Enroque en la UNC

Faltan poco más de dos meses para las elecciones en de decanos y vices en siete unidades académicas de la UNC. Ya hay preparativos para los comicios que cuentan con el padrón más importante de Córdoba, después del de la Provincia y de la Municipalidad capitalina. También epílogos y destinos curiosos de dirigentes que antes fueron primeras figuras de la política en la UNC.



Por Gabriel Osman

Tavella, a la vera del ring (universitario)

Gabriel Tavella es, junto al vicerrector Pedro Yanzi Ferreira, el único sobreviviente de la liga oficialista que gobernó la UNC antes de la llegada de Carolina Scotto al Rectorado, en 2007. La diferencia abismal de estos dos destinos, antes políticamente unidos en La Cooperativa, es que uno coronó con el Vicerrectorado su larga carrera política en la UNC, mientras que Tavella se refugió en la conducción de la obra social universitaria, la Daspu. Lleva tres mandatos consecutivos en ese rincón de la Ciudad Universitaria. Mucho para un ingeniero, preparado para otras lides y no de administración y menos de servicios médicos. Adicionalmente, las tres elecciones las ganó sin contar con un solo voto propio en el cuerpo electoral, el Consejo Directivo. Toda una proeza de la que el propio Tavella se ufana. Y todo un producto de la “política de palacio” que suponen las elecciones indirectas, derogadas hoy en la UNC para cargos unipersonales (rector y decanos). La Daspu ha podido sobreponerse a este capitis diminutio que supone contar con un presidente sin poder y también con poca dedicación. Tavella le está destinando sus energías a su pasión por el boxeo, no como boxeador precisamente pero sí como jurado de peleas profesionales. El éxito que no tiene en el manejo de la Daspu –el último balance le dio $ 40 millones en rojo- lo ha obtenido con holgura en el box, siendo hoy uno de los jurados mejor reputados en el box argentino. En la Daspu brilla por su ausencia y ni siquiera recorre alguna de las tres sedes extramuros de la Ciudad Universitaria con que cuenta la obra social, en Cofico, la Maternidad Nacional y en el Cerro de las Rosas.

Cuella, sin futuro en Facultad de Sociales

Silvina Cuella

Silvina Cuella es la actual decana normalizadora de Ciencias Sociales, una de las dos Facultades creadas por el ex rector Francisco Tamarit para abonar su reelección. No le sirvió porque sus respectivos Consejos Directivos no estaban constituidos – había sólo decanos normalizadores- y por lo tanto no integraron la Asamblea Universitaria en la que se impuso Hugo Juri, hace dos años. Y esta artimaña no le servirá jamás a la oposición porque el próximo rector será elegido por voto directo. Cuella, designada por Tamarit como interventora en un marco de designios para que fuera también la primera decana electa, no competiría en las elecciones programadas para el próximo 17 de mayo. Formalmente, ella habría notificado que no competiría pero, esto sucede a menudo, tal vez no pueda. Es curioso pero en este caso de no quiero/no puedo estarían involucrados miembros de su gabinete, que ya han ungido como candidata a María Inés Peralta, pareja de Mariano Faraci, el Speer del régimen scottista, y también secretaria de Extensión de la ex diputada nacional Scotto, que se ganó el alias de Carolina la Breve, cuando a los cuatro meses de asumir renunció a su banca de Diputada en el bloque kirchnerista en el Congreso Nacional. Volviendo al entorno de funcionarios que impulsan a Peralta, se destacan entre ellos el hijo del ex rector González, Alejandro González (secretario de Coordinación) y Miguel “Tato” Tomaíno (secretario Administrativo). Entre ambos tienen el control económico y político de la gestión de la flamante Facultad.

Artes: ¿otro caso de no quiero/no puedo?

Myriam Kitroser

Otro caso de de no quiero/no puede podría ser el de Myriam Kitroser, decana con primer mandato de la Facultad de Artes, creada por Scotto. Aparentemente, sufre el “síndrome Ana Yukelson”, la primera decana que tampoco fue reelecta. Dicen que Kitroser, arquitecta ella, fue una solución de emergencia para contener las disputas internas ante la renuncia de Yukelson a seguir en el cargo. Pero la solución encontrada hace tres años podría ser una postergación de una lucha que ahora sería difícil de contener. La pelea de los artistas no sería nada lírica. Por ejemplo, una de las postulantes, apodada la “Salvaje” por su rol como delegada paritaria. Sandra Mutual fue la segunda de Pablo Carro en la conducción de Adiuc y perdió la interna ante el moderado Javier Blanco (Famaf y tamaritista). Su rival tiene también sus pergaminos, como que a Ana Mohamed se la sindica como híper K.



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