La lógica de Kicillof

Axel Kicillof volvió a hablar sobre el rumbo económico del gobierno y reveló que la lógica es algo que no siempre está al alcance de todos.

Por Javier Boher
javiboher@gmail.com

Axel Kicillof es una de las caras más identificadas con el kirchnerismo. Con su look de patillas setentistas, logró trepar por las ramas del organigrama del gobierno de Cristina Kirchner tras cautivar a la ex presidenta y ganarse su confianza.

Temido por su fama de marxista ortodoxo, rápidamente supo demostrar que -en el mejor de los casos- sólo podía ser una mala reversión del clásico Ber Gelbard, haciendo equilibrio sobre la soga usando sólo la vara del keynesianismo.

Ayer, en una entrevista radial, dejó algunas declaraciones que demuestran su perfil como economista. El ex ministro interpela a la oposición para que abandone su silencio cómplice y empiece un esfuerzo para detener el avance de Cambiemos que estaría barriendo lo que a su entender fueron los doce años de bonanza kirchnerista.

Parece olvidar que parte de la oposición prefiere darles la espalda a él en diputados y a su jefa en senadores, ya que es sabido que el gobierno está en la obligación de negociar las votaciones por carecer de una fuerza mayoritaria para manejar el poder legislativo. Aunque no lo pueda decir públicamente, sabe que es así.

También dijo que el de Cambiemos es un gobierno de coalición, pero no entre partidos, sino entre grandes empresas. La idea de que no hay partidos dirigiendo la política y de que las empresas son demonios que explotan a los trabajadores en lugar del vehículo a través del cual éstos crean riqueza es todo un indicador ideológico.

Como gran parte de la izquierda argentina, Kicillof está convencido de que la política económica del gobierno implica aplicar principios del siglo XIX, como si quienes tienen a su cargo la política económica desconocieran los cambios estructurales que el mundo ha vivido en los últimos 30 años.

Siendo benévolos, el ministro enarbola ideas de la primera mitad del siglo XX, considerándose un estudioso de las propuestas económicas de John Maynard Keynes, un ser que falleció apenas terminada la Segunda Guerra Mundial y no pudo ver nada de transferencias virtuales de dinero, internet, la economía de los servicios y la informática.

De allí su apología sobre las políticas de incentivación del consumo y protección del mercado interno, en contra de la apertura económica. Según su posición, el retroceso que significa la irrupción del proteccionismo trumpista es un movimiento que contradice las tendencias estructurales a una mayor integración e interdependencia globales.

Quizás gran parte de su análisis esté sesgado no tanto por lo ideológico como por la lógica aplicada. Es que el exministro aseguró que “el gobierno tiene un mal plan que está siendo mal aplicado”. Aunque los cronistas muchas veces estamos más entre letras que entre signos matemáticos, esa expresión de doble negación es una cancelación de lo que pretende afirmar.

Si el mal plan es liberar la economía, el fracaso de esa implementación debería ser celebrado por el ex ministro.

Si la mala implementación es que se está liberando la economía, el plan que se está aplicando mal sería el de cerrarla, por lo que el gobierno coincidiría con los pedidos de Kicillof.

Muy probablemente lo que Kicillof quiso decir es que el gobierno quiere liberar la economía y lo está logrando, pero que ninguna de las dos cosas coincide con su visión del mundo.

A la luz de sus declaraciones, bien vale preguntarse sobre su conocimiento de la lógica y las consecuencias de la implementación de algunas de las políticas que intentó llevar a cabo. Quizás esa doble negación revele la verdadera naturaleza de los resultados de su gestión.



3 Comentarios

  1. Kicillof, que fue quizas uno de los peores ministros de economía de la historia argentina, en pleno Siglo XXI defiende todavía el cierre de la economía, “el vivir con lo nuestro” y repite las bondades de insentivar el mercado interno.
    LOS HECHOS demuestran que hasta la llegada del populismo berreta a la Argentina (decada de 1940) Argentina participaba del 2,5% del comercio mundia. Hoy, gracias a polticas como las que pregona Kicillof apenas llega al 0,4% del Comercio Mundial. SI SE HUBIERA MANTENIDO EL ESQUEMA IMPLEMENTADO POR LA GENERACION DEL 80 HOY (COMO LO HIZO cANADÁ Y aUSTRALIA POR eJ.) aRGENTINA DEBERÍA EXPORTAR aproximadamente U$S 500.000.000.000 cuando solo lo hace por U$S 50 mil millones (es decir apenas el 10%). Si se hubieran respetado aquellas politicas Argentina hoy tendria un Prodcto Bruto per capita 10 veces superior. M ientras sigamos escuchando a impresentables e ignorantes de la economía no vamos a depegar. Este personaje no puede dar clases de contabilidad en un secundario y fue Ministro de Economía del pais

  2. Las opiniones pueden ser catalogadas de interesadas o subjetivas, ahora la CALIFICACION del Nobel de Economía Joshep Stiglitz fuè contundente respecto a la POLITICA MACROECONOMICA implementada por la gestiòn anterior desde el 2011 hasta Diciembre del 2015. La calificaciòn que le Stiglitz le diò fué…..¡MALA!. Esto lo expresó en Enero de 2016, cuando recièn asumido Macri preanunciaba una situacion de desigualdad por la herencia y los riesgos de la politica a implementar:”Macri heredó una economía delicada. Si no es cuidadoso, Argentina podrá enfrentar una crisis en la balanza de pagos, debido a las deterioradas condiciones externas y la MALA gestión macroeconómica desde el 2011″ (http://www.politicargentina.com/notas/201601/11379-joseph-stiglitz-analizo-el-plan-economico-de-macri-y-advirtio-por-un-posible-aumento-de-la-desigualdad.html)
    En un primer momento Kiccilof hacía de “apuntador” de “Me quiero ir” Lorenzino y luego asumiò la titularidad de las acciones Economicas del Estado. Va a ser dificil, para el futuro de Kicciloff sobrellevar la “nota” tan negativa de Stiglitz y eso que el Nobel apuntaló la acciòn de negociaciòn de la deuda externa que llevó a cabo Nestor K. Parece que Kicciloff, solo tiene vigencia de “cabotaje” y para sus fans.

  3. Sr. Bosso: Menos mal que nos aclaraste las cosas!!, por suerte ahora estamos disfrutando de la “lluvia de inversiones”, la baja a niveles ínfimos de la inflación, la “eliminación del impuesto a las ganancias”, la “pobreza cero”, y la sorpresa final, algo que MACRI NO había anunciado en la campaña presidencial de 2015 y que demuestra sus dotes de “estadista previsor”: la reducción casi total del “endeudamiento externo” lo cual nos pone a salvo de cualquier crisis financiera internacional como fue la de las hipotecas subprime del año 2008. Con estas medidas y con “Cambiemos” si que estamos salvados!!!.

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