Interna PJ Capital: neo viguistas K vs. vieja dirigencia

El plan de incorporación de referentes y militantes kirchneristas a las filas del peronismo capitalino provoca malestar. Hay reproches por el lugar y los cargos prometidos a la nueva tropa. Los “leales” a la conducción partidaria reclaman su reconocimiento.

Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

Aunque el `19 asome lejano, el tiempo siempre apremia a la hora de la construcción política. Por eso, al otro día de las legislativas de octubre el peronismo cordobés dio vuelta la página y fijó su objetivo pensando ya en el próximo turno electoral.
Apenas si hubo lugar para sacudirse las esquirlas de la derrota. A menos de 48 horas del triunfo aplastante de Cambiemos, el propio gobernador Juan Schiaretti en su carácter de conductor del PJ le pidió a la dirigencia y militancia redoblar los esfuerzos para garantizar la continuidad de Unión por Córdoba (o como se llame en el futuro) en el poder provincial. Incluso, en esa misma instancia, los arengó a recuperar la Capital cordobesa alentado por los puntos que lograron incrementar en las generales respecto a lo cosechado en las PASO.
No obstante y más allá de la lectura benévola que eligieron hacer de los resultados, a Unión por Córdoba le quedó muy en claro que el camino rumbo a 2019 no será nada fácil. La versión local de la alianza nacional avanza con fuerza, el romance de los cordobeses con Mauricio Macri se consolida y los 20 años ininterrumpidos de peronismo comienzan a sentirse. La necesidad de provocar modificaciones, se impone. Al menos, así lo entiende gran parte de la conducción del partido.
Más allá de los cambios cosméticos que se producirán en breve dentro del gabinete provincial -la mayoría obligados por la salida de funcionarios que asumirán en la Cámara Baja- la idea del peronismo es comenzar con un trabajo de reconfiguración y reordenamiento hacia adentro.
El justicialismo cordobés lee que frente a un escenario político en el que Cambiemos aparece robustecido y el kirchnerismo debilitado, deben salir a buscar a quienes nunca comulgarán con el espacio amarillo. En esa línea bucearán sobre un sector del progresismo cordobés; intentarán recuperar a peronistas que encontraron asilo en otros espacios; y, sobre todo, apuntarán a la militancia K.
Como ya se dijo desde estas páginas, en el cálculo matemático que hace el peronismo ve factible quedarse con algunos puntos del 10% que obtuvo (sorpresivamente) Pablo Carro en las legislativas y sumarlos al 30,5% de cosecha propia. Esa cifra –entienden- sería un buen oiso para arrancar el `19.
La misión de engrosar la base de datos del PJ con kirchneristas comenzó en la fase previa de los comicios de este año.
Vale recordar que la conductora política del peronismo capitalino, Alejandra Vigo, fue la encargada de negociar en abril pasado el salto de, por ejemplo, los ex La Jauretche que abandonaron la facción ultra K conducida por el legislador Martín Fresneda para conformar “Pueblo Peronista”, la corriente interna tutelada por la ahora diputada electa. Luego, en plena campaña ya, se conoció la renuncia de un candidato que integraba la lista de Carro y luego selló acuerdo con UPC. El peronista Sergio Flores integra ahora la mesa del PJ Capital y es uno de los designados para conversar con otros sectores del campo nacional y popular y reclutar nuevas voluntades.
Este plan blanqueado por la propia Vigo ante los suyos, no apunta al núcleo duro K ni a los referentes de las primeras líneas que hoy integran el Frente Córdoba Ciudadana.
En principio, mira hacia las bases donde se encuentran dirigentes y militantes con estructura, con presencia territorial en las seccionales y capacidad de movilización, condiciones propicias para traducirse luego en votos. Las migraciones en la base de la pirámide ya comenzaron y provocaron ruido interno.
Ocurre que mientras que los nuevos viguistas K se ubican hoy en lugares relevantes dentro del PJ Capital e, incluso, se espera que muchos de ellos ocupen cargos en segundas y terceras líneas del Gobierno, la vieja dirigencia -“los leales” a Vigo como se definen- esperan un reconocimiento por el trabajo realizado en Capital. Allí aparecen muchos presidentes de seccionales y dirigentes históricos del PJ que se ven desplazados por el desembarco de la nueva tropa y ahora reclaman su recompensa.
Por ahora, el malestar no trasciende los límites internos de la estructura capitalina, pero promete nuevos capítulos.



1 Comentario

  1. Todo es optimismo en el planeta pejotista de capital ? Resulta imprescindible volver a llenar Los contenedores de la misma mercaderia que se vende primero y descarta despues cada cuatro años ? ( llamese militancia ) lo bueno y sorprendente de la presente nota es saber que ; siendo Una copia de Las ” RUINAS DE GUERNICA ” todavia dicen quedar dirigentes . . “

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