Andy Freire, el gurú del emprendedorismo low cost

El universo cambiemita sumó un nuevo papelón por los consejos del legislador porteño para ganar algún dinero extra estas vacaciones.

Por Javier Boher
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freireDiego Maradona es un personaje al que se le han festejado demasiado sus humoradas. Una de estas, sin embargo, ha simplificado la labor de clasificación de algunos individuos. El decadente astro del fútbol dijo que cierta clase de personas son como las hormigas, porque están en todos lados.
Donde parece que esa clase de sujetos abunda es en el microclima del gobierno porteño. Quizás por su habitual sensación de superioridad frente a los provincianos, su orgullo por su cultura europeizada o su acento napolitano, los nativos de la Capital Federal llevan en sí ese elemento característico tan resistido en el interior.
El microcosmos Pro, además, se ha nutrido de estrellas de un firmamento de clase alta y media alta que no debe ser rechazado por sí mismo, pero que los ha dejado expuestos en más de una ocasión.
Así como el pobrismo que cultivan algunos sectores del progresismo y la iglesia atentan contra la autosuperación de las personas, el discurso de autosuperación de la “inteligensia” amarilla parece pasar por alto los innumerables frenos a los que se enfrentan millones de individuos en el país. Uno de estos personajes que entraría en la clasificación maradoniana del principio de la columna es Andy Freire, actual legislador porteño y, durante un tiempo, ministro de Modernización e Innovación de CABA.
El fin de semana publicó un video en instagram en el que alentaba a la gente a hacer algún dinerillo extra en las vacaciones alquilando la casa, el patio para hacer camping, el quincho, el asador, el auto. En un país que está sobrepoblado de leyes, un legislador te alienta a que no pienses en ellas para ahorrar algo de plata en el verano.
Al rematar su manifiesto emprendedor cayó en un lugar tan común que a nadie sorprende: “si no lo hacés, es porque no querés”. Sería bueno recordarle al legislador que no todos se van de vacaciones, tienen auto, o casa con quincho y pileta para decidir hacerlos plata por medio del alquiler. Para muchos “emprendedores” es más fácil vender droga en el barrio que alquilar lo que no tienen.
Quizás se debería establecer algún tipo de regla social general por la cual se deba desconfiar de adultos de más de 40 años que se apodan como niños (en este caso, con un agravante anglófono), independientemente de sus capacidades. Este tipo de deslices no voltean a un gobierno, pero lo hacen ver como improvisados que viven alejados de la gente.
¿Cómo creerle sobre la iniciativa individual a un personaje que, como ministro de modernización, decidió prohiboir UBER, símbolo máximo de la independencia del chofer frente a estructuras mafiosas y nuevo paradigma en transporte?.
Parece ser que muchos emprendedores y CEOs de los que integran los distintos estratos del universo PRO se han olvidado de que el común de la gente se ha criado en realidades muy distintas a las de ellos, con restricciones legales y materiales que siempre han tenido más peso.
Algún amigo me dijo hace un tiempo que muchos de los miembros del “mejor equipo de los últimos 50 años” son tan malos administrando la economía porque como empresarios, en general, se dedicaron a administrar empresas con vínculos con el Estado, que en última instancia siempre los terminaba salvando.
Freire no sería la excepción: sus ideas sobre emprendedorismo son tan malas porque sus emprendimientos más importantes fueron ser proveedor del Estado, la receta con la que la gente se hace rica en Argentina desde hace más de 50 años.



1 Comentario

  1. Muy buena reflexión Javier, aunque te quedaste corto con el: «Sería bueno recordarle». Quizás más que recordarle habría que enseñarle o mostrarle.

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