El nuevo macrismo popular decidió salvar a Rafecas

La polémica decisión presidencial de salvar al cuestionado juez Daniel Rafecas es un nuevo mojón en el naciente “macrismo popular”.



Por Javier Boher
javiboher@gmail.com

Los tiempos que maneja Cambiemos son distintos a los que estamos acostumbrados a ver en la política, o por lo menos diferentes a los que se tomaba el kirchnerismo. Hay algo raro, casi tenebroso, en esa forma fría y calculadora de ejercer el poder.
Ayer se conoció que finalmente el Poder Ejecutivo, a través de su representante en el Consejo de la Magistratura, decidió salvar al cuestionado juez Daniel Rafecas.
La sorpresiva decisión deja en una posición incómoda a parte de los miembros del gobierno. Aquí no hay internas entre partidos ni manos negras que pretendan perjudicar al presidente, porque la decisión partió desde su círculo más cercano.
Los argumentos técnicos -que tanto agradan a los abogados- respaldan la decisión del Ejecutivo. Según los letrados, el juicio político es un instrumento reservado para atender cuestiones que no tengan que ver con el contenido de los fallos.
La desestimación express de la denuncia del fiscal Nisman habría cumplido con los requisitos que establece la ley. Aunque la cuestión técnica fuese correcta, los vínculos del acusado con el gobierno anterior (recordar la ayuda a Boudou en pleno escándalo Ciccone) levantaban sospechas.
Esta movida aparentemente inexplicable deja ver dos cuestiones. En primer lugar, la primacía de la racionalidad y el cálculo estratégico. Lejos de la vehemencia juvenil con la que el gobierno anterior encaraba sus batallas, los objetivos a largo plazo llevan al macrismo a realizar concesiones en el corto plazo.
En segundo lugar, se empieza a ver cierto desgaste en la relación que el gobierno supo tejer con los sectores sociales altos. Según el análisis de Alejandro Catterberg (titular de la consultora Poliarquía), el apoyo al gobierno empieza a flaquear entre los sectores de mayor nivel socioeconómico para concentrarse en las capas medias.
Esta decisión respecto a Rafecas (que lo habilita a mejorar su escalafón en la jerarquía judicial) guardaría relación con ambas cuestiones.
El objetivo que el gobierno se ha trazado en el largo plazo para el Poder Judicial implica una depuración que -según ellos entienden- debe hacerse respetando los mismos tiempos de la justicia. Prefieren evitar un conflicto que lleve a una de las corporaciones más endogámicas y corruptas del país a una defensa cerrada de cualquiera de sus miembros.
La estrategia kichnerista fue el conflicto y la división. Optaron por el desgaste, el descrédito e incluso la intimidación. La estrategia macrista es diametralmente opuesta, apelando a la negociación y a los operadores elegantes.
Perdonar a Rafecas es parte del precio a pagar para hacer política. Pero eso no es gratis.
Aquellos votantes más esperanzados, que decidieron creer el hiperoptimista “¡Sí, se puede!”, hoy se están enterando que aparentemente se puede, pero no todo junto. Por supuesto que a muchos esta idea no les cae bien.
La muerte del fiscal Nisman significó el mayor obstáculo para las ambiciones del kirchnerismo de mantenerse en el poder. Sin saberlo, se convirtió en un aglutinante para que muchos opositores independientes pusieran a Macri en la Presidencia.
Los números de Catterberg demuestran que esa argamasa cambiemita empieza a corroerse. Desencantados, sus primeros adherentes empiezan a recorrer un camino diferente al que pretende señalar el macrismo. Salvar al salvador de Cristina es un aporte más.
Confiado en los números que demuestran que se está convirtiendo en un gobierno “popular”, corre el riesgo de empezar a gobernar siguiendo el humor de las masas y no la identidad por la que consiguió el apoyo inicial.
Quizás no sea tan importante en un año no electoral. Pero si existe el riesgo de que algunos legisladores se marchen de sus bloques, deja de ser un problema de imagen para pasar a ser un problema de gobernabilidad.



1 Comentario

  1. jajajajjajajajajajaja contate otro chiste….lee el comunicado del colegio de abogados de capital federal…y veras q todo lo q paso con rafecas es q le pusieron los puntos…y le dijeron hasta aca ya no queremos mas intromision en el poder judicial…contala como quieras

Dejar respuesta