Haciendo lobby con el “Chiqui”

El presidente de AFA, Claudio Tapia, pasó de visita por la sede de la Liga Cordobesa de Fútbol y no faltó el desfile de dirigentes de clubes locales que se acercaron para una foto. Emeterio Farías fue el ganador de la tarde. Talleres, el de mejor “cortejo”.

Por Federico Jelic

Andres Fassi, Chiqui Tapia y Emeterio Farias

La llegada de Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, a Córdoba, se trató más que nada de un compromiso asumido con antelación con la Liga Cordobesa de Fútbol, sobre todo con su titular, Emeterio Rufino Farías. Hubo cierto revuelo al respecto, captando la atención de todos los clubes de Córdoba, de los afistas y los amateurs, para poder conocer las intenciones de “Chiqui” en la ciudad.
Y no se trató de algún tema de agenda o alguna obligación, misión especial o parada obligada. Tapia le había prometido a Farías una visita.
Farías apoyó su candidatura a mandatario de AFA, aunque recuérdese, las elecciones no fueron necesarias para ungirlo como máxima autoridad. Farías, ex presidente de la Escuela Presidente Roca, le había dado su respaldo en los olvidables escrutinios igualados en 38 votos con 7 asambleístas. Antes de eso, llevaba una prolongada luna de miel con el fallecido Julio Grondona. Con esta visita, ganó más atención de algunos opositores: una foto con el jefe elimina cualquier suspicacia de debilidad. Las instituciones cordobesas no quisieron ser menos, y también asistieron al evento masivamente.

Todos los clubes presentes
“El próximo viernes 24 de noviembre a las 16.00 hs. la Liga Cordobesa de Fútbol recibirá en su Sede al Presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia. El máximo dirigente del fútbol argentino se reunirá con representantes de las Instituciones afiliadas para escuchar la problemática del fútbol del interior y generar propuestas superadoras. Asimismo, recibirá el homenaje del fútbol cordobés”. De esa manera, la secretaría de prensa del ente madre del futbol cordobés anunciaba la llegada de Tapia.
La ceremonia fue breve, sin preámbulos, y no faltaron celebridades. Del lado de Talleres estuvo el vice Rodrigo Escribano; por parte de Belgrano, Gustavo Flores (representante en Liga) y el vice Sergio Villella; el enviado de Instituto fue Santos Turza, aunque después, para no perderse la foto, apareció el presidente Gastón Defagot. Por Racing, el interventor Gustavo Rubín no faltó a la cita.
Todos cumplieron con el protocolo: la entrega de una camiseta del equipo al que pertenecen, una foto y alguna que otra plaqueta fue el cierre habitual de cada interviniente. Como indica el manual de Relaciones Públicas. Después, cada entidad se encargó de publicarlo en sus canales oficiales, y de viralizarlos en las redes sociales. Lógico, teniendo en cuenta la importancia del invitado.

Talleres, mejor lobby
Por Belgrano no estuvieron ni el presidente, Jorge Franceschi, y ni el líder del proceso, Armando Pérez, quien mantuvo feroces internas con Tapia en tiempos de la Comisión Normalizadora de AFA. Ahora hay paz, pero seguro algún resquemor queda.
Quienes hicieron bien el lobby fueron los de barrio Jardín. Lejos de sumarse a los elogios públicos frente a todos los clubes, para no quedar desapercibidos, fueron ingeniosos con otra iniciativa.
El titular de Talleres, Andrés Fassi, había pactado de antemano una visita al “Chiqui” en el hotel Sheraton, donde se alojó. Asistió junto a Escribano (ya un representante en Buenos Aires oficial), el vice primero Guillermo Carena junto a otro vice, José Tanús Rufeil. También lo invitaron a recorrer las instalaciones de la Boutique.
Vale destacar que Fassi, en tiempos electorales, le dio total apoyo a Marcelo Tinelli, y de hecho Escribano fue fiscalizador del polémico conteo de sufragios. Parece que esas rencillas quedaron en el pasado, y ahora la relación es más que saludable. En materia de marketing, relaciones públicas y lobby, nadie supera el ingenio y la predisposición de Talleres.



Farías, más poderoso
Farías tiene mandato para rato en la Liga Cordobesa de Fútbol (2019), sin embargo, en tiempos de la Superliga, Consejo Federal y una AFA que busca pregonar federalismo, dio un gran golpe de poder. Como para adornar la visita, le entregó a Tapia un reconocimiento particular, la “llave de oro” de la Liga Cordobesa de Fútbol, junto a la camiseta oficial del organismo que preside. Un tiro por elevación al Panal y al gobierno de Córdoba, que en su momento lo tuvo de ministro de deportes, al frente de la Agencia Córdoba Deportes, y que intentó colocarle, paralelamente, a Hugo “Perico” Pérez, ex Independiente y Racing Club, como asesor directo del gobierno, sin éxito. Farías responde con muestras de poder y política.
En tiempos donde el fútbol argentino intenta cambiar de imagen, sin sentirse salpicados por los escándalos del FIFAGATE o las denuncias de corrupción en CONMEBOL, Tapia se dedica seguir estrechando lazos con las asociaciones, federaciones y ligas de interior del país, donde comenzará cimentar el poder que le garantice gobernabilidad.

¿Viene la Selección?
Después de escuchar ideas y proyectos y posar para todas las fotos, el “Chiqui” mostró destellos de la cintura política que le acreditó el sillón de AFA, elogiando a las autoridades de los clubes cordobeses, y prometió hacer los esfuerzos necesarios para que la selección argentina, antes de zarpar rumbo al mundial de Rusia 2018, vuelva a jugar un amistoso en el Mario Kempes, como despedida antes del sueño. Córdoba ya albergó dos cotejos oficiales por Eliminatorias Sudamericanas en este proceso, frente a Bolivia y Paraguay. Antes, fue sede de Copa América en 2011 y en el Superclásico de la Américas ante Brasil en 2012, sin contar el amistoso frente a Ghana en 2009. Eso se debe, en parte, a la gestión de Farías.



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