Daniele: debut y despedida

El secretario general del Suoem encara hoy su último día al frente del sindicato, pero buscará permanecer como agente activo para perseguir el sueño de otro mandato más frente al gremio. Once no parecieron suficientes.



Por Felipe Osman

Rubén Daniele se sentará hoy por última vez en el sillón principal del sindicato municipal. El gremialista concluirá así un ciclo de 33 años (once mandatos) al frente del Suoem.
Si el caudillo de los empleados municipales logra el aval de la Justicia en la porfía que mantiene con el intendente, por permanecer como agente activo, volverá a trabajar después de más de tres décadas al reparo de la licencia sindical. Así, entre hoy y mañana, Daniele podría tener –casi en simultáneo- su debut en la actividad laboral, y su despedida del plano gremial.
Pero para ello el sindicalista necesita que la Justicia atienda al recurso de amparo interpuesto por sus abogados.
Debe recordarse que la jueza en lo laboral Sofía Keselman anuló el decreto mediante el cual Mestre dispuso el “estado jubilatorio” del “agente Daniele”, en una jugada destinada a imposibilitar la candidatura del capo lista a un nuevo período frente al Suoem. Este fallo de la especialista en derecho del trabajo no cayó nada bien en los despachos principales del Palacio 6 de Julio. Los asesores letrados del municipio interpusieron entonces un recurso de casación en contra del fallo, entendiendo que Keselman se extralimitó al disponer la nulidad del decreto que, por ser un acto administrativo, no puede ser anulado por la jueza. En el mejor de los casos, debió disponerse la inoponibilidad del decreto a Daniele. Nunca su nulidad.
Pero al parecer, el gremialista estaría tan entusiasmado con sentarse en el escritorio que abandonó más de 30 años atrás, que ordenó a sus abogados presentar una acción de amparo para asegurar sus mañanas en el área de Presupuesto de la Municipalidad.
Así las cosas, Daniele dejará los megáfonos, morteros y demás símbolos de “lucha”. Y trocará sus arengas grandilocuentes a la tropa (enardeciéndola para ir en busca de gestas “heroicas” para los trabajadores, como destruir el Palacio 6 de Julio, o convertir la ciudad en un “quilombo” para lograr que se destine más del 60 por ciento de los recursos a pagar sueldos) por planillas de Excel, empuñando equipo de mate en la diestra y mouse en la siniestra.
Sería, desde luego, divertido ver al gremialista “sacarse los plásticos”. Aunque por lastima, no tendrán los vecinos la chance de ir a evacuar sus dudas en la ventanilla de Daniele, ya que el aún –y por casi nada- secretario general del Suoem recorrió todo el escalafón sin prestar servicios al municipio, y su elevada categoría lo aleja de la mera atención al ciudadano.
Aun así, el gremialista sostiene en público que su “plan de emergencia” sigue en pie. Y cree (o dice creer) que todavía tiene chances de volver a la secretaría general del gremio. En un rebuscado plan, atado a tantas fidelidades y contingencias que se parece mucho más a la expresión de un deseo infantil que a un programa realizable, Daniele cree que la comisión directiva electa renunciará a sus cargos y convocará a nuevas elecciones para ungirlo, una vez más -la 12va- como secretario general del sindicato.
La fecha límite para ejecutar estas enrevesadas elucubraciones sería mediados del 2018. Desde luego, el trámite judicial podría extenderse, con facilidad, más allá de ese plazo.



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