Mestre pausa interna: Aro a Gobierno; Sacchi a Educación

La ex titular de Educación se convirtió en la primera mujer en ocupar la Secretaría más importante de la Municipalidad. Mestristas y macristas se disputaban la vacante generada tras la partida de Javier Bee Sellares hacia la Legislatura.



Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

Cecilia Aro

Coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer y en medio de una fuerte jugada de concejalas de todos los bloques para lograr la paridad en el recinto, el intendente Ramón Mestre designó a Cecilia Aro como secretaria de Gobierno. Desde la mañana de ayer, la ex titular de Educación se convirtió en la primera mujer en ocupar la cartera más importante de la Municipalidad de Córdoba. La ahora ex directora de Emergencia Social, Daniela Sacchi, ocupará el despacho que perteneció a Aro, antes a la diputada Brenda Austin y Adriana Bisceglia.
Una carambola del mandamás para atender a las demandas internas por la ausencia de mujeres en puestos de toma de decisión (sólo Aro integraba la primer línea del gabinete mestrista); también, para mostrar sintonía con la agenda de género que el presidente Mauricio Macri y jefe de Cambiemos a reclamado para sí, desconcertando al progresismo.
“En el Día Internacional de la Mujer quiero que reflexionemos sobre la necesidad de seguir avanzando en derechos y equidad”, pidió Mestre en el acto de jura de las flamantes funcionarias.
Pero hay un cabo suelto que no puede ignorarse. Si el radical demoró casi cuatro meses en designar al sucesor del mestrista paladar negro que ocupó su banca a la Legislatura, podía inferirse que la decisión era compleja.
¿La red de colaboradores de confianza de Mestre es cada vez más acotada? Esa era una de las elucubraciones que se escuchaban con frecuencia, cuando algún alfil radical era consultado sobre el tema. De ser así, un real problema para un dirigente que tendrá que extender su núcleo si espera recalar en el Panal.
Cierto es que voluntarios no faltaron. El secretario General, Daniel Arzani, fue uno de los primeros en anotarse en la lista de espera. Casi en simultáneo, comenzó a sonar el nombre de su par de Modernización, Marcelo Cossar. Claro, el ex intendente de Malvinas Argentinas y el concejal en uso de licencia no admitieron su pretensión en público.
¿Por qué Mestre ratificó en sus puestos a los interesados? Una de las explicaciones que trascendieron apuntaba a la necesidad de no introducir cambios en carteras que mostraron resultados. Los comentarios más maliciosos destacaban los “reparos” de otros funcionarios a los perfiles de los candidatos.
Incluso, hasta el nombre de otro radical, Rodrigo de Loredo, se coló en la mesa de apuestas. Naturalmente, la versión pereció apenas fue pronunciada. El ex titular de Arsat fue crítico con el líder del núcleo interno de la UCR “Confluencia”. Operadores de Mestre y del yerno de Oscar Aguad salieron en simultáneo a plantear la inviabilidad del rumor.
Justo en ese momento, trascendió que Cossar habría amenazado con volver al recinto. Concejales del oficialismo confiaron a Alfil que la amenaza existió, aunque quitaban peso explicativo al improbable desembarco de De Loredo al municipio.
La Secretaria de Gobierno es un bastión clave para construir poder político, en especial para aquellos que esperan la oportunidad interna primero y democrática, después, para gobernar la ciudad más importante del interior del país. Quien alcanzara la cartera no tardaría en resignificar la responsabilidad como una señal con mira a la carrera municipal de 2019.
Como hiciera el ministro del Interior de la Nación, Rogelio Frigerio, -quien invitó a Marcos Juárez a cada uno de los precandidatos provinciales de Cambiemos: Mestre, Mario Negri, Héctor Baldassi y Luis Juez, igualando sus posibilidades en términos simbólicos-, el Intendente capitalino eligió a dos militantes radicales de sus filas para completar su organigrama. Sin duda, Aro no imaginó semejante desafío. La dirigente sabía que su paso por Gobierno sería provisorio. Al menos así se habían encargado de remarcarlo los operadores de Mestre.
El radical tampoco cedió a las presiones de su vice, Felipe Lábaque, con quien se encuentra atravesando un idilio político, con la bendición del responsable de la Nación. Ante la indefinición de Mestre, el macrista pidió que honrara los acuerdos y habilitara al PRO a colocar un hombre en Gobierno.
Con la designación de Aro y Sacchi, Mestre pausó su interna. Debe hacerlo porque la sucesión municipal no se resolverá hasta que Cambiemos no designe a los responsables para disputarle el poder a Unión por Córdoba. Es su as bajo la manga.



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