Transporte: cuando el boleto porteño llegue a $10, todavía $7 serán subsidios

La suba establecida por Transporte, además de recortar subsidios, avanza con el cumplimiento del pacto fiscal que señala que en 2021 no debe haber más aportes del Tesoro. La brecha con el interior sigue siendo importante.



Por Gabriela Origlia

El Gobierno nacional aumentó el boleto de colectivos y trenes para Caba y Amba; el boleto de colectivo tendrá un valor mínimo de ocho pesos, es decir, un aumento de 33% respecto al que rige actualmente. Con todo, casi la mitad de lo que pagan los cordobeses. Para compensar el incremento, Transporte puso en marcha por primera vez el boleto multimodal, la Red Sube, que funcionará durante las dos horas posteriores a tomar el primer medio de transporte (contra los 60 minutos del esquema cordobés).

Cuando el boleto en la Ciudad de Buenos Aires y del Amba llegue a $10 –probablemente hacia fin de año- todavía la Nación estará subsidiando siete pesos. El aumento definido por el Ministerio de Transporte –además de buscar una reducción en los subsidios- es parte del pacto fiscal firmado con las provincias. El punto “n” del apartado “Subsidios al área Metropolitana” establece “eliminar subsidios diferenciales” para el AMBA en materia energética para el ejercicio de 2019 y en transporte para el ejercicio de 2021.

En el interior, con la suba del 25% para el gasoil subsidiado que rige desde el 1 de enero, los empresarios ya empiezan a reclamar por los costos, a los que se sumarán las paritarias. El gasoil tiene un pesos de entre 9% y 10% de los gastos operativos. Con el alza, la cobertura de costos operativos con subsidios caerá, hoy ronda el 35% (frente al 60% que tenían los porteños).

Los subsidios explicaban hasta ayer casi el 80% de los ingresos de las empresas prestatarias de servicios de transporte automotor de pasajeros en el Amba.

Según la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública los subsidios al transporte, financiados con transferencias de la Administración Pública Nacional crecieron del  0,2% a 1,5% del Producto Bruto Interno (PBI) entre 2005 y 2011.

Sin embargo, a partir de 2012 las transferencias dirigidas al sector como porcentaje del PBI y del total de los subsidios nacionales experimentaron una leve caída. A pesar de la disminución, todavía representan el 1,4% del PBI y más de 4% del gasto total de la Administración Pública Nacional.

El transporte automotor de pasajeros concentra casi el 70% de los subsidios al transporte. Los colectivos y ómnibus reciben el 66,1% de las transferencias nacionales, seguidos por los ferrocarriles (23%) y la empresa Aerolíneas Argentinas (10,3%).

En ese escenario, el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba) absorbe la mitad de los subsidios nacionales al transporte automotor de pasajeros. En cambio, el resto de la Provincia de Buenos Aires, excluyendo los partidos del Gran Buenos Aires, recibe solo el 22%. Siguen en importancia Córdoba (con el 5,2%), Santa Fe (4,3%), Mendoza (3,2%), Tucumán (2,7%) y Salta (1,8%). Solo el 10,6% tiene como destino al resto del país.

Un estudio elaborado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, advierte que “los subsidios benefician en mayor medida a la población del Amba que a jurisdicciones de menor ingreso, como por ejemplo, las ubicadas en el NOA, aun cuando el gasto de los hogares en servicios de transporte en esa región sea uno de los más elevados del país, junto con el Gran Buenos Aires (GBA)”.

Aunque en los últimos tiempos esa brecha se achicó, todavía sigue siendo muy amplia. “Esto indica la presencia de importantes errores de inclusión, es decir, la filtración del subsidio a hogares que no lo necesitan y, en particular, a hogares de ingresos medios”, plantea el informe del Cippec.

Los subsidios al transporte son generalizados en el mundo, lo que diferencia a la Argentina es la inequidad de su reparto. Por ejemplo, un estudio de la Autoridad de Transporte Metropolitana (ATM) de Barcelona describe que los costos operacionales cubierto. Las ciudades comparadas fueron Amsterdam, Berlín, Bruselas, Madrid, París y Barcelona. En los Estados Unidos, por otro lado, las grandes ciudades también tienen sistemas subsidiados en al menos un 40%.



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