Córdoba 2017: campo de batalla para gremios y estudiantes K

Los universitarios K realizaron el fin de semana el 1º Encuentro de la Militancia Universitaria en La Plata. Se preparan para las discusiones de la Conferencia Regional de Educación Superior que se realizará en Córdoba el próximo año.

El kirchnerismo universitario de todo el país se reunió el fin de semana en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) para celebrar el primer Encuentro de la Militancia Universitaria Nacional y Popular.
Convocado por el oficialismo de la central gremial Conadu y distintas organizaciones estudiantiles K, el encuentro sirvió para homogeneizar miradas y abrir discusiones dentro del espacio kirchnerista de cara a la Conferencia Regional de Educación Superior (CRES).
La CRES 2018, un encuentro que se realiza cada 10 años, tendrá el próximo año a la UNC como sede. Reunirá a rectores, funcionarios, académicos, investigadores y estudiantes de toda América Latina para intentar moldear el futuro de la educación superior en la región.
Este evento sería la plataforma en la que se presentarían algunos proyectos y acuerdos de gran magnitud, como el reconocimiento de trayectos académicos entre los países latinoamericanos y la consiguiente validez continental de los títulos.
El kirchnerismo se ha plantado firme contra la instrumentación de estos proyectos a nivel nacional, y buscaría bloquear los acuerdos en el mismo sentido durante la cumbre cordobesa. La reunión del fin de semana consumó el inicio de los preparativos para esa batalla.

Resistencia K
La versión cordobesa será la tercera edición de la CRES, encuentro que surge por impulso de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Sus ediciones anteriores, en La Habana en 1996 y en Cartagena de Indias en 2008, marcaron el rumbo de la educación superior para los años venideros.
En particular, es muy reconocida en el sistema universitario argentino la definición que la CRES 2008 hizo al respecto de la educación superior en su declaración final, como un “bien público social, un derecho humano y universal y un deber del Estado”.
La conmemoración del centésimo aniversario de la Reforma Universitaria es el motivo para traer la próxima CRES a Córdoba. El rector de la UNC, Hugo Juri, quiere hacer de la conferencia el hecho cúlmine de su actual mandato; no sólo por la envergadura del evento, sino también por haber tenido un profundo involucramiento en la edición anterior.
En esta edición, se anunciaría la decisión de avanzar hacia la conformación de un espacio continental de reconocimiento de trayectos académicos. Esto replicaría la idea que Juri impulsó en Córdoba y que el Ministerio de Educación convirtió posteriormente en un sistema nacional, pero involucrando a la mayoría de los países latinoamericanos.
El proyecto consiste en la posibilidad de que las universidades certifiquen “piezas” de conocimiento, aun cuando no se trate de la totalidad de asignaturas requeridas para obtener un título. Estas certificaciones, comúnmente conocidas como “créditos académicos” serían reconocidas entre países, facilitando la movilidad estudiantil.
En Argentina, el sistema comenzará a funcionar entre las ingenierías el próximo año, y ya están trabajando para implementarlo las áreas de informática y arquitectura.
Los gremios docentes nucleados en Conadu, así como varios de los espacios estudiantiles K, ya han plantado bandera contra el sistema, al que caracterizan como un paso hacia la mercantilización del sistema de educación superior.
Ese fue uno de los ejes que se discutió este fin de semana en el Plenario de la Militancia Universitaria Nacional y Popular, que contó entre sus organizadores a la agrupación 22 de Noviembre (miembro del frente que conduce Conadu) y a los estudiantes de La Cámpora, Peronismo Militante, Nuevo Encuentro y Movimiento de Participación Estudiantil (MPE, versión nacional de La Bisagra).
El kirchnerismo pretende convertir la CRES en el campo de batalla universitario por excelencia del 2018. No sólo estaría en sus planes oponerse a proyectos como el de reconocimientos académicos, sino trasladar allí aquellos planteos gremiales que no sean atendidos previamente por el gobierno nacional.
En particular, el kirchnerismo identifica en la gestión de Juri un campo experimental de los que serían los planes “de derecha” para la universidad del gobierno de Mauricio Macri, pasando por alto dos puntos claves: la organización del CRES está en manos de un comité que preside el ex rector K Francisco Tamarit, el propio Juri fue uno de los redactores de la declaración de Cartagena de Indias que dicen defender.



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