Tras asamblea, taxistas presionan a Mestre con nuevas medidas

Taxistas alteraron ayer el tránsito céntrico con una “asamblea” que bloqueó la esquina Chacabuco y San Jerónimo. No descartan nuevas medidas si el intendente no se expresa públicamente.

Las operaciones de Uber han despertado una fuerte oposición de los taxistas, tanto en Buenos Aires como en Córdoba.

La mañana de miércoles se vio alterada en el centro de la ciudad, a causa de una medida de fuerza de los taxistas cordobeses, que cortaron el tránsito vehicular en la calle Chacabuc, entre San Jerónimo y Entre Ríos.
En el marco de su batalla contra el desembarco del sistema de transporte Uber en Córdoba, el Sindicato de Peones de Taxi mandó un fuerte mensaje al intendente capitalino, Ramón Mestre. Los choferes reclaman al radical que se exprese públicamente en contra de la empresa, que opera en ciudades de todo el mundo, incluida la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Desde la Municipalidad, reiteraron su rechazo al funcionamiento de Uber en el ejido capitalino, destacando el diálogo sostenido con los taxistas. Sin embargo, descartaron que, por el momento, Mestre se exprese públicamente al respecto.
Los choferes advirtieron que el silencio del intendente podría acarrear nuevas medidas de fuerza, incluyendo la potencial realización de un paro de actividades. Además de rechazar el servicio de la aplicación móvil, los peones de taxis plantean reparos sobre los controles que el municipio realiza sobre los servicios “truchos” de taxis y remises.

Asamblea y disturbios
La empresa Uber Technologies, fundada en 2009, ha revolucionado el sistema de transporte de pasajeros de muchas ciudades del mundo, conectando a propietarios de automóviles con pasajeros particulares, con la posibilidad de que el monto a pagar por el viaje sea acordado por las partes.
Si bien en un comienzo fue adoptado por conductores dispuestos a compartir la capacidad subutilizada de sus vehículos a cambio de repartir entre los pasajeros el costo del viaje, el sistema es utilizado también hoy como un sistema privado de transporte.
Esto ha provocado muy duras reacciones por partes de taxistas de cada ciudad donde Uber se ha instalado. En el ámbito nacional, la ciudad de Buenos Aires fue escenario de múltiples planteos por parte de los choferes, que incluso iniciaron procesos judiciales contra sus pares del sistema móvil. Ninguno de estos ha prosperado.
Tras su desembarco en la Capital Federal, Uber dio a conocer que Córdoba era una de sus siguientes plazas objetivo, lo que se fundamentó en las magnitud del mercado de pasajeros locales. Las repercusiones entre los taxistas locales no se hicieron esperar, marcando una rotunda oposición a la llegada del servicio.
Desde un primer momento, el municipio se encargo de disipar fantasmas. Funcionarios del Ejecutivo dejaron en claro que ni la empresa había tomado contacto para acordar su desembarco, ni había interés o voluntad en el oficialismo de aprobar una modificación a la ordenanza 10.270 que regula a taxis y remises.
Estas dos afirmaciones cobran importancia en el marco de la declaración que la Justicia Federal ya ha tenido al respecto de Uber. La Sala I de la Cámara en lo Civil expresó a comienzos de este año que el servicio debe ser regulado mediante reglamentación de cada distrito, puesto que no consiste en una actividad que esté tipificada como prohibida por leyes nacionales.
La reacción de la empresa ante ello fue anunciar que negociaría, en cada lugar donde decidiese iniciar operaciones, una reglamentación para su actividad, aún cuando esto implicase el pago de cánones o impuestos.
A pesar de las certezas brindadas por el municipio a choferes y propietarios, el Sindicato de Peones de Taxi no se da por satisfecho. Al contrario, exige que sea el propio intendente Mestre en persona quien salga a refutar la posibilidad de una eventual instalación de Uber en Córdoba.
Con este reclamo, sus afiliados cortaron parte del bulevar Chacabuco al 100; lo suficiente como para generar un caos en la circulación vehicular de muchas de las principales arterias del centro cordobés. La medida no sólo afectó el desplazamiento de los privados, sino que dificultó la tarea laboral de muchos de sus propios pares.
La medida de fuerza de ayer no sólo causó caos vehicular, sino que una “bomba de estruendo” provocó lesiones a un niño de cinco años que transitaba acompañado de su abuela por San Jerónimo. “Veníamos cruzando la 27 de Abril, tiran una bomba y le pegan a mi nieto. Venimos esquivando la concentración; si le pegan en el ojo, ¿quién le paga?” expresó la mujer en declaraciones a Radio Mitre Córdoba.
Héctor Taborda, subsecretario de Transporte, reiteró las definiciones que el Ejecutivo municipal ya ha expresado al respecto; y puso en duda que sea el intendente quien haga una declaración pública al respecto de un caso que, por el momento, es tan sólo una hipótesis.
Esta posición podría acarrear nuevas medidas de fuerza, según declaró Miguel Arias, titular del Sindicato de Peones de Taxi, quien no descartó la realización de un paro general de los trabajadores de su sector.

 



1 Comentario

  1. Sería interesante que probaran con tener el taxi o remis) en condiciones, asientos sanos, coches limpios, con aire acondicionado funcionando, choferes vestidos correctamente, amables pero no atrevidos, con una dosis de gentileza hacia el pasajero, que no digan que no pueden estacionar cuando sí corresponde, sin trampas en los relojes y algunos otros detalles, anularían por completo la posible demanda de otro tipo de transporte.

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