Daniele timbea su sindicato

El histórico capolista del Suoem reactiva su intrincado plan para volver a la conducción, exponiendo al gremio a un grave riesgo: ser intervenido por el Ministerio de Trabajo de la Nación.



Por Felipe Osman

Durante las últimas semanas, las autoridades de la lista Verde -a cargo de la conducción del Suoem- vienen reuniéndose para tomar una decisión. Y si bien los motivos son una incógnita, la resolución adoptada el viernes último en el Art Decó fue reactivar al plan pergeñado por Rubén Daniele para volver a la Secretaría General del gremio.
La maniobra consistiría en que toda la cúpula del sindicato presente su renuncia, forzando así el llamado a nuevas elecciones a las que la lista Verde concurriría –ahora sí- liderada por su cacique y, aparentemente, único “dueño” del trono.
Pero lo que resulta extraño es el porqué. Daniele no se presentó a las elecciones del pasado 12 de octubre por una única razón: su situación judicial no estaba aclarada después de que Ramón Mestre decretara su estado jubilatorio. La jueza Keselman había otorgado al gremialista una medida cautelar para que participara de los comicios, pero no había resuelto la situación de fondo. Ahora, habiendo resuelto esta cuestión, la decisión de la jueza (de primera instancia) se encuentra en revisión de la Cámara del Trabajo, ante la cual la Municipalidad recurrió el fallo. A su vez, lo que en esta instancia se resuelva podrá ser recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia por cualquiera de las partes que se sienta disconforme con lo decidido.
Como puede verse, la situación judicial de Daniele sigue siendo confusa. Pero este obstáculo, que lo disuadió de liderar la lista Verde en las últimas (y recientes) elecciones, no parece resultar ahora una valla suficiente para evitar que intente una maniobra que expondrá al gremio -del que más que sentirse parte, se siente propietario- a un riesgo cierto de ser intervenido por el Ministerio de Trabajo de la Nación: la acefalía.
La interrogante principal es, entonces: ¿para qué quiere (o necesita) volver Daniele al sindicato que ha comandado durante 33 años?
Según el gremialista, todo este asunto se inscribiría en una cuestión meramente simbólica. “El gremio no puede permitir que la patronal se meta en sus decisiones internas”, explicó, luego de aclarar y remarcar que la decisión no está en absoluto fundada en un capricho personal.
Aún así, allegados a la conducción del sindicato entienden que esta última causa –desestimada por el propio Daniele- juega un papel central en las intenciones del ex secretario general de volver al sillón principal del gremio. Aparentemente, Daniele está empecinado en cumplir la promesa que le hizo al intendente cuando le juro que sería él quien lo despediría del Palacio 6 de Julio.
Junto a ello, otra probable causa que alimente las intenciones del dirigente gremial de volver a la conducción del sindicato, es que –como era previsible- Beatriz Biolato no logre controlar a las hostiles facciones de las que se compone la planta municipal, áreas operativas a la cabeza. En fin de cuentas, el propio Daniele reconoce que el Suoem es una “federación de sindicatos”. Los conflictos entre los distintos grupos son constantes, y el histórico capolista de la Verde jamás logró (o intentó) –después de once mandatos consecutivos al frente del sindicato- ungir a un delfín, a un sucesor capaz de controlar al gremio y lograr cohesión entre las distintas áreas.
Un episodio que alimenta esta hipótesis sucedió menos de dos meses atrás: a fines de enero, cuando la actual conducción liderada por Biolato acababa de asumir funciones, el Suoem denunció el robo de más de medio millón de pesos de su sede gremial. El dinero habría sido extraído de la tesorería. Delegados allegados a la conducción del sindicato explicaron a Alfil que esta oficina es de muy difícil acceso para cualquier persona que no forme parte de la mesa directiva, e incluso se barajó la hipótesis de que el robó haya sido de mayor cuantía a lo denunciado. En audios que circulaban entonces, delegados de las áreas operativas se preguntaban con suspicacia por qué había tanto dinero en efectivo en la tesorería, cuando lo habitual es que por montos mucho menores se utilicen siempre cheques para realizar los pagos.
Si estas sospechas son reales, Daniele habría logrado transferir sus votos a Biolato (su pareja), pero no el poder. La actual secretaria general cosechó, al frente de la lista Verde, un resultado que poco a nada tiene que envidiar a las performances electorales de Daniele, obteniendo más del 90 por ciento de los sufragios. Pero traspasar los votos no es traspasar el poder de mando. Aún siendo el titiritero tras bambalinas, tener a Biolato como intermediaria sería un obstáculo para disciplinar a la tropa.



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