injerencia porteña en la UTA Córdoba”. Ahora bien, cabe preguntarse si están dadas las condiciones para que los choferes puedan elegir a través de su voto directo a quienes los representarán por los próximos cuatro años.
Trascendió que en la próxima sesión del Tribunal de Ética de UTA Nacional, pautado para junio, será clave para “depurar” la matriz actual de dirigentes cordobeses. En otros términos, se espera que Fernández instruya a sus adláteres para restar posibilidades políticas a quienes puedan ser un problema en el futuro. Cabe recordar que no se inició el proceso de investigación a los delegados de Ersa y Coniferal que adhirieron al último paro salvaje en el que tuvieron sus días de fama los representantes de base de Aucor, con Gustavo Marín como cabecilla; y Sonia Beas, en representación de por Tamse.
Si en ese congreso se aplica el tamiz, es probable que el actual responsable de la normalización, el cordobés Gustavo Gigena, tenga el camino despejado para alzarse con la conducción formal de la UTA. Por el momento, parece que el responsable de la seccional contaría con los avales de la central nacional para dar un salto en su carrara sindical.
En concreto, está dispuesto a armar una lista de “leales” con dirigentes que tienen experiencia como delegados pero que no han participado de la junta directiva de UTA con anterioridad. Ahora bien, resta conocer que impulso dará Fernández a esta candidatura y cómo intentará anular los rumores de acefalia que sus opositores intentan instalar como parte de su estrategia electoral.
Está claro que los movimientos de Gigena, en lo sucesivo, apuntarán a lograr una lista única que evite el folklore de la campaña, también, potenciales peligros cuando la flamante comisión directiva se ponga en marcha. Lo cierto en que el candidato de UTA Nacional no convence a otros colaboradores de Fernández.
Dos de los integrantes de la junta normalizadora, Julio Mongiano y José Cuello, estarían en conversaciones para lograr presentarse como alternativa. Las diferencias naturales entre competidores serán un punto a atender por los caciques de Buenos Aires. UTA Córdoba es un manantial de ejemplos para afirmar que aquí no es terreno para confiarse. Si lo sabrá el santafesino Arcando que habilitó elecciones de delegados en menos de un clima convulsionado. Los ganadores terminaron poniendo patas para arriba la ciudad a pocos días de iniciar sus mandatos. Marín y Beas son los nombres más conocidos de una larga lista de delegados removidos de sus funciones.
Por su parte, el ex secretario general de UTA Córdoba, Alfredo “Cuchillo” Peñaloza, busca una fusión de su agrupación –Atilio López- con la “6 de Julio”, liderada por el delegado Osvaldo “Pescado” González.



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