UPC espera al interbloque “federal”

Los representantes del oficialismo provincial se mantendrán autónomos en la nueva conformación del Congreso Nacional. Sin embargo, mantienen negociaciones con el resto de los gobernadores para articular un interbloque.

Por Marcos Duarte

El archipiélago en el que se ha convertido la representación legislativa del justicialismo nacional ofrece hoy más dudas que certezas. Los representantes de Unión por Córdoba definieron “desensillar hasta que aclare”, según la célebre frase del General Perón.
Los oficialistas cordobeses tomaron una definición preventiva: conformaron su propio bloque en la cámara baja (a excepción de Adriana Nazario) y definieron a su presidente: el vicegobernador Martín Llaryora.
Hoy por hoy, la gran duda que recorre los pasillos del congreso es el formato definitivo que adoptará el peronismo no kirchnerista que se referencia en los mandatarios provinciales. Los detalles que contiene la conformación de esta nueva bancada de la alianza gobernante en nuestra provincia permiten hacer algunas proyecciones sobre su futuro alineamiento.
El nombre elegido por los diputados cordobeses es el de Córdoba Federal. Aunque parezca irrelevante, la inclusión de esta última palabra en la denominación no es casual.
En las conversaciones que mantienen los operadores de cada uno de los sectores del justicialismo del interior existe un preacuerdo de incorporar el término “federal” a cada uno de los bloques que, luego, convergerían en un interbloque más numeroso.
Por esta razón, la innovación en el nombre tiene significado político. Hasta el momento, el justicialismo cordobés y su aliada bonaerense Claudia Rucci tenían un bloque propio denominado UNAR (Unidos por una Nueva Argentina). Estaban integrados al interbloque que conducía Sergio Massa.
La nueva sigla implica el distanciamiento definitivo del massismo. La política de alianzas del Frente Renovador y las diferencias en los posicionamientos parlamentarios que tuvo el gobernador Juan Schiaretti con su líder fueron los antecedentes que culminaron en la separación.
Sin embargo, la autonomía del bloque de Córdoba no significa aislamiento en las agitadas aguas del peronismo. Desde hace semanas, se desarrollan intensan negociaciones para conformar un espacio que reúna a los diputados y senadores afines a los gobernadores provinciales justicialistas.
Juan Brügge, diputado nacional de UPC, afirmó que “hemos decidido avanzar primero en lo que respecta a los diputados por Córdoba y luego ver la posibilidad de avanzar en un interbloque”.
En realidad, el “peronismo racional”, como algunos lo llaman, pretende constituir sendos interbloques en ambas cámaras del congreso. En el senado, Miguel Ángel Pichetto maniobra para reunir el número crítico de voluntades que le permitan mantener la posición de primera minoría excluyendo, al mismo tiempo, a los leales a Cristina Kirchner. El cordobés Carlos Caserio es uno de los principales operadores de este proyecto.
En diputados, por su parte, el objetivo es otro. El kirchnerismo tiene asegurado el número de representantes para constituirse en principal bloque de la oposición. Los
gobernadores aspiran a congregar una cantidad de legisladores que transforme a su bancada en bisagra del quorum y, por lo tanto, interlocutores naturales del oficialismo.
Este grupo se conformaría con la unión de los enrolados en el “Peronismo Federal”, que sería liderado por Pablo Kosiner, mano derecha de Juan Manuel Urtubey, los diputados de UPC, conducido por Llaryora y algunos representantes justicialistas denominados “los sin tierra” que provienen de provincias donde gobiernan otras fuerzas políticas.
Hasta el momento, se habría definido que la conducción de esta formación parlamentaria quedaría en manos de una mesa integrada por los líderes de cada uno de los bloques coaligados. Esto significa que el ex vicegobernador de Córdoba tendría reservada una silla.
Si la arquitectura tuviera éxito, el interbloque federal alcanzaría un número suficiente para ser clave a la hora del tratamiento de temas claves. La intención de los gobernadores de la Liga es hacer valer esa posición a la hora de negociar con el gobierno nacional. “Con la nueva conformación del Congreso queremos reforzar las posiciones de las provincias”, se sinceró Brügge.



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