El Gobierno corrió las metas de inflación: ¿impacta en la cláusula gatillo de paritarias?

La clave es podría lograr que bajen las tasas de interés y asegurar que el año próximo la economía crezca. En Trabajo ahora ven mejor firmar acuerdos salariales en torno al 15% sin reajuste.

Por Gabriela Origlia

inflaciónEl equipo económico –incluido el presidente del Banco Central, Federico Sturzzeneger- se mostró en pleno para anunciar la modificación de las metas de inflación que había previsto para los próximos años con el objetivo de garantizar el crecimiento de la economía. Con el paquete de reformas (menos la laboral) y el presupuesto aprobado, decidieron “recalibrar”.
La falta de credibilidad en la meta inflacionaria es la que disparaba las “cláusulas gatillo” en los acuerdos salariales. Ahora el Ministerio de Trabajo relativiza la necesidad de ese esquema, aunque la decisión parece precipitada teniendo en cuenta que el anuncio lleva horas. Prefiere paritarias en el orden del 15% sin cláusula gatillo.
“Hemos decidido recalibrar nuestras metas de inflación vigentes para los años subsiguientes. Lo que hemos hecho es demorar un año la llegada a nuestro objetivo de inflación del 5 por ciento, de 2019 a 2020”, afirmó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. Explicó que las metas del 2018 estarán en torno al 15 por ciento, una cifra alejada del 10 por ciento que había previsto la Casa Rosada.
La clave es que, al flexibilizar las metas de inflación, el Gobierno podría lograr que bajen las tasas de interés y asegurar que el año próximo la economía crezca. De todos modos, también ese objetivo se modificó: del 3,5% pautado en el presupuesto pasó a 3%.
Marcos Peña ratificó que “la decisión política” del gobierno de Cambiemos de “trabajar para eliminar la inflación de la economía argentina”. La de este año terminará en torno del 24 por ciento, lejos de la meta del 17 por ciento fijada por el Central.
El ministro de Finanzas, Luis Caputo planteó que las necesidades de financiamiento del 2018 serán de 30.000 millones de dólares y de 26000 millones de dólares para 2019 y Sturzzeneger insistió en que el nuevo parámetro permitirá tasas de interés más bajas ya que “la política monetaria está calibrada en función de esos objetivos, por lo que el cambio de la meta inflacionario también la modifica la política monetaria”.
Reconoció que fue “un error” usar el sistema de bandas en metas inflacionarias porque la “economía se coordinó sobre el tope, por eso se eliminó”. También aseguró que el financiamiento del Central al Tesoro el año que viene pasará a 1,1% del PBI (este 2017 fue de 1,5%).
Respecto de las fluctuaciones del tipo de cambio, señaló que son parte del sistema, “la gente se tiene que acostumbrar que sube y baja”. Agregó: “Los argentinos se tienen que dar cuenta que viven en la Argentina, compran en la Argentina y tienen que pensar en pesos”, remarcó.
En el plano político el anuncio deja como vencedores de una interna que el gobierno nunca reconoció a Peña y Caputo. Una vez más, la Jefatura de Gabinete y el titular de Finanzas se impusieron a la línea de Sturzzeneger.
La corrección presentada es gradual, a tono con las medidas que viene tomando Cambiemos desde su asunción. De todos modos no hay que dar por más simple de cumplir la meta de 15% de inflación del 2018, implica reducir nueve puntos porcentuales la de este año y aunque se supone que el impacto de las tarifas será menor a futuro, los consultores y analistas proyectan entre 17% y 18%. Todas las estimaciones están por encima de la del oficialismo.
Más allá del anuncio formal –que blanqueó lo que en la realidad ocurría- la conferencia pareció querer mostrar la cohesión del equipo pero, al mismo tiempo, transparentó el acotamiento de la independencia del Central. Habrá que esperar para analizar si, a mediano plazo, no hay consecuencias de dejar claro que Sturzzeneger está subordinado.
Otra incógnita que empezaron a señalar los analistas es si la conferencia más que aventurar una baja de tasas no puede provocar un alza de expectativas de inflación. Además, como siempre, la credibilidad jugará un rol clave.
Además de “alcanzables” las medidas deben ser “consistentes”. Deberán transcurrir unas semanas para dilucidar si la conferencia en bloque logra disipar las dudas.



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