Ahora, Baldassi apoya gestión de Capitani en el PRO

El presidente de la filial macrista en Córdoba está dispuesto a marcar su impronta. El ex árbitro le ofreció respaldo político con el objetivo de sellar la salida de su antecesor en el cargo, Javier Pretto.

Por Yanina Passero
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capitaniEl macrismo cordobés sufrió los dolores típicos del crecimiento. Una fuerza política de origen porteño puso el pie en la provincia mediterránea hace poco más de seis años y hacia la mitad del recorrido, en plena tarea de armado, logró una banca amarilla para el ex árbitro internacional, Héctor “La Coneja” Baldassi. Desde allí siguieron los éxitos. Mauricio Macri, en ese momento alcalde la ciudad de Buenos Aires, entendió rápidamente que Córdoba sería la clave para el logro de sus planes. Ya sentado en el Sillón de Rivadavia, no cambió de parecer. Los miembros de la filial partidaria asumieron los desafíos con el aturdimiento natural de un ascenso estrepitoso de la fuerza. En poco tiempo, se encontraron con responsabilidades que excedían la estructura, también con pujas internas: por cEso, las conocidas entre los pioneros amarillos y la liga de famosos que no se conformó con la misión de coyuntura y planteó abiertamente sus diferencias.
En esa línea divisoria de aguas quedó el actual presidente del PRO Córdoba, Darío Capitani. Su escalada a la cúspide de la pirámide de mandos del espacio ocurrió en un momento de alta tensión. El histórico titular del sello, Javier Pretto, acaba de ser reubicado por Humberto Schiavoni en la Secretaría de Asuntos Legislativos del partido a nivel nacional. El deliberado segundo plano al que la máxima autoridad del macrismo confinó al diputado formó parte del acuerdo con Baldassi, a cambio de bajar su lista para la elección interna en 2016.
Pretto demoró su salida. Se tomó más de seis meses para ceder la posta a Capitani. Inmediatamente, sorprendió al macrismo la campaña por las PASO y las legislativas de octubre. La lucha intestina entre Baldassi y los armadores del sueño presidencial de Macri en la provincia, liderados por Pretto, continuó, aunque de manera marginal. El Presidente debía ganar, como ganó.
La excusa de los comicios pereció. El legislador Capitani le hará honor a su apellido italiano: conducirá sin tibieza el partido para imprimirle su impronta. A su favor, tiene la prudente distancia que tomó de los enfrentamientos entre ex ucedeístas y baldassistas; también, su buena llegada con las voces cantantes del macrismo con oficina en Buenos Aires.
La necesidad de mostrar autoridad no sólo se explica por la elevación del perfil asociada al puesto o la búsqueda de protagonismo para una eventual candidatura en 2019. Existirían razones adicionales. La primera, detener las denuncias de acefalia partidaria que circulan en algunos reductos amarillos; y la segunda, unificar el comando partidario detrás de la figura elegida para la función.
Pretto seguiría moviéndose como el mandamás del PRO, aunque sin papeles. Olvidó, incluso, actualizar la información en su cuenta de Twitter donde aún se presenta a la comunidad como presidente del PRO Córdoba. Probablemente, espera que su licencia sea abreviada.
El ex intendente de La Carlota realiza las operaciones para su retorno, apoyándose en los referentes territoriales que lo apoyan. Sabe, como Capitani, que las oportunidades políticas se construyen. El ex concejal de Villa María parece determinado en aprovechar su presente.
No es casual que Baldassi y sus asesores, al tanto del objetivo profesional de Capitani, ofrecieran un generoso respaldo a la actual conducción. Afirman que el número uno del PRO necesita respaldo político para poner orden en el partido. El diputado nacional, quien revalidó su cargo en las elecciones pasadas, tiene la seguridad de poder cumplir con su promesa. Si bien la opinión general es que “los votos son de Macri”, Baldassi no le resta mérito a su trabajo.
Si el dirigente de Sierras Chicas cierra su alianza con Capitani dará un paso más para cercar a Pretto.