¡Buen día, Bonadio!

El juez ordenó la prisión preventiva de la expresidenta y algunos otros involucrados en la denuncia del fiscal Nisman. Ninguno decepcionó.



Por Javier Boher
javiboher@gmail.com

Que estrés el fin de semana, amigo lector. No puedo dejar de pensar en el problema para todos los que mandó a detener Bonadio. Yo entiendo que en la izquierda es habitual el mensaje ateo, pero a la Navidad la celebramos todos.
Aunque no sea por el niñito Dios, el Vittel Tonné es innegociable. Y los regalos, ni le cuento.
No me diga que no se puso a pensar en el pobre angelito de Luis D´Elía que se quedó sin poder armar el arbolito. Encima la familia tampoco pudo comprar uno para llevarle, porque el viernes fue feriado. Todas juntas le tocan al pobre Lucho, que al ser detenido nos recordó que esto es un plan de la dictadura macrista.
El otro que tuvo un flash lisérgico fue “Colador” Esteche, al que después de recibir un tratamiento privilegiado por sus ex compañeros de Quebracho le toca ser detenido preventivamente como parte de esta conspiración para encubrir el atentado a la AMIA.
El señor de la boina montó una simulación de detención clandestina al grito de “¡Me están secuestrando!”, por la impericia del oficial que no le exhibió la orden de detención. Está claro que viendo las caras de los muchachos y el auto destartalado en el que andaban no es tan difícil pensar en que era una banda de policías exonerados de la bonaerense que ahora hacen changas de secuestro exprés.
Me imagino a Esteche tentado de tomarse la pastilla de cianuro. No quiere volver a estar preso, porque la otra vez lo hacían bañarse todos los días. Así de desalmados son.
El que se puso a tono con lo religioso de fin de año fue “Yusuf” Khalil, el argentino-libanés que habría operado como agente para los iraníes. Aunque en el fondo sea el mismo dios que el de los cristianos y los judíos, recordarlo al grito de “Allahu Akbar” no fue lo más acertado.
Si te buscan por formar parte de una trama de encubrimiento en un atentado motivado por cuestiones religiosas, no parece muy inteligente gritar lo mismo que los lobos solitarios de ISIS en Europa.
Es como salir gritando “La minifalda es inmoral” cuando te van a detener por supuesto encubrimiento en una violación. Aunque no tengas nada que ver la gente no te va a considerar inocente.

Nuestra amiga, la izquierda
En este contexto de detenciones masivas, gran parte de la izquierda criolla deliró un guión de cine conspirativo Clase B de los ‘60, asegurando que todo forma parte de una trama detrás de la cual está la CIA, que luego de la declaración de Donald Trump de mover la embajada a Jerusalén les dio el visto bueno para iniciar su ataque contra los pobres e inocentes iraníes.
Aunque resulte simpático imaginar al legislador porteño Gabriel Solano escondiéndose de los satélites o cubriendo su cabeza con papel de aluminio para que no lean sus pensamientos, sus tuits conspiranoicos revelan el histórico antisemitismo de la izquierda argentina.
Ese elemento fue uno de los que permitió que se negociara ese memorándum con Irán en primer lugar, que se lo firmara después y que aún hoy no se lo quiera investigar.

Ella nunca defrauda
Sin embargo, al premio mayor se lo lleva Ella, la emperatriz del Calafate y reina del cinismo, Cristina Elisabet.
Con una puesta en escena que parecía sufrida y demacrada como Rose cuando se ahoga Jack en Titanic, simuló una conferencia de prensa para victimizarse.
La mejor parte fue cuando se hizo la institucionalista y dijo que la había respaldado el congreso. La verdad, quien puede ser tan mal pensado como para creer que esos destacados funcionarios puedan sumarse a una conspiración como esa.
En realidad, cualquiera que lea los diarios recuerda que eran todos mano de yeso del kirchnerismo, salvo los que defendieron el “Vamos por todo”. Esos estaban tan ocupados haciendo humor negro con la memoria del fiscal por el que ahora se pidieron estas detenciones que seguro no se dieron cuenta de que estaban todos más entongados que en los milagros televisados que hacen los pastores brasileros.
Le digo, amigo lector, que para mí de acá podemos sacar dos cosas.
Primero, que esto es un fuerte incentivo para que el peronismo se una. Todos sabemos que Massa, Pichetto y demases estuvieron en la fiesta hasta un ratito antes de que se terminen de mamar y rompan todo. Ellos también lo saben. Y como vaca en matadero, en la fila siguen ellos.
Lo otro, el terror de Cristina. El atentado a la AMIA es un crimen de lesa humanidad desde 2006. Por eso, tener que ver con un crimen imprescriptible te deja, cuando menos, con un “zogaca” importante, porque no hay juez amigo que lo pueda hacer prescribir.
Jubilada, inhibida, embargada, con los hijos investigados, con los amigos que la evitan o están presos, con sus compañeros de partido que la abandonan, no siendo votada en su feudo, acusada en un crimen de lesa humanidad -como los militares a los que tan bien encarcelaron- así llega Cristina al final del camino.
Qué quiere que le diga, amigo lector.
Vaya o no vaya presa, al igual que Stolbizer en 2015 “yo ya gané”.



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