Acuerdo Macri-gobernadores abre nueva era en el PJ

Los gobernadores provinciales y el gobierno nacional suscribieron el acuerdo fiscal propuesto por Mauricio Macri. San Luis fue el único distrito que no firmó.

Por Marcos Duarte

El gobierno nacional consiguió hacer realidad el objetivo que se había planteado apenas conocidos los resultados de los comicios parlamentarios. Decidió invertir gran parte de los dividendos del triunfo en un acuerdo con las provincias y logró una adhesión casi total. La victoria da derechos.
Mauricio Macri había convocado a todos los mandatarios provinciales a la presentación de su programa para la segunda etapa de gobierno. La conferencia se realizó en el Centro Cultural Néstor Kirchner, todo un símbolo.
En ese momento, abrió una etapa de negociaciones a varias bandas. La negociación con la CGT en relación a las reformas laborales y un nuevo compromiso fiscal que ordenara el entramado de reclamos cruzados entre provincias y estado nacional eran, sin duda, los principales frentes de batalla que se le presentaban.
Los gobernadores y los sindicatos enrolados en la CGT son, significativamente, las dos plazas fuertes que le quedan al peronismo luego de la derrota electoral de octubre. Entrar en un diálogo con el gobierno de Cambiemos implicó, sin dudas, un cambio de era al interior del movimiento.
En la denominada liga de gobernadores peronistas se produjo un sinceramiento clave: el Partido Justicialista carece de un presidenciable natural. Esta certeza, confirmada luego de las elecciones legislativas, funcionó como el principal incentivo para acercar posiciones con la administración central.
A partir de esto, la posibilidad de un retorno al poder en 2019 aparece, para los caciques provinciales justicialistas, cada vez más lejana. Esta situación de falta de competitividad electoral a nivel nacional provoca que la prioridad política se traslade a conservar el poder en los distritos que hoy conducen. Para mejorar sus chances requieren, por lo menos, una tregua más o menos estable con el gobierno nacional.
El otro elemento central en el análisis pre acuerdo fue la decisión firme de purgar al kirchnerismo, con su jefa incluida, de las representaciones institucionales del justicialismo. Miguel Ángel Pichetto es el orfebre que diseña los nuevos bloques peronistas en ambas cámaras. El senador acompañó minuto a minuto las negociaciones de los gobernadores con el ejecutivo. Nada es casualidad.
Por el lado de los jefes provinciales, hubo una conducción bicéfala. Los Juanes (Schiaretti y Manzur) encabezaron explícitamente las conversaciones con los operadores de Macri. El liderazgo compartido fue la fórmula que encontraron para combinar la experiencia y la buena relación con el oficialismo que aportaba el cordobés con la legitimidad electoral del tucumano, quien consiguió sobrevivir, ajustadamente, a la ola electoral multicolor de Cambiemos en su tierra.
El sector más reticente a acordar con el gobierno nacional estaba constituido por la santacruceña Alicia Kirchner, el pampeano Carlos Verna y el puntano Alberto Rodríguez Saa. Del trío, solo el gobernador de San Luis se quedó con la dudosa medalla de ser el único que no estampó la firma en el texto. Algunos pronostican que, cuando baje la espuma mediática, se incorporará.
Desde el peronismo cordobés interpretarán que lo suscripto en el día de ayer implica la concreción de los reclamos que formularán en la campaña electoral. Una suerte de victoria moral que les permite albergar esperanzas para el recambio provincial de 2019.
“Fue un muy buen acuerdo federal, para el conjunto de las provincias y para Córdoba, porque se tomó en cuenta lo que planteamos los cordobeses que era que la restitución del fondo del conurbano debía estar a cargo de la Nación y no de las provincias” expresó Schiaretti luego de la reunión con Macri.
Uno de los puntos más complicados fue el desistimiento de los juicios que los distritos mantenían contra el estado nacional. Según el gobernador cordobés, esto se acordó a cambio de “recursos para el año que viene por 600 millones de pesos y desde 2019 durante diez años por otros alrededor de 1.400 millones de pesos”.
La próxima parada es el Congreso de la Nación. Allí, los mandatarios que pusieron rubricaron el acuerdo deberán ejercer su autoridad para que sus legisladores acompañen la sanción de las leyes negociadas ayer. Seguramente será el primer acto de una nueva etapa en la configuración política argentina.



1 Comentario

  1. VA a ser en la Pcia de Buenos Aires donde esa “nueva era” va a ser mas visible, detrás de la figura de María Eugenia Vidal. Su imagen y actuación es la mas cercana a lo que un peronista espera de su lider. Si no fuese que está la imagen de Mauricio Macri por sobre Vidal, seguramente ya habría mucha mas dirigencia “jugada” tras la figura de la Gobernadora. Es cierto que ella no disimula la preferencia que tiene, al momento de rodearse de dirigentes, por los Pejotistas, incluso por sobre sus socios Radicales, generando cierta zozobra entre estos últimos. Pero Vidal, Lic. en Ciencias Politicas, sabe que el PODER tambièn se planifica y pretende TERMINAR con éxito dos PERIODOS DE GOBIERNO para luego suceder a Mauricio Macri, pero ya con un CAMBIEMOS, mucho mas amplio e incluso ¡PERONISTA!

Dejar respuesta