Gobernadores PJ piensan en el fin del Fondo del Conurbano

Los representantes de las provincias elaboran un pliego de posiciones sobre las medidas anunciadas por el gobierno nacional.

Por Marcos Duarte

El peronismo piensa en promover la derogación de lo que, en su momento, fuera una de las claves de su permanencia en el poder. El denominado fondo de reparación histórica del conurbano bonaerense surgió de una ley aprobada en 1995 como parte de un acuerdo entre el entonces presidente Carlos Menem y el gobernador Eduardo Duhalde.
En ese momento, el argumento esgrimido era el retroceso relativo de la provincia de Buenos Aires en la ley de coparticipación federal. La ley destinaba el 10% de lo recaudado por el impuesto a las ganancias a este fondo. Luego, la norma se modificó imponiendo un techo de 650 millones de pesos a la porción bonaerense y estipulando que el excedente se repartiera entre las demás jurisdicciones.
Años de desequilibrios económicos y el aumento de la recaudación del tributo base provocaron que, rigiendo el tope, el año pasado, los bonaerenses recibieran, en concepto de un fondo destinado a su provincia, siete veces menos que los santafesinos. Esta evidente desnaturalización provocó la demanda de María Eugenia Vidal ante la Corte Suprema de Justicia.
La inminente resolución del máximo tribunal convirtió al fondo del conurbano en uno de los temas prioritarios en la agenda de los gobernadores provinciales. Esta semana, los ministros de economía de las provincias gobernadas por la oposición comenzaron a trazar la estrategia de negociación con el ejecutivo nacional.
El próximo 9 de noviembre, el presidente de la nación espera recibirlos en la Quinta de Olivos para tratar la letra chica de los anuncios realizados el lunes pasado. Sin duda, la resolución política de la controversia judicial planteada por Vidal ocupará un lugar destacado en la cumbre.
El gobernador Juan Schiaretti fue uno de los primeros en proponer la constitución de una mesa de negociación para saldar el conflicto. Si, como todos los observadores pronostican, el fallo de la corte es favorable a Buenos Aires, el resto de los distritos sufriría un golpe durísimo a sus finanzas.
El gobierno nacional aceptó constituir un espacio donde se debata el tema, aunque espera la propuesta de los gobernadores en el sentido de favorecer la línea de acción enunciada por el presidente en el Centro Cultural Néstor Kirchner a inicios de esta semana.
En función de esto, los ministros de economía de las provincias tuvieron su propio cónclave el martes pasado en el Consejo Federal de Inversiones. Entre los asistentes, estuvo el cordobés Juan Carlos Giordano.
Además, asistieron legisladores como el senador Juan Manuel Abal Medina y los diputados Diego Bossio, Sergio Romero y el urtubeístaPablo Kosiner, enrolados en elbloque Justicialista. También fue de la partida el massistaMarco Lavagna. La presencia de los representantes peronistas en el Congreso de la Nación es un hecho político por sí mismo. Todos los presentes serían parte de un eventual interbloque justicialistas depurado de kirchneristas.
La coordinación con este grupo de parlamentarios es vital para los gobernadores del PJ. La posibilidad de constituirse en una bancada bisagra para el oficialismo (que no gozará de mayoría en ninguna de las cámaras) mejora sus posibilidades de negociación luego del fortalecimiento de Cambiemos en las urnas.
Entre los temas planteados figuran algunos reclamos puntuales de las provincias, la posibilidad de dotar de alguna previsibilidad el otorgamiento de ayudas económicas y el incremento de la porción coparticipable de tributos como el impuesto al cheque. Además, los gobernadores se comprometerían a un pacto de reducción del déficit en sintonía con uno de los ejes planteados por Mauricio Macri durante la convocatoria del lunes pasado.
Además, durante la conversación entre los representantes de los gobiernos provinciales, surgió la posibilidad de plantear la derogación de las leyes que reglamentan el fondo de reparación histórica del conurbano bonaerense.
Si bien la propuesta no quedó plasmada en el primer borrador, los ministros se comprometieron a consultarla con sus jefes políticos y volver a tratarla en la próxima reunión. El martes de la semana próxima volverían a convocarse para redactar el pliego final de condiciones.
Si esta idea tomara cuerpo, serían los representantes del peronismo del interior los encargados de terminar con una de las concesiones más importantes hacia una región que supo ser el bastión electoral del PJ.
Más allá de que todas las partes llegarán con sus números afinados, la inclusión de esta propuesta en la agenda de los gobernadores peronistas es un dato más de la transformación del mapa político argentino que se inició en los comicios presidenciales del 2015 y parece consolidarse luego de las últimas elecciones legislativas.