Volvieron a crecer exportaciones de servicios

Después de cinco años, registraron un alza de 12,8%. Sin embargo las importaciones subieron a un mayor ritmo, y el déficit en el sector se profundizó.



exportacionesLa venta de servicios al exterior volvió a crecer, 12,8% interanual en 2017 y representó así cerca de un cuarto de las exportaciones de bienes, el máximo valor de los últimos 20 años. Es un dato positivo ya que desde la imposición del cepo cambiario, disminuyeron todos los años, incluso en aquellos ciclos en los que el peso se devaluó. Así, en el período 2012-2016 los ingresos por esta vía cayeron 11,5%.
Un trabajo de la consultora Ecolatina menciona que, pese a esta mejora de las exportaciones, las importaciones de servicios crecieron a un ritmo mayor (+15,8% interanual). De este modo, el déficit de servicios se profundizó en lo que va del año (+20%), siendo todavía un gran desafío achicar el rojo estructural de la cuenta.
El estudio también establece que aproximadamente el 36% de las exportaciones de servicios correspondieron a viajes. De esto se desprende que cerca de un tercio de los ingresos de servicios proviene de la explotación turística, porcentaje que se eleva aún más si se consideran los ingresos por transporte de pasajeros (el ratio roza el 40% de las exportaciones de servicios).
Si bien parte de estos ingresos dependen de las condiciones naturales del país para explotar el turismo, el nivel del tipo de cambio permite potenciar fácilmente esta actividad. De hecho, el ingreso de divisas por viajes mostró una importante elasticidad en las ocasiones en que se abarató nuestra moneda: en 2014 crecieron 9,6% anual, y en el acumulado del último año registran un alza de 2,6% interanual.
Dentro de los servicios, también se destacan los asociados a actividades profesionales y de consultoría (servicios jurídicos, contables, de publicidad e investigación de mercado, etc.), que representan aproximadamente 30% del total exportado. En este caso, al tratarse de prestaciones en las que el valor de la mano de obra tiene un peso significativo dentro de su estructura de costos, también es esperable que la evolución del tipo de cambio (indirectamente, el salario en dólares) afecte su capacidad exportable.
Al igual que la mayor parte de las ventas de servicios, en los últimos años su performance fue muy pobre, al punto que incluso a pesar de las devaluaciones de 2014 y 2016 no consiguieron mejorar (desde la imposición del cepo hasta el año pasado se contrajeron 12%).
Sin embargo, en el primer semestre de 2017 exhibieron un crecimiento tal (+21,5% interanual) que les permitió recuperar el terreno cedido: en la primera mitad del año ya se ubicaron 9,4% por encima del nivel de igual período de 2011, explicando además aproximadamente la mitad del incremento que verificaron las exportaciones de servicios en lo que va de 2017.
Dentro de estos servicios, resulta interesante detenernos en aquellos asociados a la investigación y el desarrollo, fundamentalmente por el potencial que tienen a la hora de generar valor agregado dentro de la economía. En la actualidad, su peso dentro de los ingresos de divisas de servicios es muy reducido: si bien en los últimos años exhibieron un incremento (en el primer semestre de 2017 se ubicaron un 38% por encima del valor de igual período de 2011), sólo explican el 2,3% del influjo de dólares de las exportaciones totales.
Entre las exportaciones terciarias le siguen en importancia los servicios de telecomunicaciones, informática e información, que explican aproximadamente 12,8% de los ingresos totales por esta vía. Si bien en los últimos años su performance no  fue alentadora (cayeron 17% desde el 2011), en los primeros seis meses del año acumularon una suba de 16,6% respecto a igual período de 2016, lo cual constituye una señal positiva en el objetivo de alcanzar una mayor inserción de la economía argentina en lo que constituyen hoy las principales cadenas de valor del mundo.



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