UEPC dialoguista: no se opuso a pruebas Aprender

El operativo tuvo un 80 por ciento de participación en la provincia. En disonancia con la mayoría de sus pares de otras provincias, la UEPC decidió no oponerse a la prueba.

Más de un millón de estudiantes de todo el país participaron ayer del operativo Aprender, impulsado por el ministerio de Educación de la Nación y ejecutado en coordinación con las carteras educativas provinciales.
El operativo, consistente en una prueba estandarizada a estudiantes del nivel primario y secundario en distintas asignaturas, es duramente cuestionado por una porción mayoritaria del espectro gremial docente de todo el país. Los representantes sectoriales identifican a la prueba como una avanzada del Gobierno nacional hacia la implementación de remuneraciones basadas en la “productividad” de los maestros.
La Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) se alzó como una voz disonante en el concierto gremial. Su secretario general, Juan Monserrat, no dudó en afirmar que, a pesar de considerar que “no tiene sentido evaluar todos los años”, como gremio no se opondrían a su realización.
A pesar de las campañas contra el operativo, que pedían a maestros, padres y estudiantes boicotear el mismo, desde el ministerio de Educación informaron que, a nivel nacional, la participación se ubicó en el 94 por ciento de los estudiantes involucrados. En Córdoba, la cifra fue menor: hubo un 80 por ciento de participación, condicionado en parte por las condiciones climáticas de muchas localidades del sur provincial.

Oposición decreciente
Autoridades nacionales destacaban anoche que el efecto de las campañas en contra del operativo Aprender fue menor al registrado el año pasado, cuando el relevamiento fue realizado por primera vez. A diferencia de las pruebas ONE que se realizaron en gobierno anteriores, este operativo tiene una frecuencia anual, y sus resultados se publicarían en marzo del 2018.
A nivel nacional, distintos gremios se declararon en contra del operativo, incluyendo delegaciones resonantes como el bonaerense Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), que conduce el ultrakirchnerista Roberto Baradel, y la porteña Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior (Ademys).
En Córdoba, la agrupación Docentes D-Base, rama sindical del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), llevó adelante una campaña contra la participación en la prueba. Esto incluyó la manifestación pública de maestros que portaban eslóganes contra el operativo, como “No mandes a tu hija/o mañana a la escuela. Luchemos por una mejor educación y no seamos cómplices de su vaciamiento”.
Sin embargo, el máximo dirigente de UEPC se mostró indiferente a la situación: “en principio, no estamos en desacuerdo con los operativos de evaluación”, aseguró, aclarando que sí tienen, sin embargo, diferencias en el uso de los resultados. “No nos vamos a oponer”, había confirmado contundentemente la dirigencia del gremio.
La posición de Monserrat llamó la atención particularmente por ocupar la secretaría de Organización de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), uno de los principales cargos de la central sindical. Ctera y la mayoría de sus organizaciones de base se expresaron en contra del operativo.