UNC, primera posta del maratón electoral 2019

La primera elección directa de rector, con un padrón que superaría los 200 mil votantes, tendría lugar menos de un mes antes de la elección de gobernador.



Con su negativa a competir para mantener su actual cargo en la UNC, el rector Hugo Juri disparó cálculos y especulaciones con respecto al devenir político de la principal casa de altos estudios de Córdoba.
El próximo año, los universitarios mediterráneos utilizarán por primera vez el sistema de elección directa para designar a su máxima autoridad. En la reforma política aprobada por la Asamblea Universitaria en su agitada sesión de diciembre del 2016, los consejeros directivos cedieron su potestad de elegir al rector y al vicerrector, además de los decanos y sus respectivos vices, en favor de todos los miembros de la comunidad universitaria.
Este debut de la elección directa rectoral coincidirá con un intenso año electoral en el que se renovarán los poderes ejecutivos de nivel municipal, provincial y nacional. Aunque aún indefinido, el calendario promete una multiplicidad de fechas comiciales distribuidas a lo largo del 2019.
En todos los cálculos, la elección universitaria aparece como la primera posta del maratón comicial del próximo año. Esto la revestiría de especial interés para los jugadores del tablero político cordobés, que ven en la Casa de Trejo una completa fuente de imagen positiva, acceso a los medios de comunicación y, en definitiva, posibilidades de crecimiento en la consideración pública.

Primer semestre
El gobernador Juan Schiaretti atesora la potestad de decidir la fecha en la que pondrá en juego su continuidad como gobernador y, en consencuencia, la hegemonía política de Unión por Córdoba en el sistema político provincial. Según trascendidos, el justicialista pretendería disponer que los comicios provinciales se realicen en el primer semestre del año, adelantando la fecha cuanto le sea posible.
El objetivo sería separar la elección local de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), que se celebrarán en agosto, y de las elecciones generales nacionales, que tendrán lugar en octubre. La supuesta solidez electoral de una eventual candidatura a la reelección del presidente Mauricio Macri es lo que motiva al peronismo cordobés en esta decisión.
Las especulaciones apuntan al domingo 9 de junio como la fecha elegida por el Gobernador, momento en que aún no se habrán oficializado las candidaturas a los cargos nacionales. Sin embargo, de confirmarse el día, los ojos de los principales operadores y candidatos cordobeses deberán comenzar a contemplar otra elección: la que tendría lugar el 16 de mayo de 2019 en la UNC.
Si bien la elección directa de rector no ha sido reglamentada todavía, todo apunta a que la mayoría de las disposiciones replicarán las ya adoptadas para la celebración de los comicios de decanos y vicedecanos, incluida la que fija la fecha de votación.
Es así que tan solo tres semanas separaría las jornadas democráticas universitaria y provincial. La cercanía se convertiría en una tentación para todos los candidatos que estén compitiendo por el sillón principal del Panal. Un desempeño positivo de un postulante afín en la UNC podría ser vendido a la opinión pública como un anticipo de una buena performance en las urnas provinciales, sumando así votantes indecisos sobre la línea de llegada.
La elección de rector implicará a más de 200 mil votantes, incluyendo a casi 10 mil docentes, más de tres mil trabajadores no docentes, alrededor de 132 mil estudiantes y un número aún indefinido de graduados universitarios, de todas las carreras y épocas. Además, el ganador tendrá una amplia influencia sobre la distribución de una gigantesca dotación de fondos, que colocan a la UNC como el tercer presupuesto público más grande de la provincia.
Sin embargo, lo que más llamaría la atención de los candidatos a gobernador es la exposición de la que gozarán los postulantes universitarios y, especialmente, aquel que venza en los comicios. La universidad pública sigue siendo una de las instituciones más valoradas por los cordobeses, siendo capaz de dotar de legitimidad a terceros por su mera interacción.
Esta atracción no sólo afectaría a las grandes coaliciones políticas cordobesas, Unión por Córdoba y Cambiemos, sino que tocaría de cerca a otros actores minoritarios, ubicados del centro hacia la izquierda del arco político.
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores se vería tentado a parar un candidato en la disputa universitaria, si los sondeos previos muestran un escenario de fragmentación en el electorado. De la misma manera, la psicóloga Patricia Altamirano podría repetir su candidatura del 2016, aupada por Libres del Sur, como parte de una estrategia provincial.
En todos los casos, el kirchnerismo podría ser el sector más beneficiado. La alta imagen negativa de la mayoría de sus principales referentes podría ser moderada, en parte, la UNC contase con un candidato competitivo que comulgase con ellos.



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