Carro pide “recalibrar” meta K: más calle que partido

En su balance de año nuevo, el diputado kirchnerista celebró las movilizaciones contra la reforma previsional como una consecuencia exitosa de la militancia K.

El cambio de almanaque se convierte cada año en una terrible tentación de realizar balances en todos los ámbitos, a la que la dirigencia política no le escapa. El diputado Pablo Carro hizo lo propio con respecto a los altibajos kirchneristas del 2017.

El kirchnerista, electo en octubre por la lista de Córdoba Ciudadana, repasó la estrategia K y sus consecuencias, haciendo más hincapié en las manifestaciones que rodearon el tratamiento de la reforma previsional que en las debacles electorales de agosto y octubre.

Asimismo, el gremialista universitario criticó las reflexiones que ponderan el avance de la coalición gobernante por ser “un balance apresurado, incompleto, funcional al gobierno de Macri (…) que haciendo eje en la derrota electoral de octubre proyecta un escenario político de derrota general”.

Las consideraciones de Carro lo llevan a proponer, como objetivo para el 2018, “poner el acento en el protagonismo popular, en las luchas ciudadanas”. Quien parecía ser el kirchnerista con las ambiciones de poder más serias, apunta así a “la movilización social y la resistencia democrática en las calles” antes que a una construcción político-electoral más sólida.



Logros dudosos

Según Carro, los violentos acontecimientos que enmarcaron la votación por parte de la Cámara de Diputados de las modificaciones a la legislación previsional parece haber sido el acontecimiento de mayor relevancia política del 2018. Esto a pesar de haberse renovado en el mismo año la mitad de los diputados y un tercio de los senadores, modificando las dinámicas de pesos y equilibrios entre los distintos bloques del Congreso Nacional.

Para más, el diputado define dicha movilización como el resultado de la militancia del kirchnerismo, puesto que, para él, “no salió de un repollo”. “Fueron dos años de resistencia sindical, social, estudiantil, cultural, política. Dos años de acumulación y organización popular y sindical. Con dirigentes que no se entregaron y cumplieron. (…) Dos años de debate y construcción colectiva por abajo de un proyecto alternativo al ajuste. Dos años de resistencia popular democrática que rinden sus frutos. Arduo trabajo de muchas y muchos, compañeras y compañeros comprometidos con su gente y su pueblo”, lo describe en su balance.

Más allá de la soberbia de atribuir sólo a su fuerza las protestas de diciembre, ninguneando a otros espacios como la izquierda trotskista, Carro utiliza esta prueba empírica para justificar su tesis sobre lo que debería ser el objetivo del kirchnerismo en el 2018: ganar la calle.

Parafraseando los anuncios del equipo económico del Gobierno nacional, Carro pide “recalibrar” las metas de su espacio para el nuevo año. “Hay que poner el acento en el protagonismo popular, en las luchas ciudadanas y en la labor cotidiana de nuestras organizaciones sindicales, sociales, culturales y políticas”, explica el diputado, agregando que “habrá que insistir con la movilización social y la resistencia democrática en las calles”.

Reforzando su postulado, Carro afirma que “por abajo crece el reclamo de unidad contra el ajuste y crece también el descontento social, aunque todavía no encuentre su correlato político electoral”. Es allí cuando el diputado se anima a esgrimir un kirchnerismo vintage, que recuerda a la transversalidad que a medidados de la década pasada impuso Néstor Kirchner: “hay que aportar a la construcción del un frente, lo más amplio posible, contra este modelo de ajuste. Y habrá que hacerlo con propios y ajenos”.



1 Comentario

  1. Parece que Carro, obstinadamente sigue sin leer EL RESULTADO ELECTORAL. Quizás enceguecido por «su círculo rojo», cree que toda la ciudadanía tiene su percepcción y en lugar de PRESENTARSE COMO ALTERNATIVA DIFERENTE, continúa profundizando EL ERROR. Los CORDOBESES, están HARTOS DE LA OCUPACION DE LA CALLE y la amenaza extorsiva que se realiza sobre su quehacer cotidiano. Prueba de ello es que la IZQUIERDA, quien tiene de mucho antes que Carro, la metodología de «GANAR LA CALLE», perdió votos. A no confundirse, los CORDOBESES votan a INTERESES y no a «ideologías». Si HAY OBRAS Y SERVICIOS A LA VISTA, ¡Pues que gobiernen estos! Ya de VERSO no se alimenta nadie. Por lo que se confunde el que cree que «Cordoba es amarilla» o «Córdoba es Radical o Peronista»¡CORDOBA ES DE LOS CORDOBESES QUE QUIEREN PROGRESAR Y VIVIR EN PAZ LEJOS DE LAS MEZQUINAS LUCHAS POR EL PODER Y MAS DE AQUELLOS QUE TIENEN A LA «RESISTENCIA Y CONFRONTACION» COMO METODO»! Eso será válido para centro de estudiantes, pero no para CIUDADANOS con mas ESPECTATIVAS DE FUTURO QUE SU MEDIOCRE CLASE DIRIGENTE.

Dejar respuesta