Schiaretti encara segunda mitad con retoque suave de gabinete

Hoy asumirán los cuatro nuevos funcionarios provinciales que designó el gobernador la semana pasada. Disconformidad en distintas vertientes del peronismo.

Por Yanina Soria

Hoy desembarcarán formalmente en el gabinete provincial los cuatro nuevos funcionarios designados por el gobernador Juan Schiaretti la semana pasada, luego de que Martín Llaryora, Alejandra Vigo y Paulo Cassinerio partieran rumbo a la Cámara Baja.
En realidad, de las cuatro nuevas designaciones sólo dos responden a cambios obligados que debía hacer el mandatario tras la salida de su esposa de la secretaría de Equidad y Promoción del Empleo, donde asumirá Laura Jure; y de quien era el titular de la Agencia Córdoba Joven, que será reemplazado por Julieta Rinaldi.
En cambio, el nombramiento de la legisladora ex K, Nora Bedano, al frente de la Agencia Córdoba Cultura, y de Marcos Bovo, otro ex funcionario acastellista como vocal de esa dependencia, responde más bien a una decisión política tomada por el Ejecutivo provincial.
En principio, según la lectura que hacen desde el Panal, se supone que con la designación de los dos villamarienses quedaría saldado el reconocimiento que demandan distintos sectores ex kirchneristas que ahora juegan con el schiarettismo.
Interpretación que, por cierto, no hacen todos los dirigentes que comulgaron con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y que, durante la campaña, se arrimaron a Unión por Córdoba para trabajar dentro de la estructura oficial. Tal es así que muchos aún esperan su recompensa, nadie quiere quedar afuera y todos se asumen merecedores de un espaldarazo por parte del mandatario provincial.
Ocurre que concluida la elección legislativa e iniciado el proceso de apertura del peronismo hacia otros espacios mirando el 2019, la expectativa respecto a los movimientos internos que podría hacer Schiaretti, fue in crescendo.
La “lealtad” del trabajo mostrado durante la campaña electoral tiene su costo y, según entienden muchos, los cargos son la posibilidad de compensar esa “deuda”.
Si bien el gobernador ya había dejado trascender que los enroques que haría dentro de su equipo no serían drásticos para encarar ya el último tramo de su gestión, la ilusión superó ampliamente los lugares disponibles. Aunque nadie esperaba un gabinete completamente nuevo, la realidad es que los nombramientos son aún menos de los que se barajaban en un comienzo desde el propio Centro Cívico.

Demandas
Todas las vertientes que hoy confluyen en el peronismo cordobés aguardaban un gesto de Schiaretti; esperaban que, en nombre de la unidad, los cambios los contuvieran. Allí se anota el delasotismo que, por ahora, se quedó afuera de los repartos y que, particularmente, atraviesa un momento complejo con el schiarettismo. Las cosas se complicaron para ellos luego de que su referente político se bajara de la candidatura, se corriera de escena y se dedicara de lleno a atender detrás de un mostrador al público que entra a la tienda “El Hombre” en busca de ropa masculina. Ni hablar del enojo y desconcierto que despertó en el PJ cordobés la jugada que concretó la semana pasada la diputada nacional Adriana Nazario tras romper con el bloque de peronistas cordobeses.
Pero no sólo los nuevos nombres que Schiaretti ungirá hoy dejaron disconformes a los delasotistas y ex kirchneristas (entre otros), tampoco cayeron del todo bien entre sus propias filas. El fin de semana se multiplicaron los mensajes de descontento en distintos grupos de whastapp de referentes y dirigentes peronistas y hasta de los legisladores oficialistas. Las modificaciones ligth de Schiaretti dentro de su gabinete provocaron pataleos de todos lados.
Los pases de facturas por lo bajo, por ejemplo, hacia ministros con responsabilidad electoral a los que se señala por no haber trabajado fuerte durante la campaña, comienzan a saltar a la luz.

Nuevos cambios
No obstante, por ahora, nadie sacará los pies del plato porque aún resta la posibilidad de que durante esta semana se produzcan nuevas designaciones. Ya no serían a nivel de las primeras líneas de gobierno sino que podrían producirse algunas alteraciones en la orgánica de las segundas y terceras líneas. Allí hay cargos sumamente apetecibles para quienes buscan proyección política. Si bien por ahora esto es sólo una posibilidad, la amenaza de patear el tablero si no se concreta, late en los sectores que se sienten marginados.

Cambios

Agencia Córdoba Cultura: sale Graciela Ayame, entra Nora Bedano
Marcos Bovo asume como vocal.
Agencia Córdoba Joven: sale Paulo Cassinerio, entra Julieta Rinaldi
Secretaría de Equidad y Promoción de Empleo: sale Alejandra Vigo, entra Laura Jure.

El reemplazo de Bedano

Con la salida de Nora Bedano de la Legislatura debería asumir esa banca otro villamariense. Se trata de José Andrés Escamilla, suplemente por la departamental General San Martín en la boleta de Córdoba Podemos. Aún así, se descuenta que el ex accastellista también formará parte de la bancada de Unión por Córdoba.



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