Baldassi, en apuros por populismo VIP

El diputado nacional se despegó de la entrega de subsidios al Golf Club de Villa Allende. Silencio del PRO cordobés.

Por Yanina Passero
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Solidaridad virtual es todo lo que recibió el diputado Héctor “La Coneja” Baldassi en una de las jornadas más complicadas que le tocó vivir en su novel carrera política. El respaldo limitado provino de los dirigentes del PRO Córdoba afines al ex árbitro internacional, pero sólo en los grupos de WhatsApp que comparten.
En la popular aplicación de mensajería se sucedieron tibios debates sobre los límites éticos y legales de la entrega de 100 mil pesos al Golf Club de Villa Allende, en el marco de la ley de promoción de clubes de barrio de autoría del legislador reelecto. La otra línea, liderada por el ex ucedeísta Javier Pretto, prefirió el silencio. En privado, saboreará las mieles de la divina providencia.
Ahora es Baldassi quien deberá lidiar con los clichés de la “vieja política”. Los fundadores del partido tienen razones de sobra para quitar las manos del fuego: Baldassi inició una cacería de ex ucedeístas en el PRO, luego que resultara beneficiado de la interna de 2016 en el sello amarillo y se viera fortalecido por el excelente resultado electoral de Cambiemos, el 22 de noviembre pasado.
Pretto, el presidente del macrismo local, fue exiliado a la estructura partidaria nacional. Ocupó su lugar el villamariense Darío Capitani, hombre que se mantuvo ajeno a los contrapuntos entre famosos y ex integrantes del sello que fundó Álvaro Alsogaray, pero que hoy se nutre del respaldo del primer conjunto. Según el relato de los pioneros del PRO, la reestructuración del organigrama dolió menos que la campaña abierta de Baldassi contra el ex intendente de La Carlota, en ese momento investigado por la contratación de obra pública con sobreprecios por parte del Eninder.
Como sea, es doble la carga que debe soportar Baldassi. A la urgencia por explicar por qué un club de golf encuadró en los requisitos de la normativa (que nació, según expresiones de Baldassi, para “contener a los pibes”), se suma el daño irreparable a su capital simbólico que hizo la nacionalización de una denuncia que no es nueva: data del mes de junio, cuando un concejal peronista de Mendiolaza expuso la contradicción en las barandillas judiciales.
Baldassi desembarcaba en la política para aportar frescura y terminar con las prácticas anquilosadas de los viejos dirigentes. Su éxito y reconocimiento internacional emanaban del arbitraje. Entonces, cabía preguntarse por qué se inmiscuía en estas faenas, cuando podía disfrutar del fruto de su trabajo en la comodidad de su hogar. Allí, la primera puntada a la bandera del “cambio”, el resumido entramado que repetía el macrismo -en fase en expansión- para justificar la incorporación de “famosos” a sus filas para cazar votos. Los subsidios al club de golf conspiran contra la imagen de la estrella. En especial, porque la construcción política superficial sirvió en sus comienzos al hoy presidente Mauricio Macri. Cierto es que podría prescindir de aquellos servidores que comenzaron a insistir con otra forma de hacer política, empezando por la renovación de los rostros. El Midachi Miguel del Sel es el primer caso testigo.
Baldassi deberá despegarse del “populismo VIP” con sus propios medios. No cuenta con sus conmilitones, por las grietas que abrió en el PRO, pero también por la polémica que despertó el tema.
Para su infortunio, fracasó en el intento. En la jornada de ayer, tuvo problemas para explicar públicamente por qué estuvo en el acto de entrega de subsidios al Golf Club, en el preludio de la campaña por las PASO. Si bien responsabilizó a la Secretaría de Deportes de la Nación por la decisión, su presencia puede interpretarse como un aval explícito.
“Yo soy autor de la ley, no entrego los subsidios. No te puedo decir si se lo hubiese dado. El espíritu de la ley es que las entidades deportivas puedan tener equipamiento, infraestructura y demás ayudas”, se defendió Baldassi en diálogo con Cadena 3.
El intendente de Villa Allende, Eduardo “El Gato” Romero, fue más enfático. “Hay gente que habla sin saber. Villa Allende respira golf. El club de golf es un club que no tiene fines de lucro. Nosotros estamos bajo las estrictas reglas de la ley”, aseguró a Radio Mitre Córdoba.
¿Por qué se reactivó el tema? Circula una teoría conspirativa que conviene atender. El asesor Jaime Durán Barba habría recomendado un gesto de equilibro a Macri, luego del desfile de ex funcionarios kirchneristas por tribunales. ¿Cómo hacerlo? Mostrándose impiadoso con su equipo. La noche del domingo, Periodismo Para Todos difundió un informe sobre presuntas irregularidades en la cartera que conduce otro famoso, Carlos Mac Allister.
La reacción no tardó en llegar: horas más tarde, el Gobierno resolvió suspender y separar del cargo a Orlando Moccagatta, subsecretario de Deportes. Su jefe, el ex futbolista, ordenó iniciarle un sumario administrativo interno al funcionario apartado, para investigar las denuncias en su contra por favorecer, supuestamente, a la empresa Myrtha Pools, que construye piletas de natación.