Anti nepotismo de Macri pone en aprietos a su tropa local

En Córdoba, son varios los dirigentes del PRO que mezclan la política con las relaciones familiares. El Presidente pidió imitar el ejemplo y trasladó la discusión al plano ético.

Por Yanina Passero
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macriEl presidente Mauricio Macri busca un nuevo golpe de efecto recuperando la esencia del discurso del “cambio”. Tras su regreso al país, luego de su gira europea, se propuso atacar una célula de la vieja política: el nepotismo estatal.
A las 9.30 en punto del lunes, el mandatario nacional anunció 1) la reducción de casi mil cargos políticos en la estructura de la Administración Pública Nacional; 2) paritaria cero para los ministros, secretarios y subsecretarios, quienes durante 2018 no tendrán aumentos de sueldo; y, finalmente, 3) la inminente firma de un decreto que impedirá a los ministros del Poder Ejecutivo tener familiares en los organismos que dependen del Poder Ejecutivo.
Macri invitó a los otros poderes del Estado y a las administraciones provinciales y municipales a “acompañarlo en este camino y a diseñar reformas que avancen en esta misma dirección”. El convite encierra cierta picardía. La nueva propuesta de la Nación fue presentada con un “gesto” hacia “el esfuerzo que están haciendo los argentinos en el proceso de normalización de la economía”.
Lo cierto es que también el titular de la Casa Rosada busca desarticular las críticas que desde la oposición lanzan hacia las políticas tendientes a reducir la pobreza y la inflación o la generación de empleo legítimo, invitándolos a colocar la lupa sobre prácticas históricas de sus antecesores. El crecimiento del sector público en la última década no es novedad. Los ámbitos municipal y provincial constituyen un buen ejemplo, aunque no operan aislados del contexto nacional.
Macri resolvió que el “ajuste” les toque a los funcionarios –los protegidos, según las categorías de la gente. Eligió poner en evidencia a su tropa para recuperar algunos puntos de su alicaída imagen, tras la polémica reforma previsional sancionada en diciembre pasado.
Política y relaciones familiares
Veamos ahora cómo mezclan política y familia los macristas cordobeses. Como el decreto de Macri sólo alcanzará a la primera línea de su gabinete, por ahora, dos ministros deberieron analizar la suerte de colaboradores con los que comparten las pastas del domingo.
La continuidad laboral del radical Rodrigo de Loredo parecía quedar en observación hasta que se conociera la letra chica del decreto.
Fue designado como director de Arsat cuando su suegro Oscar Aguad lideraba el Ministerio de Comunicaciones. Cuando el ex liceísta fue reubicado en el Ministerio de Defensa, el ex presidente de la Juventud Radical siguió con su tarea de llevar Internet a las localidades más desfavorecidas del país. Si bien ahora De Loredo trabaja bajo las órdenes de Andrés Ibarra y podría encontrar el pase para su continuidad por esa reingeniería de gabinete, no faltarán quienes los señalen con el dedo en el nuevo marco de interpretación de las relaciones políticas que expuso ayer el Presidente. Lo cierto es que De Loredo renunció a su banca en la Legislatura para dedicarse de lleno al nuevo rol y, anoche, a su silla en la empresa estatal.
El ministro de Turismo de la Nación, Gustavo Santos, también involucró a un miembro de su familia en la gestión. En 2016, según el decreto 330 publicado en el Boletín Oficial, se designó a Matías Santos Crocsel como jefe de asesores en la cartera comandada por el funcionario provincial. La salida de su primogénito ocurrió ayer, junto con la de otros directivos apuntados.
Si bien la disposición oficial alcanza sólo a los ministerios nacionales y sus dependencias, algunos macristas cordobeses hablaban de una “tendencia” o, en otros términos, “del deseo de Macri de optimizar los tres poderes del Estado”. El macrismo cordobés, como el peronismo o el radicalismo, en sus comienzos estuvo fuertemente marcado por las influencias familiares.
Por caso puede citarse el despegue político del ahora diputado por Córdoba, Nicolás Massot, quien de simple “armador” pasó a influir en las decisiones del espacio apenas se consolidó su noviazgo con una de las hijas Germán Kammerath e “influencer” del PRO. El sobrino del ex intendente, Oscar Agost Carreño, hoy ocupa la dirección del Registro del Automotor en Córdoba.
Pero la tendencia que marca la mayoría de las fuerzas políticas del país, siendo el Justicialismo su cabal expresión, se alimenta de otros ejemplos. El concejal capitalino, Abelardo Losano, tiene a un familiar en un cargo nacional. Su hijo, Francisco Losano, es el titular del RENAPER Córdoba.
Cierto es que a De Loredo, Massot, Carreño, Losano (h) se les reconoce una profunda militancia en sus respectivos espacios y la conquista del cargo por mérito y solvencia propia. Pero ha sido Macri quien apeló al cliché de indica que los políticos priorizan a sus amigos y familiares una vez que llegan al poder. Claro, no podrán reprochárselo. Es el Presidente.
La lista no terminaría allí. El viceintendente Felipe Lábaque también sumó a su equipo de asesores a su hijo, Joaquín. La información puede verificarse en el Portal de Gobierno Abierto. Lo mismo hizo la legisladora macrista, Viviana Massare, quien escucha los consejos de su primogénito. La esposa del diputado Héctor “La Coneja” Baldassi trabaja en Migraciones Córdoba, pero desde su sector explican que la designación se produjo hace doce años.