“Unidad” peronista divide a gobernadores PJ

El denominado Encuentro por la Unidad reunió a referentes de distintos espacios del peronismo que plantean la oposición frontal al gobierno nacional. Alberto Rodríguez Saa y Sergio Uñac participaron luego de reunirse en San Luis. Podrían constituir un sector “duro” enfrentado al grupo que lideran Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey.



La reunificación de todas las vertientes del peronismo es el concepto más repetido en los últimos meses en la escena política nacional. Paradójicamente, los formatos que se proponen para lograr ese objetivo aparecen cada vez más alejados entre sí. La iniciativa de un grupo de dirigentes que se enrolaron en distintas alternativas electorales durante las últimas elecciones legislativas en el sentido de generar un espacio de debate para acercar posiciones empezó sigilosamente. Pero en el mar del peronismo cualquier movimiento puede generar tempestades.

Referentes como Agustín Rossi y el sindicalista Víctor Santamaría representando al kirchnerismo; Alberto Fernández y Fernando Chino Navarro por el randazzismo; y Felipe Solá y Daniel Arroyo por el massismo conformaron un variopinto “grupo de trabajo” en diciembre pasado con el objetivo de generar espacios comunes entre los distintos sectores.

La resultante fue el encuentro que se realizó en el día de ayer en las instalaciones de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo de la ciudad de Buenos Aires. La asistencia fundamentalmente de la provincia de Buenos Aires y fue motorizada por el flamante titular del PJ, Gustavo Menéndez. Más allá del ambicioso título, la convocatoria produjo sus conflictos. El principal detonó en territorio massista que se dividió entre los dirigentes que promueven el regreso al redil partidario y los que pretenden mantener la identidad propia por fuera del corcet justicialista.

En un comunicado firmado por dirigentes como Matías Tombolini y el economista Marco Lavagna (que había sido anunciado como uno de los disertantes en el encuentro) expresaron que no participarían del cónclave realizado ayer. “No estaremos con aquellos que se benefician a sí mismos sin tomar en cuenta las necesidades de nuestro pueblo” anticiparon en un duro comunicado difundido horas antes del inicio de la reunión.

Esta situación dejó en una posición delicada a Felipe Solá e incluso produjo rumores de alejamiento del bloque del Frente Renovador. Finalmente, la sangre no llegó al río y la asistencia de los massistas fue considerada “a título personal”. Además, hubo otro factor que sumó tensión en otro de los frentes del agitado escenario del justicialismo nacional. La participación de gobernadores en el encuentro realizado en la UMET añadió una discusión con el resto de sus colegas con respecto a las posiciones a adoptar en lo que hace a la relación con el gobierno nacional.

Alberto Rodríguez Saa fue el protagonista de la jornada. El puntano es el mandatario más enfrentado a Mauricio Macri y su hermano Adolfo acaba de abandonar el bloque que venía integrando para acercarse al sector que lidera Cristina Fernández de Kirchner.

Contémosle a la gente que hay 2019” fue la provocativa frase del gobernador de San Luis quien impulsa una gran interna que incluya al kirchnerismo duro para enfrentar a Cambiemos en las próximas elecciones presidenciales.

Al mismo tiempo, atribuye al sector de gobernadores que lideran Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey la intención de dejar pasar el turno electoral para afrontar con mejores chances el 2023.

Pero en realidad, es la participación del Sergio Uñac la novedad en los posicionamientos internos de los mandatarios provinciales justicialistas. El sanjuanino era hasta hace un tiempo uno de los más cercanos al gobierno nacional, al mismo tiempo cosechaba alabanzas entre los operadores del oficialismo y se lo consideraba un interlocutor privilegiado en el diálogo institucional nación-provincia.

La votación de la reforma previsional cambió la situación. Uñac se había comprometido a apoyar legislativamente los proyectos de ley enviados por el ejecutivo y adhirió a los consensos propuestos por Macri apenas concluídas las elecciones del año pasado.

Sin embargo, a la hora de los votos no garantizó el apoyo de ninguno de sus representantes en la cámara de diputados. Este gesto fue interpretado por el gobierno nacional como una traición. El movimiento de Uñac a posiciones más opositoras tiene que ver con este descenso en la consideración presidencial.

El miércoles visitó a Rodríguez Saa en San Luis. Luego, adhirió al encuentro de unidad por vía de teleconferencia. Algunos interpretaron que el saludo virtual implicó un retroceso del sanjuanino dado que, en un principio, había sido anunciado como uno de los disertantes que asistirían. De todos modos, es innegable su alejamiento del grupo de gobernadores más dialoguistas. Así las cosas, la denominada liga de gobernadores peronistas se encuentra en medio de turbulencias. Seguramente, los movimientos se sucederán y, por el momento, ningún posicionamiento es definitivo.



2 Comentarios

  1. ¡Que en pleno siglo XXI, haya un FAMILIA GOBERNANDO LA PROVINCIA DESDE 1860 es casi un TITULO DE NOBLEZA! Y encima que sea referente de la “DEMOCRACIA PARTICIPATIVA” una broma de mal gusto. Está en claro que no duda en ENVILECER A LA CIUDADANIA con tal de mantenerse en el poder. ¿Este es el tipo de DIRIGENTES que queremos para nuestros hijos y nietos? ¡BASTA DE FARSANTES!

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