Ecuador no le creyó a Juez; insiste para que lo echen de la Embajada

Lógica reacción de la Cancillería de ese país por los insultos del embajador argentino.

Por Alejandro Moreno
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Ecuador no le creyó las disculpas a Luis Juez e insistió para que Argentina retire al embajador que calificó a los habitantes de ese país como “mugrientos”. El viceministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Rolando Suárez, convocó al encargado de negocios de Argentina, Carlos Catella, para reiterarle que el gobierno quiere fuera de la Embajada a Juez.
Juez no ha regresado a Ecuador desde las elecciones del 22 de octubre porque no logra que allí le perdonen el ya célebre insulto sobre los “hábitos mugrientos” que asignó a la gente. Cuando quiso arreglar su exceso verbal optó por dos caminos: 1) acusar al periodismo de sacarlo de contexto, lo cual no tuvo éxito porque el audio con sus declaraciones recorrió las redes sociales; 2) señalar puntualmente al pueblo de la etnia otavaleño, lo cual no hizo más que confirmar sus palabras con una precisión que nadie le pedía.
El textual de Juez fue: “llegué hace media hora, me pegué una ducha, me puse un saco y una camisa, porque no quería estar con la ropa de esta mañana, van a decir que soy un mugriento y agarré hábitos ecuatorianos”. Y cuando quiso componer el desastre lo agravó así: “Ellos (el pueblo Otavalo) se visten a la mañana del sábado y están todo el fin de semana con la misma ropa. Me refería a eso, para no estar todo el día con el mismo atuendo pasé por casa a cambiarme… Para quienes no conocen la idiosincrasia, me refería a eso”.
La cancillería ecuatoriana informó ayer que ese país quería “reiterar la demanda transmitida a su homólogo argentino el pasado 27 de octubre de 2017, a fin de que el Gobierno argentino proceda a retirar al embajador Luis Alfredo Juez”.
El comunicado oficial explica que “el pedido es consecuencia de las expresiones ofensivas y segregacionistas proferidas en contra del pueblo otavaleño y de todos los ecuatorianos, las mismas que han causado profundo malestar y decepción por provenir del más alto representante diplomático de un país amigo, como es Argentina. Esa conducta no es compatible con el respeto y las mutuas consideraciones que tradicionalmente han mantenido ambos Estados y sus respectivos pueblos”.
El embajador de Ecuador en Argentina, Diego Yépez, transmitió el 27 de octubre el reclamo de su país al canciller Jorge Faurie, quienes no realizaron declaraciones públicas pero tampoco negaron las que formuló Juez, asegurando que todo iba en camino de una solución.
Un día antes, hubo una manifestación de otavaleños frente a la Embajada en Quito para reclamar que Juez se quede en la Argentina.

El 2019
Juez no deja de proporcionarse malas noticias. En 2015 quiso provocarle la derrota a Ramón Mestre y para ello formó una alianza increíble con Olga Riutort, a la que siempre había considerado una corrupta. El tremendo fracaso electoral continuó con el abandono de la candidatura a senador nacional que le regalara Mauricio Macri.
El presidente lo colocó entonces en la Embajada en Ecuador, un sencillo destino diplomático en el que ha fracasado ruidosamente, aunque el jefe del Frente Cívico crea que la clasificación de Argentina al mundial 2018 tuvo la colaboración de su carisma.
La negativa de Ecuador a aceptar las disculpas de Juez debería significar el fin de su actuación diplomática en ese país, para que no crezca un innecesario conflicto. Sólo una enorme indulgencia de Macri le permitiría ocupar un cargo en el gobierno nacional, pese a que demostró la falta de capacidad para llevar adelante una tarea. Esa será, de todos modos, la apuesta de Juez, con el ánimo de reinsertarse en la política cordobesa, donde asoma su acuerdo con Ramón Mestre, otro que ha sido reiteradamente blanco de sus denuncias de corrupción, de las que, como siempre, ya se arrepintió.



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