Gremio no docente (casi) duplica afiliados en dos años

Por Felipe Osman

El gremio de los trabajadores universitarios consolida su recuperación, y da muestras de ello con el síntoma más propio: en dos años, aumentó en un 84% su cantidad de afiliados. Una señal inequívoca de credibilidad en la actual conducción.
En mayo de 2015, luego de concluida la intervención del sindicato decidida por la Federación de Trabajadores Universitarios de Universidades Nacionales (Fatun), el gremio no docente contaba con 1082 afiliados. Transcurrido poco más de dos años de la actual gestión, liderada por Silvia Aguirre y Nicolás Franchi, el sindicato cuenta con 1989 asociados.
Los dirigentes de la Gremial San Martín muestran con gran satisfacción estos números, y explican que su importancia es tanto mayor si se tiene en cuenta al pasado reciente del gremio.
Debe recordarse que la situación patrimonial del sindicato tocó fondo durante la gestión de Aldo Sparza, en esos momentos, la Gremial había acumulado un déficit de casi 10 millones de pesos y perdido hasta su valiosa sede de calle Colón. Así las cosas, la Fatun, comandada por Nelso Farina, dispuso la intervención del gremio en 2011, designando a Alberto Geraiges como interventor. La intervención normalizadora logró reflotar la situación económica del sindicato presentando la entidad a convocatoria de acreedores, hecho, hasta entonces, sin precedentes en el país (nunca antes un gremio había empleado este remedio legal para sanear su pasivo).
Con la ayuda de su organización de segundo grado, la salud de la gremial reverdeció. A fines de 2015 – año de la transición entre gestión comandada por Alberto Geraiges y la administración Aguirre-Franchi- el estado de insolvencia se encontraba ya superado y la construcción de la nueva sede en Ciudad Universitaria iniciada.
El aumento de los afiliados viene entonces a coronar este proceso de saneamiento y reconstrucción del gremio no docente, que vuelve a ofrecer tutela y servicios de calidad a los trabajadores universitarios. Dos ofertas decisivas a la hora de agremiarse.
Pero otras consideraciones, de tinte más político, pueden hacerse respecto al crecimiento de los asociados. Según lo informan fuentes oficiales, estos provendrían -en su gran mayoría- de sectores afines a la actual conducción gremial, lo que sin duda representará un corrimiento en las relaciones de fuerza entre los distintos sectores del gremio.
Luego de ganar con contundencia las elecciones de la Caja Compensadora, el oficialismo gremial tiene en su agenda, para el año próximo, dos comicios de gran importancia: en mayo, se elegirán consiliarios y consejeros; y en junio, los vocales que representen a los no docentes en el Concejo Directivo de Daspu, la obra social universitaria.
En el primer test electoral del 2018, el crecimiento del oficialismo gremial dentro del sindicato puede no resultar demasiado determinante. A fin de cuentas, los no docentes elijen a dos representantes para defender sus intereses en el Concejo Superior, y al distribuirse los escaños por el sistema proporcional (D’hont), seguramente habrá una banca para el oficialismo y otra para la primera minoría. Ahora bien, en el segundo acto electivo del año próximo, los no docentes elegirán a tres vocales que los representen en el Concejo Directivo de Daspu. En esos comicios, un crecimiento del oficialismo si será determinante, y le permitiría, en principio, conseguir al menos dos bancas en este cuerpo.

Nueva sede
Entre los logros que la actual gestión Aguirre-Franchi destaca como incentivo a los nuevos afiliados para agremiarse, un lugar protagónico tiene la construcción de la nueva sede del sindicato, emplazada en Ciudad Universitaria. La obra, inaugurada la semana pasada, consta de tres pisos que albergan a las oficinas de las diez secretarías, espacios para capacitación y actividades sociales, y un salón de usos múltiples, construido durante la gestión de Geraiges.



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