PJ Capital quiere engordar sus filas con militancia K

En el proceso de apertura que se viene, el peronismo capitalino buscará ampliar su base apuntando a militantes y dirigentes del campo nacional y popular. En la ecuación, buscan quedarse con un porcentaje del 10% que obtuvo el ex FPV en las legislativas.

Por Yanina Soria
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pjEl revés electoral que Unión por Córdoba (UPC) sufrió este año, sacudió la estantería interna y obligó a los devotos del general Perón a desperezarse y correrse de la zona de confort en la que se encontraban.
Las señales de alerta que se encendieron a partir de la expansión y consolidación del espacio amarillo en suelo mediterráneo, empujaron a la fuerza política que gobierna Córdoba desde hace casi dos décadas, a entrar en una fase de introspección.
La lectura interna que se abrió pos legislativas va mucho (muchísimo) más allá de las cuentas numéricas que le permitieron preservar las tres bancas que el oficialismo ponía en juego en el Congreso.
El propio gobernador Juan Schiaretti, 48 horas después de los comicios, reunió a la dirigencia a un encuentro provincial para alentar el trabajo mirando ya el 2019. Ese es el objetivo y en UPC saben que el camino que les espera será sinuoso.
El primer cimbronazo este año fue el 13A cuando el peronismo cordobés reconocía la derrota esa misma tarde de domingo a menos de dos horas de haber cerrado la votación. Las horas siguientes fueron de desconcierto y caos interno.
Si bien el justicialismo ya sabía que Cambiemos se alzaría con el triunfo en las PASO, aquello que parecía resultar una obviedad no sirvió de aliciente y el golpe fue duro igual.
En el análisis minucioso el PJ se encontró con muy malas marcas en el interior provincial, en localidades y comunas de bandera oficialista. Y, lo que fue peor, advirtió serios problemas en el funcionamiento del aparato, sobre todo en la Capital. Sin embargo, superada la etapa de escozor, sobrevivo la acción.
El segundo tiempo electoral arrancó con un rotundo giro en la campaña a nivel estético y de imagen, pero también con un fuerte reordenamiento de la dirigencia y militancia. Las nuevas estrategias se pusieron en marcha y los resultados se vieron el 22 de octubre. Ese día, el peronismo volvió a perder frente a Cambiemos y por un amplio margen. Sin embargo, hacia adentro festejaron haber podido engordar la cifra general en relación a la de las PASO.

Entusiasmo capitalino
En el balance interno por el 30,5% cosechado en toda la provincia hubo una mención especial para Capital. En el principal bastión electoral –hoy bajo dominio radical y donde los cambiemitas sacaron un arrollador 48%- UPC logró subir poco más de tres puntos. Una cifra más que suficiente para entusiasmarse y mirar con apetencias el Palacio 6 de Julio.
Por eso, lejos de desacelerar la actividad política concluido el periodo proselitista, el PJ Capital busca aprovechar el envión y rearmar el trabajo territorial; anticipan un proceso de apertura.
El justicialismo, que en la ciudad de Córdoba comanda la diputada electa Alejandra Vigo, se propone abrirle los brazos a todo aquel que quiera formar parte de la estructura que enfrentará a Cambiemos en la próxima parada electoral. Y en esa estratégica hay un nicho específico al que apuntarán: la militancia K.
No se entusiasman -por ahora- con seducir a los principales referentes del ex FPV a quienes identifican como núcleo duro del cristinismo cordobés, pero sí apuntan a los militantes y dirigentes barriales que en las legislativas jugaron con el kirchnerismo. Dicho de otro modo, a quienes movilizan y tienen territorio.
El razonamiento que sigue UPC es que el contexto nacional adverso para Cristina Fernández de Kirchner es propicio para salir a seducir a los peronistas que hoy se encuentran dentro del campo nacional y popular. Y esas intenciones están sostenidas por la siguiente ecuación: el 30% de las legislativas de UPC + lo que puedan arrebatarle del 10% a Pablo Carro, supone un piso “más que interesante” –dicen- para lo que se viene.
Además, señalan que a nivel de las bases se siguen produciendo pases del espacio K al peronismo oficial. A las agrupaciones Evita y una fracción de La Jauretche que hoy forman parte de las filas schiarettistas, el PJ sumó semanas antes de los comicios al ex candidato número ocho en la lista de Carro, Sergio Flores, y su estructura como Frente Integrador Popular (FIP). Ahí se ubica también, por ejemplo, Gustavo Magrín, el villamariense que fue titular de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte durante el primer gobierno de CFK y ex candidato al Parlasur por la lista de Daniel Scioli en el 2015.
Por otro lado, aseguran que una parte de la estructura del Surrbac jugó en las elecciones de octubre para UPC. Todas estas movidas alimentan la expectativa que tiene el PJ de poder conquistar nuevas voluntades, engordar sus filas y llegar robustecidos al `19