Reforma previsional, primera grieta entre Nazario y UPC

Las comisiones de la Cámara baja comenzarán el tratamiento del proyecto aprobado en el senado de la nación. Mientras el bloque que responde al oficialismo provincial planea una aprobación en general, la diputada delasotista adelantó su voto negativo.



Por Marcos Duarte

Los fundamentos de la decisión de Adriana Nazario de apartarse del bloque que integran los demás diputados nacionales de Unión por Córdoba se mantienen en el terreno de lo desconocido. Solo esbozó una breve explicación intentando bajarle el tono a su auto exclusión.
“Nadie me invitó a sumarme a ese espacio” fue la casi pueril argumentación que lanzó la riocuartense en referencia al bloque Córdoba Federal que conduce el vicegobernador de la provincia (en uso de licencia). Además, declaró que mantiene una excelente relación con Juan Schiaretti y que su opción política es de carácter estrictamente personal.
Sin embargo, agregó una referencia al debate que se avecina en la cámara de diputados de la nación. Nazario adelantó que votará en contra del proyecto de reforma previsional que envió el oficialismo y fue aprobado en el senado con los votos de la mayoría de los representantes del peronismo no kirchnerista.
“Yo no voy a votar que se le siga sacando plata a los pobres jubilados, entonces en esas cosas me preocupo por estar” sostuvo la diputada nacional en relación al tema que ocupa el lugar privilegiado en la agenda legislativa.
Por más que pretenda bajarle el tono a la ruptura con el bloque de su partido, estas declaraciones de Nazario tienen un contenido político profundo y chocan de frente con las instrucciones que el gobernador cordobés impartió a sus diputados nacionales.
La reforma previsional fue uno de los puntos centrales del acuerdo que el presidente de la nación rubricó con los gobernadores provinciales. En función de ello, el bloque de senadores que comanda Miguel Ángel Pichetto votó afirmativamente la propuesta del oficialismo nacional.
Uno de esos votos justicialistas que permitieron la media sanción de la iniciativa fue nada menos que el de Carlos Caserio quien, además de senador nacional por Unión por Córdoba, es el presidente del partido justicialista provincial.
Además, se incorporó recientemente al Bloque Justicialista que preside el rionegrino y forma parte del Interbloque Federal, formación espejo a la bancada que integran los diputados de Unión por Córdoba.
Caserio fue uno de los operadores centrales de esta estrategia legislativa que pretende aislar al kirchnerismo y fortalecer la posición de los mandatarios peronistas a la hora de negociar con el gobierno de Mauricio Macri.
Es por esto que la posición que adelantó Adriana Nazario sobre el tema que comenzará a debatirse durante esta semana implica un gesto político que revela, por lo menos, una disidencia en relación a la táctica del gobernador de la provincia.
El contexto en que se produce también revela el cambio en la correlación de fuerzas parlamentarias del archipiélago peronista. La constitución de la bancada Federal, que reúne a los diputados nacionales que responden a los gobernadores terminó de desplazar al massismo de su condición de bloque bisagra en la cámara baja.
Los mandatarios provinciales lograron reunir 35 voluntades en la cámara de diputados mientras el Frente Renovador (UNA) solo mantuvo 19 integrantes luego de la modestísima performance electoral en los últimos comicios legislativos.
Los leales a Sergio Massa, que hasta el momento habían tenido la llave del quorum para las votaciones importantes, parecen destinados a convertirse en un bloque testimonial lejano a la interlocución con el gobierno nacional. Los integrantes de este grupo, al que seguirá perteneciendo Nazario, también anunciaron que votarán negativamente el proyecto.
No es la primera vez que los diputados que responden al oficialismo provincial votan divididos. Durante esta semana, los schiarettistas recordaron que los legisladores más cercanos a José Manuel de la Sota votaron a favor del proyecto de reforma del impuesto a las ganancias que impulsó Sergio Massa y el kirchnerismo en el Congreso.
Aquella vez, en el año 2016, el gobernador se expidió rotundamente en contra de aquella iniciativa por el impacto que provocaba en las finanzas provinciales. En esa oportunidad, expresó que no se sentía parte del espacio massista y se definió como un “peronista republicano”. La próxima votación replicará aquella ruptura a la hora de vota, aunque esta vez parece que la mayoría se mantendrá leal al gobernador.



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