Mestre y Negri propagan mensaje pacifista a intendentes

Los dos quieren ser candidatos a gobernador. Afirman buscar que la pulseada sea civilizada para asegurar que la UCR encabece la fórmula de Cambiemos 2019.

Por Alejandro Moreno
amoreno@diarioalfil.com.ar

mestre-negriEl Palacio 6 de Julio fue testigo ayer de un nuevo capítulo del plan civilizador de la interna radical en el que dicen coincidir Ramón Mestre y Mario Negri, los dos aspirantes a la candidatura a gobernador de Cambiemos en 2019. Intendentes mestristas, negristas, aguadistas e inclasificables recibieron, no sin antes transmitir algunas quejas, el mensaje pacifista que debería recubrir la interna partidaria para protegerla de la angurria del PRO.
Mestre y Negri están convencidos, cada uno con sus argumentos, de que el destino los colocará dentro de dos años al frente de Cambiemos en la pelea por la Gobernación de Córdoba. Para eso -están de acuerdo- tienen que imponerse en una pulseada interna que, a diferencia de otras ocasiones, debe resultar un duelo de caballeros, como aquellos que espada en mano cruzaban los aceros pero sólo hasta la primera sangre. No pueden ignorar que el macrismo podría fastidiarse si sucede una batahola y, en reproche, plantar un candidato propio sin verdaderas expectativas de triunfo, como un Héctor Baldassi (no confundirse con el espejismo legislativo de octubre pasado) o un Ercole Felippa. Después de todo, Macri ha confesado tantas veces su amistad con “el Gringo” (Juan Schiaretti) que no deja de meter miedo entre los radicales.
Días atrás, Mestre y Negri tuvieron un primer encuentro que se reflejó en la inmediata lubricación, por la Junta Electoral partidaria, de las oficializaciones de los delegados al Comité Nacional, uno de los cuales es Negri, quien necesitaba esa venia para postular a la presidencia de la UCR nacional.
Ayer, en el Palacio se reunieron con intendentes como oyentes, para comenzar a bajar por la estructura partidaria la idea de que nadie debe salir lastimado. Quizás no quieran verlo así, pero podría ser una influencia positiva del almidonado macrismo en la UCR.
Por Confluencia, el oficialismo partidario, estuvieron Víctor Molina (Cañada de Luque), Javier Monte (Río Segundo), Matías Gvozdenovich (Arias), Fernando Gazzoni (Monte Cristo), Myrian Prunotto (Estación Juárez Celman) y Ariel Grich (Monte de los Gauchos). Por la negrista Morena, Marcos Carasso (General Cabrera) y Luis Azar (Tanti), por el núcleo aguadista Marea Radical Mauricio Cravero (Arroyito) y Gustavo Botasso (Hernando), y en la categoría escurridizos, Daniel Salibi (Mendiolaza) y Alberto Martino (Río Tercero).
Los intendentes no mestristas plantearon algunos reproches, relacionados con el recordado Congreso (de mayoría mestrista) que eligió los candidatos a diputados nacionales, y con los fondos que reciben cada municipio y comuna. Mestre enfatizó que la solución del Congreso fue democrática y que, en relación a los recursos, las exigencias presupuestarias de la Municipalidad de Córdoba, por una cuestión de tamaño, son sensiblemete superiores al resto.
De todos modos, prevaleció la idea de “cerrar la grieta” -como dijo uno de los contertulios- porque “si arriba se pelean, abajo nos matamos”.
Habrá que ver si lo logran. Un desafío por delante es la renovación de autoridades del Ente, que se hará en diciembre. Probablemente Mestre vaya por la reelección, pero habrá muchos ojos puestos en cómo se reparten los cargos de vanguardia. Nadie olvida que en las últimas semanas corrieron rumores preocupantes para el futuro del Ente, desde que algunos decían que los intendentes opositores internos de Mestre planeaban una ruptura (uno de los fantasmas que quiso exorcizarse ayer) como que el PRO impulsaba una fusión con el Comupro (el símil macri-juecista, de mucha menor envergadura).
El año que viene hay una parada más difícil: la renovación de las autoridades partidarias, y los no mestristas aguardan un reparto más parejo de los congresales, que son los que votan luego las alianzas; el mestrismo tiene hoy una amplísima mayoría allí, y nadie cede demasiado en política si se lo cree bien ganado.
La semana que viene habrá otro encuentro de la dupla de candidatos con todos los intendentes, para que nadie se sienta desplazado en la toma de este rumbo.
Es la UCR de Córdoba; podrían ocurrir episodios tensos hasta la definición de las candidaturas, hacia fin del año que viene. Por ejemplo, cuando deba definirse el mecanismo político o electoral de la alianza. ¿Pensarán todos igual? ¿Y cuál será la opinión del PRO?



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