Fassi e Infantino

El presidente de Talleres mantuvo reuniones con el titular de FIFA durante el Mundial de clubes celebrado en Emiratos Árabes Unidos, no en representación del albiazul, sino de Pachuca de México. Mano a mano con las celebridades, como es su estilo natural.



fassiEl lobby y las reuniones con celebridades relevantes del ambiente del fútbol mundial son unos de los puntos fuertes del presidente de Talleres, Andrés Fassi. Nunca falla. Personalidad y carisma son sus cualidades naturales. Las relaciones públicas y los discursos endulzados lo caracterizan, demostrando gran capacidad para conseguir encuentros con distintas figuras de importancia, sin interlocutores ni conexiones en espera.
La foto más emblemática de todas las del 2017 fue en Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, donde participó en representación de club Pachuca, otrora inversor de Talleres, pero en este caso, en carácter de competidor en el mundial de Clubes como campeón de la Concacaf (confederación de América del Norte, Centro y Caribe). Para el álbum familiar.
Igual, en su doble función de vice de Grupo Pachuca y titular de Talleres en su segundo mandato, no tardó en soñar con llegar con la camiseta albiazul a ese privilegiado torneo en un futuro. Y lo pensó en voz alta, provocando ilusión entre los más optimistas y algo de repudio en otros más negativos, como dando a entender que lo hizo para edulcorar los oídos de aquellos fanáticos desproporcionados. “Sueño con algún día estar acá con Talleres. Hay que trabajar muchos años, pero vale la pena soñar”. Mientras tanto, el conjunto de barrio Jardín se ubica en la cuarta posición en la Superliga, en zona directa de clasificación a la Copa Libertadores, así que al menos la utopía podría convertirse en un sueño realizable si se sostiene la tendencia y el rendimiento. Igual, falta una eternidad. Pero si el presidente invita a ilusionarse…

Pachuca tercero

Pachuca de México terminó tercero en el Mundial de Clubes, después de que Gremio de Porto Alegre lo eliminara en semifinales, aunque la copa terminó siendo levantada por el poderoso Real Madrid. Pero el elenco mexicano ya tiene como costumbre disputar el torneo de los campeones de cada continente, aunque nunca llegó a disputar una final. Es lo de menos: meterse entre los más poderosos es parte de la historia.
En el hotel, Fassi se codeaba con dirigentes de Real Madrid, Gremio y los demás clubes. Conociendo su perfil, está de más que encabezó jornadas de reuniones e intercambios con todos los equipos, pero logró la foto más deseada de todas, la figura difícil.
Apareció de repente en redes sociales, mano a mano, abrazado con el mandamás de FIFA, Giani Infantino. Para la colección, porque siempre suele estar rodeado de personalidades importantes del fútbol local y mundial. De eso sabe mucho.
En su momento, Armando Pérez, presidente de Belgrano, también se fotografió con el suizo en la cumbre de FIFA y CONMEBOL en Bogotá (Colombia), cuando lideraba el Comité Normalizador de AFA. Fassi lo hizo desde la dirigencia de un club. No es un dato menor.

Soñar no cuesta nada

Siendo cara visible de Pachuca, Fassi alcanzó espacios expectables en las altas esferas. De hecho, con el club mexicano armó una interesante red de contactos, que supo aprovechar a la hora de organizar congresos en la famosa universidad del fútbol. Por ejemplo, el ex titular del ente madre del fútbol mundial, Joseph Blatter, fue habitual en cada ceremonia hasta que el escándalo por corrupción del FIFAGATE lo sacó del tablero. También solía concurrir asiduamente el finado Julio Humberto Grondona. Ironía del destino: años después, Fassi se sumó a un bloque político que promovía una renovación en el fútbol argentino, en tiempos de Luis Segura, contrario al ciclo de Grondonismo póstumo.
Ahora ya parece tener línea directa con Claudio Tapia y las nuevas autoridades de la AFA, lejano a Marcelo Tinelli, quien fuera su aliado en las elecciones del 2015. Pero eso ya es historia. Supo acomodarse en los nuevos escenarios. Por eso la foto con el “Chiqui” no tardó en aparecer en las redes, cuando Tapia visitó la sede de la Liga Cordobesa de Fútbol, meses atrás.
Mientras tanto, invita a soñar. Pero antes, la realidad: para que Talleres pueda disputar un mundial de Clubes, primero debe garantizarse el pasaje por puntos al certamen continental sudamericano por excelencia, objetivo que estaría cumpliendo si el campeonato finalizara hoy. Luego, tendría que llegar la consagración en la Libertadores, para después codearse con el ganador de Europa. Fácil decirlo, complicado realizarlo.
Incluso suena raro, pero, de darse combinaciones y algoritmos no del todo imposibles, podrían verse las caras en ese mismo certamen Talleres contra Pachuca. ¿Se imaginan el morbo y la trascendencia de ese partido? ¿Para qué equipo hinchará Fassi, en caso de darse? ¿Cuál elegiría? Es la magia del fútbol…



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