Carro se sube a actos de CGT (potencia su perfil gremial)

El diputado electo quiere aprovechar su condición de gremialista para ganar notoriedad desde su banca.

El diputado electo Pablo Carro se mostró ayer en Buenos Aires con el titular de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky.

La conmemoración del sexagésimo aniversario de la declaración sindical conocida como Programa de La Falda se ha convertido en una plataforma para la convergencia de distintas corrientes gremiales locales.
La mayoría de los dirigentes locales coincide en hacer frente a las reformas impositivas, laborales y previsionales que impulsa el Ejecutivo nacional, y el Programa se presenta como un antecedente de unidad que, según los propios sindicalistas “hoy tiene más vigencia que nunca”.
Este atisbo de confluencia se presenta como la oportunidad que buscaba para el diputado nacional electo, Pablo Carro. Con origen en el gremialismo, su gravitación en el universo sindical cordobés fue siempre proporcional a las dimensiones de los gremios que ha sabido encabezar: la representación docente de Adiuc y la filial local de la CTA de los Trabajadores.
Sin embargo, desde que las urnas lo consagraron como titular de un escaño en la Cámara Baja, Carro ha buscado repotenciar su perfil gremial, a tono con las discusiones en las que debutará como diputado. La participación en las actividades recordatorias organizadas por la CGT Regional Córdoba le permiten mostrarse como parte de la comunidad dirigencial gremial, legitimando su participación en espacios como el “caucus” sindical que se está conformando dentro del bloque Frente para la Victoria – PJ.

Conmemoración y unidad
A dos años del inicio de la Revolución Libertadora, la CGT Regional Córdoba fue una de las primeras centrales en reorganizarse, bajo la conducción de Atilio López. A los pocos meses de su elección, los gremios de todo el país son convocados a la localidad cordobesa de La Falda para discutir y aprobar un “programa obrero” que expresase sus ambiciones y reivindicaciones.
Al cumplirse seis décadas, el Programa de La Falda es recuperado por el sindicalismo cordobés, que asegura encontrar en sus postulados un conjunto de banderas que hoy levantan en contra de la gestión que encabeza el presidente Mauricio Macri.
Mientras ayer se colocó una placa en el Hotel de Trabajadores de la Alimentación, donde se celebró el cónclave de 1957, en la mañana de hoy se realizará la presentación de un libro que aborda la gestación del Programa. A continuación, está convocado un plenario del “Movimiento Obrero de Córdoba”, donde no sólo participarán son sindicatos alineados con la CGT Regional Córdoba, sino que también estarán dirigentes kirchneristas como Mauricio Saillén, secretario general de Surbac.
Además, hoy se sumará Carro a la movida, acompañado de quien será su colega en la Cámara Baja, la camporista Gabriela Estévez. Ayer, el universitario se ausentó por encontrarse en Buenos Aires, como parte de la manifestación que por la mañana acompañó la jura de Cristina Fernández de Kirchner como senadora y, por la tarde, marchó contra las reformas que impulsa Cambiemos. Allí Carro aprovechó para mostrarse junto al también diputado electo, Hugo Yasky, titular nacional de la CTA de los Trabajadores.
En las últimas semanas, Carro se ha encargado de hacer valer a nivel nacional su condición de gremialista, la que sería su tarjeta de presentación para acceder a espacios de visibilidad en el conflicto por las reformas.
El pasado domingo 19, el cordobés se hizo presente en el encuentro de la Corriente Federal de Trabajadores, que encabezó Pablo Moyano, el vástago mayor del clan camionero, y que contó con la presencia de Yasky y de su alter ego “no kirchnerista”, Pablo Micheli.
En los días subsiguientes, Carro participó de la primera reunión de lo que sería el “caucus sindical” del kirchnerismo, un grupo de presión dentro del bloque Frente para la Victoria – PJ conformado por diputados de extracción gremial. Allí estuvieron el todavía titular de la bancada, Héctor Recalde, el docente Yasky, la representante de los judiciales porteños, Vanesa Siley, el metalúrgico Abel Furlán, el delegado de los obreros curtidores, Walter Correa, y el de la manufactura del Cuero, Ernesto Trigo.
Si bien el 10 por ciento alcanzado por Carro en los comicios fue bien ponderado por dirigentes K del resto del país, esto no alcanzaría para garantizarle al cordobés un lugar de relevancia hacia adentro del bloque. Por ello, la identificación dentro del esquema sindical sería una plataforma para mejorar su posición relativa en el esquema legislativo K.