Otro caso de “transfuguismo” sacude a Movimiento ADN

El concejal Tomás Méndez resolvió “expulsar” del espacio que lidera al vocal del Tribunal de Cuentas, Carlos Cajal. El abogado asumió la presidencia del organismo municipal pese a que se le había “ordenado” desestimar el cargo. Como Marcelo Pascual, exhibe buen diálogo con el oficialismo.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

ADNEl ex candidato a intendente y titular del bloque ADN, Tomás Méndez, aplicó la sanción máxima que espera a los irreverentes de sus filas. Fue el turno del vocal del Tribunal de Cuentas, Carlos Alberto Cajal, por aceptar la presidencia rotativa del organismo de control de la Municipalidad de Córdoba.
El también periodista “expulsó” a su conmilitón del espacio que logró el segundo puesto en la elección municipal tras desoír la “orden” de desestimar la oferta, conforme a las exigencias de la Carta Orgánica. El artículo 93 establece que el cuerpo tiene la facultad de elegir anualmente a su máximo responsable.
“Los concejales de ADN informan que desde pasado viernes 12 de diciembre, el vocal Carlos Alberto Cajal ha dejado de pertenecer a este Movimiento; tras asumir por decisión personal la presidencia del Tribunal de Cuentas, desconociendo los lineamientos de ADN que en reiteradas oportunidades realizó denuncias penales para dejar en manifiesto las innumerables irregularidades que a diario se cometen en los procedimientos legales y formales por parte del oficialismo que hace uso y abuso de su mayoría”, explicaron la decisión a través de un comunicado.
No se trata de un episodio aislado. El compañero de fórmula municipal de Méndez, el empresario Marcelo Pascual, también fue eyectado del bloque y el sello por apoyar el endeudamiento externo por 150 millones de dólares, al inicio de la segunda administración de Ramón Mestre.
Cajal logró un espacio en ADN por la recomendación del concejal David Urreta, ambos con buenos vínculos con el referentes de Apec, Alfredo “Tuta” Keegan. El posterior “fracaso” del recomendado no habrían generado problemas en el bloque que gozó de los beneficios de la primera minoría en el Concejo Deliberante apenas unas semanas después del debut.
Urreta y el resto de la bancada mostraron su acuerdo con la pena capital que aplicó su conductor. En el comunicado explicativo de la decisión recuerdan la posición crítica que mantienen sobre el funcionamiento del espacio que fiscaliza las cuentas y operaciones del Palacio 6 de Julio. En resumidas cuentas, pidieron a la Justicia que intervenga ante las que consideran una falta recurrente. “El Departamento Ejecutivo municipal de la ciudad de Córdoba, de manera planificada y reiterada compromete gastos del erario municipal y ejecuta actos de administración sin dar la debida intervención al Tribunal de Cuentas”, afirman. El Ente de Servicios y Obra Pública (ESOP) oficia de ejemplo en las denuncias penales.
Cajal prometió desestimar la presidencia del bloque, advirtió Méndez, pero dice que incumplió. Incluso, circuló la nota de declinación. Alegó “razones personales” y sugirió a Gloria Irahola Poppe y a Cortes Olmedo como funcionarios dignos del desafío.
Lo cierto es que habría cambiado de parecer y desde ADN no ocultaron su enojo. La presunta proximidad de Cajal con los radicales es un plato difícil de digerir y comenzaría a delinear una tendencia. ¿A dónde se refugian los exiliados del espacio de Méndez? Al parecer, en las filas del oficialismo, aunque no de manera formal.
Pascual fundó su propio bloque apenas se oficializó la ruptura con Méndez. Junto a Eugenia Terre formaron el Frente Federal de Acción Social y desde allí han funcionado como la carta blanca de Juntos por Córdoba. El apoyo que brindó para que el municipio incursionara en el mercado de crédito exterior no fue un episodio aislado. En votaciones controvertidas -cuando el oficialismo preso de sus internas no contaba con los votos para sacar las ordenanzas promovidas por el Ejecutivo- Pascual sonaba como el “salvador”. La penúltima sesión del año coronó la buena relación cuando el desarrollista le dio el visto bueno al Presupuesto 2018 y el resto del paquete económico.
Cajal, por ahora, muestra buen diálogo con los dirigentes boina blanca del Tribunal y cómodo con el desafío asignado.
El transfuguismo encubierto –que denuncian desde ADN- podría encontrar su explicación en las pocas pistas que Méndez arroja sobre su futuro político. Su programa televiso en Buenos Aires lo reconforta profesionalmente y ya no se lo escucha hablar de probables candidaturas. No debería sorprender, en ese contexto, que aquellos que lo apoyaron intenten reubicarse de cara a las ofertas electorales de 2019.



2 Comentarios

  1. ADN es un Movimiento que tiene la capacidad de reordenarse de acuerdo a valores éticos, compromisos asumidos. No tapamos, no ocultamos y no nos dá lo mismo cuando se trata de coherencia política.

    Lamento que muchas veces algunos medios sólo se hagan eco del Movimiento ADN cuando se trata de estas situaciones conflictivas y casi nunca refleja la profunda, denodada y fructífera actividad en el Concejo Deliberante.

Dejar respuesta