Aparece un Canto en Nueva Italia

El intendente de Saldán por el peronismo tiene la venia del gobierno Schiaretti, confeso hincha de Racing, para que sea candidato a presidente del club en marzo. Las otras dos listas en pugna se lo tironean en pos de sumarlo a sus filas.

Por Federico Jelic

Pasada la espuma de la euforia en Nueva Italia, después del periplo mediático más oportuno de los últimos años, con el ascenso consumado al Federal A, en Racing vuelven los tiempos políticos, ya que en marzo, en la salida de la Intervención Judicial, más allá de la vigencia del Concurso Preventivo, es tiempo de que la entidad rearme su estructura dirigencial como indica la ley. En  ese sentido, el escenario institucional ya es otro, diferente. Un panorama más auspicioso al militar en una categoría pseudo amateur y es cuestión de aprovechar el envión para consolidar un proyecto sustentable en lo deportivo como para no repetir errores del pasado.
Dentro de ese contexto, mientras Manuel Pérez  y Walter Romero se mantienen ajenos a la posibilidad de una unidad general y sueñan con el bastón presidencial a punto de compulsar en las elecciones a inicios del 2018, apareció como una epifanía un nuevo actor político. Se trata de Cayetano Canto, actual intendente de la localidad de Saldán, quien mantuvo vínculos con la institución de Nueva Italia años atrás durante la gestión del presidente Antonio Ruiz. Supo colaborar con el predio y otros asuntos, sobre todo porque su hijo Gustavo militaba en las inferiores. Hoy es defensor de Ferro Carril Oeste, pero su pase dejó réditos en las arcas del club. Pero más allá de dicha cuestión se habla que desde el Panal están fogoneando su nombre para que participe en los comicios. Sea en una lista aparte (la tercera en danza) o aliado a alguno de los bloques contendientes, Canto va a salir a jugar políticamente. Más acción a la arena política de Racing, donde el campeonato despertó intereses desde todos los ángulos posibles.
“Pollero” a la cabeza o vice
El homenaje que recibió el plantel del campeón en Casa de Gobierno tuvo diversas connotaciones. El Gobernador de la provincia de Córdoba, Juan Schiaretti, confeso hincha de Racing, recibió una camiseta autografiada por todos los héroes del ascenso, marcando un idilio como hacía tiempo no existía.  Y dentro de esa vorágine, Schiaretti marcó posición para apuntalar a ciertos adláteres de su tropa peronista para que sean gobierno en Racing.
Es elegido no es un paracaidista precisamente. Cayetano Canto, intendente de Saldán, cuenta con el beneplácito del  hombre fuerte del ejecutivo provincial para ser mandatario de la entidad de Nueva Italia. El “Pollero”, denominado con ese apelativo por sus emprendimientos avícolas en aquella zona de la avenida Ricardo Rojas al fondo antes de llegar a La Calera y Dumesnil, fue el único intendente peronista que ganó en las urnas su investidura en los alrededores capitalinos, después de unas elecciones no muy felices para el oficialismo en Córdoba. De las zonas de la Capital, Saldán fue de las únicas que conserva el color. Y en eso mucho o todo mejor dicho tuvo que ver Canto.
Por eso es que la bendición de Schiaretti, justo en el club de sus amores, sea para uno de su tropa. Nada improvisado. Canto estuvo colaborando en anteriores gestiones, sobre todo con Ruiz, y del tema conoce bastante. Está claro que no se anima a mandarse solo con una lista, en virtud de no descuidar su función comunal, pero fue tentado por el Panal y también por las otras fuerzas políticas que aspiran al poder en Nueva Italia.  Un actor impensado, con chapa, experiencia en el rubro  y que además podría traccionar voluntades a la hora de los sufragios.

Apoyando y cuidando a Racing
Canto supo ser rueda de auxilio en el proceso de Ruiz, sobre todo aportando recursos en la construcción del predio “René Gorreta” en el predio de La Dorotea, hoy en funcionamiento pero sin tanto vuelo.
Pero el más sideral aporte fue cuando su hijo fue vendido. Por su edad y el carácter amateur de la categoría, con solo firmar contrato profesional en una categoría superior, quedaba en libertad de acción de Racing. Su hijo Gustavo había tenido gran rendimiento en su primer año como jugador formal despertando interés del empresario-intermediario Luis Grillo. Lo iba a colocar en Atlético de Rafaela a cambio de 200 mil pesos, por pura intervención de su padre, el “Pollero” que defendió los intereses de la institución, poniendo como condición excluyente que no sea perjudicada la entidad que lo formó. Ese gesto fue muy valorado por los socios más influyentes y también por el primer interventor del Concurso preventivo, Félix Quiróz, quien se encontró con recursos genuinos para afrontar los primeros tramos del proceso con la Justicia. Por  eso Canto está bien visto en ámbitos de Nueva Italia.

Tironeos de ambos lados
Una de las listas postuladas al trono en Racing es la de Walter Romero,  el elegido por el socio notable Domingo Martínez (mantiene inalterable su postura de no participar a la cabeza de ningún proyecto), estuvo presente en el Panal en el tributo a los jugadores, y solicitó audiencia con el actual interventor, el contador Gustavo Rubín. Trascendió que ese mismo día, Schiaretti postuló a Canto a ser mandatario del club, y desde el costado de Romero le ofrecieron la vicepresidencia.
Pérez no formó parte de acto pero mandó a sus secuaces.  Y según comentaron, también iniciaron conversaciones con Canto con la finalidad de sumarlo a sus filas. No con la presidencia pero sí con algún cargo con influencias y toma de decisiones. Vale aclarar que Canto estuvo haciendo los deberes: asistió a la fiesta del aniversario 93 del club albiceleste, en el “Miguel Sancho”, el 14 de diciembre pasado. Lobby, le llaman.
¿Qué pasará al final? Canto manifestó a sus cercanos que  a pesar de ser compatibles, las responsabilidades de ser jefe comunal y presidente de un club pueden ser desgastantes, con pase de facturas inevitables y consecuencias no deseadas. No obstante, no le cerró para nada la puerta a la posibilidad de participar en un bloque, con alguna función relevante. Y las dos opciones se lo disputan, como la figurita favorita, ya que Schiaretti lo tiene entre sus favoritos. Podría ser un contacto de fuste, un nexo fundamental con el Gobierno provincial, teniendo en cuenta la simpatía por los colores celestes y blancos del propio líder del peronismo en Córdoba (de hecho, habilitó mediante la Agencia Córdoba Deportes fondos para reinaugurar la pileta del club, después de más de 10 años de abandono). ¿Habrá dos listas en las elecciones? ¿Habrá tres, con Canto dirigiendo un nuevo espacio? ¿Habrá unidad? Está última opción, la de la concordia, aparece más lejana por la falta de química entre los aspirantes, que lograría una convivencia insoportable si no dejan de lado egos y ambiciones personales. Pero Canto vino a irrumpir en escena y entonces, el tablero político en Racing suma más actividad e incertidumbre que antes.



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