Argentina exporta por habitante menos de la mitad que Chile

Son unos US$640 frente a US$1800 del país limítrofe y a US$1000 de Uruguay. El rojo de la balanza comercial fue récord el año pasado.



Aumentar las exportaciones sigue siendo un desafío. La balanza comercial arrojó un déficit de USD 8.471 millones. La Argentina no se caracteriza por su vocación exportadora, señala un informe de la consultora Idesa; exporta unos US$640 dólares por habitante frente a una media de US$ 1.800 en Chile y de US$ 1000 en Uruguay.
El rojo del año pasado superó holgadamente el récord anterior, de USD 5.751 millones en 1994, y también los USD 4.943 millones de 1998. El deterioro del saldo comercial en el último año fue superior a los USD 10.000 millones, si se toma en cuenta que el 2016 finalizó un superávit de 1.969 millones de dólares. En 2017 el mes de noviembre arrojó el déficit mensual más elevado (USD 1.541 millones), mientras que el más bajo se registró en enero (USD 51 millones).
La consultora Invenómica estimó que “en 2018 la situación aún está muy lejos de mejorar e inclusive se espera un resultado aún peor”. En sus proyecciones, el desbalance comercial para el corriente año “alcanzaría los USD 11.000 millones”.
Si el análisis de exportaciones se hace por regiones; la zona central concentra el 84% de las operaciones de las cuales el 75% son industriales y el 25% primarias y energía. La Patagonia participa con el 8% de las exportaciones totales, distribuidas entre industriales y bienes primarios y energía en partes iguales y el norte aporta otro 8% de las exportaciones de las cuales el 60% son primarias y energía y el 40% son productos industrializados.
Estos datos ponen en evidencia las enormes diferencias en la capacidad exportadora que se presenta según las regiones. El grueso de las exportaciones, especialmente las industriales, se generan en el centro del país (región pampeana y Cuyo). El aporte de las provincias del sur es marginal y además la mitad son ventas de productos en bruto, sin procesamiento industrial, o hidrocarburos.
En el norte, la marginalidad de las exportaciones es similar al sur, con el agravante de que es más baja la incidencia de los productos industrializados, además de que prácticamente no cuenta con exportaciones energéticas.
Idesa enfatiza que existe un amplio margen para aumentar las exportaciones. Especialmente si se pone el énfasis en abordar los factores que aletargan la capacidad de ventas al exterior a medida que se aleja de Buenos Aires. El desafío plantea una agenda de políticas amplia y compleja.
Por un lado, menciona la seriedad y profesionalidad diplomática, tomando como prioridad estrechar lazos comerciales con los países más dinámicos. A esto hay que agregar un replanteo en las agencias de exportación estableciendo metas y monitoreo de resultados, reduciendo así los riesgos de que se conviertan en meros promotores de turismo de empresarios y funcionarios.
“Tan importante como esto es desplegar un trabajo perseverante para elevar la calidad del capital humano (educación y formación para el trabajo), del complejo científico-tecnológico (para agregar valor e innovaciones a los productos argentinos) y multiplicar la inversión en capital físico, infraestructura y financiamiento de la producción”, agrega.
De impactos más inmediatos e igualmente importantes son la reforma impositiva, la desburocratización y la eliminación de regulaciones que encarecen artificialmente la logística. Las cargas sociales (impuesto al trabajo), Ingreso Brutos y tasas municipales (a los insumos), impuesto el cheque (al financiamiento) y a la ganancia mínima presunta (al capital físico) son impuestos que, a diferencia del IVA, quitan competitividad porque quedan incorporados dentro del costo final de los productos que se quieren exportar.
“Como en la exportación no se pueden trasladar a precio y tampoco se pueden licuar con devaluación, se convierten en una piedra atada al cuello de quiénes quieren desarrollar capacidades exportadoras. En el mismo sentido operan las regulaciones que generan prebendas rentísticas encareciendo el transporte de la producción”, añade el informe.



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