Advierten «relativo estancamiento» de la actividad económica

Un informe privado señala que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec mostró varias modificaciones que cambian la perspectiva de la recuperación que atraviesa el país tras la recesión de 2016. 

La actividad económica atraviesa por un «relativo estancamiento» desde agosto último, considera un informe privado, que advirtió sobre un «crecimiento nulo», según los últimos registros publicados por el Indec.
El trabajo elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) fue realizado en base a los últimos datos a septiembre del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec. «Siguiendo estos datos, desde el inicio de la recuperación en julio 2016, la economía acumuló un crecimiento de 4,53%», describe, y subraya que «en diciembre ocurrió una importante corrección de los datos provisorios del indicador».
Aclara que «se corrigieron al alza la mayoría de las cifras, y a la baja los últimos tres datos disponibles», que eran de julio, agosto y septiembre.
«La re calibración muestra un relativo estancamiento de la actividad económica a partir de agosto», puntualizó, y evaluó que «el nuevo dato de octubre, que arroja una caída de 0,02% respecto del mes anterior en términos desestacionalizados, se observa que en los últimos dos meses disponibles el crecimiento de actividad es nulo».
Resalta que se trató de un «comportamiento distinto al que mostraban los datos del EMAE de noviembre de 2017, reflejando el estancamiento de la actual recuperación».
El reporte indica que con los últimos números, «desde el inicio de la actual recuperación en julio 2016, la actividad acumuló 4,28% de crecimiento», lo cual representó un «ajuste a la baja».
«En la publicación de diciembre, se corrigió casi la totalidad de las cifras mensuales del indicador”. Analiza que “antes de la corrección, la actual recuperación económica se mostraba como la más sostenida de los últimos seis años».
«Con las nuevas cifras, se puede ver una reducción en la actividad en el periodo comprendido entre noviembre de 2016 y febrero de 2017, seguido por una corrección al alza en el periodo de marzo 2017 a agosto de 2017 y, finalmente, una fuerte corrección negativa por 0,22% para septiembre».
Hay que recordar que recién a mediados del año pasado se concretó la recuperación de la economía y, a partir de ese momento, se daría un crecimiento neto; sólo en el último bimestre del año pasado se habría alcanzado el pico máximo logrado en junio de 2015, de acuerdo con estimaciones privadas.
Desde la consultora  Ferreres y Asociados elaboran el indicador de actividad  IGA, según el cual en noviembre no se daría aún la recuperación total. Para la entidad, la actividad creció 4,6% interanual en noviembre y acumuló en el transcurso de 2017 un alza de 3,2% anual.
En la medición desestacionalizada se contrajo 0,1%. Diciembre tendría que crecer en el desestacionalizado 0,7%» para recuperar todo lo perdido. En el IGA el índice venía en un nivel de 172 en abril de 2015; en mayo cayó y luego en junio subió de manera excepcional», recordó. E hizo el siguiente ejercicio: al promediar mayo y junio de 2015, sí arroja un nivel medio de 172, por lo tanto en octubre último se habría superado el máximo.
De cara a este año los economistas no esperan que vayan a resolverse ni la inflación, ni las tasas, ni el déficit primario ni el financiero; el dólar seguirá atrasado, el consumo no logrará recuperarse, la inversión y las exportaciones seguirán lentas. Ese es el diagnóstico que, de arranque, hizo la mayoría de los especialistas.
«Es un mayor problema el déficit comercial que el fiscal», dijo Alfonso Prat-Gay, ahora en carrera por la gobernación de Tucumán. El ex ministro de Hacienda y Finanzas manifestó su preocupación por el rojo en el intercambio comercial, por la «ansiedad monetaria de bajar rápido la inflación» y señaló que hay ajustes macro que restan hacer.
Sobre el déficit comercial, agregó que subió en más de dos puntos, en relación al PBI, mientras que el fiscal disminuyó en esa proporción. Advirtió, además, que cuando la Argentina crezca más rápido, «se va a acrecentar».



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