Moyano tuvo su marcha autorreferencial

El líder camionero fue la figura excluyente del acto que se realizó en la ciudad de Buenos Aires. Se defendió de las acusaciones que pesan sobre él y se fortaleció como referente opositor al gobierno nacional. Presencias cordobesas en el acto.



moyanoPor Marcos Duarte

No hubo sorpresas en el acto que fungió de escenario para el regreso de Hugo Moyano a la primera línea de la política nacional. El poder de movilización del sindicato de camioneros y el tono de los discursos dejaron claro que el eje principal de la protesta la figura del histórico líder sindical.
Desde que abandonó la conducción formal de su gremio para delegarla en su hijo Pablo, se había autoexcluido de la actividad sindical. Su actividad pública se limitó a Independiente, el club de sus amores, y a las intrincadas internas de la Asociación del Fútbol Argentino.
Ayer, materializó su vuelta a la cancha a su mejor estilo: con una nutrida movilización de los sectores que, por amor o conveniencia táctica, lo encumbraron como el principal dirigente social opositor a la coalición oficialista.
Esta resurrección del Moyano combativo no deja de ser paradójica. Todavía está fresco el recuerdo de su apenas velado apoyo a la candidatura presidencial de Mauricio Macri hace apenas dos años. “Este gobierno de derecha, supuestamente de derecha, fue el primero que reconoció los derechos de los trabajadores” afirmó el líder camionero en un acto flanqueado del entonces candidato presidencial de Cambiemos en referencia a su gestión como jefe de gobierno porteño.
En el día de ayer, no se observaron rastros de ese fugaz romance político. El jefe sindical no tuvo piedad en sus calificativos hacia la gestión del gobierno y se ubicó como la cara visible de lo que, prometen, será la nueva resistencia social al programa de Mauricio Macri.
Un tramo considerable de su discurso estuvo destinado a rebatir la principal objeción que recibió cuando decidió realizar la demostración callejera que tuvo lugar ayer. “No estoy implicado todavía en ninguna denuncia por corrupción. Si tuviera un problema tengo las suficientes pelotas para defenderme solo. Perdónenme, pero me salió el camionero de adentro”, bramó desde el palco custodiado por una nutrida delegación de militantes organizados por su hijo Pablo.
El párrafo estuvo claramente dirigido a quienes, desde el oficialismo nacional y desde los sectores sindicales que no lo acompañan, afirmaron que la jornada de protesta solo buscaba una demostración de fuerza en el marco de las causas judiciales que enfrenta.
De hecho, el único miembro del triunvirato que conduce la CGT que estuvo presente en el acto fue Juan Carlos Schmidt. Tanto Héctor Daer como Carlos Acuña no acompañaron la movida y criticaron las supuestas motivaciones personales del camionero.
“El objetivo es decirle al gobierno: señor Presidente, no siga llevando adelante políticas que hambrean a la gente, a los jubilados, a los más humildes”, continuó Moyano en plan de despejar las dudas sobre las razones del acto.
A su alrededor, se congregaron los dirigentes sindicales más enfrentados con el gobierno y dirigentes de los sectores políticos opositores. El kirchnerismo aportó varias de sus figuras estelares: Máximo Kirchner, Aníbal Fernández, y el heterodoxo ex ministro de la Corte Suprema de la Nación y ahora juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Eugenio Zaffaroni fueron de la partida.
Además, los movimientos sociales opositores y los partidos de izquierda aportaron su caudal a la movilización. Juan Grabois, dirigente de la CTEP cercano al Papa Francisco, ocupó un lugar de preferencia en el palco.
Dentro de los aliados sindicales, el principal aliado de Moyano parece ser el dirigente bancario Sergio Palazzo que protagoniza el primer enfrentamiento motivado en la discusión paritaria del año.
Además, Hugo Yasky y Pablo Miccelli, dirigentes que fueron enconados rivales disputando el sello de la CTA durante el kirchnerismo, se mostraron unidos en el acto del camionero. Roberto Baradel, líder de SUTEBA, y Omar Plaini completaron el cuadro de apoyos.
Desde Córdoba, partió una nutrida delegación de militantes movilizados por los aliados locales de Moyano. La plana mayor del SUOEM, encabezada por su titular Beatriz Biolatto, la dirigencia de la seccional Córdoba de Luz y Fuerza, y parte de la conducción de la UEPC hicieron acto de presencia en Buenos Aires.
El diputado nacional kirchnerista Pablo Carro, que orienta el gremio de docentes universitarios ADIUC, también fue de la partida.
El variopinto grupo parece pretender constituirse como una referencia alternativa en el movimiento obrero. Todos los discursos apuntar a una “nueva unidad” de los sectores sindicales para enfrentar las políticas del gobierno.
Aún es temprano para afirmar que este reagrupamiento tomará cuerpo. Por ahora, el experimentado dirigente camionero cumplió con su objetivo: un baño de masas para demostrar que todavía puede dar pelea.



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