Asamblea poco concurrida

La dirigencia de Instituto logró que los socios aprobaran el ejercicio económico 2015-16 ante una escasa concurrencia. Apenas 70 socios. Está pendiente aún la memoria y balance 2016-17.

Por Federico Jelic

institutoNo fue multitudinaria ni tan vinculante como las anteriores, ni hubo elementos polémicos. A pesar de que se presentó en plazos vencidos, la cúpula directiva de Instituto, con el presidente Gastón Defagot a la cabeza, cumplió con el pedido-reclamo de un grupo de socios sobre la presentación formal en asamblea del ejercicio económico 2015-16. Y todo se desarrolló en paz, dando cuenta que en el ambiente no hay disidencias. Al contrario. A pesar de que hay algunos malestares, ninguno se manifestó el día de la asamblea, lo que puede entenderse como un espaldarazo para la gestión actual.
Pero lo llamativo fue la escasa concurrencia. Acostumbrados a una exposición de los números ante una masa societaria mucho mayor, en esta oportunidad apenas 70 u 80 socios dijeron presente. No hubo objeciones ni complicaciones para llegar a la conformidad. De todas maneras, ya venció el plazo del otro ejercicio 2016-17.

Aprobado por unanimidad
Fue casi unánime, las manos se alzaron en pos de la aprobación del balance y el oficialismo respiró aliviado. Se sacó la primera y casi única piedra en el zapato de este ciclo, ya que en un año y medio no ha tenido mayores dolores de cabeza, por conflictos judiciales u otras obligaciones institucionales en falta. De hecho, meses atrás la Justicia homologó el concurso preventivo, eliminando cualquier riesgo de quiebra. Aunque, vale aclarar, la tarea más ardua en pos de ese objetivo estuvo a cargo de Ricardo Morellato, antecesor en el Ejecutivo de Instituto.

Tiempos de Morellato
Los números de la memoria y balance abarcaron, casi en totalidad, a la gestión de Morellato, y la Junta Revisora prestó conformidad. La mayor batalla jurídica tuvo lugar en ese período, tras la transición de Daniel Peralta como presidente interino, una vez que Juan Carlos Barrera oficializara su renuncia. Tiempos convulsionados, donde la entidad atravesó los peores frentes de tormenta. Vale aclarar que el último pedido de quiebra fue rechazado en esos tiempos, con los abogados laboralistas Carlos Rodríguez y Javier Perona, ante un reclamo del ex entrenador de arqueros “Bola” Alonso.
Hoy la realidad es otra. Reina un clima armónico después de que aquellos remedios legales dieran respiro con los acreedores. La asamblea se llevó a cabo en el gimnasio “Ángel Sandrín”, donde habitualmente se realizan. Pero en esta ocasión hubo cambio de día: por lo general se celebran los domingos, en la antesala de algún partido oficial del equipo, pero en esta edición, se adelantó para un viernes. Algo inusual que pudo haber afectado la convocatoria.

Las razones de la demora
Hay que tener en cuenta que quien más presionó para que la dirigencia saldara su compromiso con los socios fue la “gitana” Daniel Mazzei, miembro de la junta representativa por parte de las minorías que perdieron las elecciones en 2016 (del grupo “Centenario Glorioso” de Leonardo Limia), quien intimó a la dirigencia sobre los plazos vencidos a la hora de presentar los balances. A decir verdad, el oficialismo se escudaba alegando que las demoras tenían que ver con que se encontraban en plena auditoría los estados contables del club. Pero este fundamento no fue aceptado por la oposición, argumentando que los balances no son “embargables”. Por lo tanto, nada impedía la presentación del estado patrimonial. Y tampoco tendría incidencias la quita legal correspondiente por ley.
Asimismo, hay buenas noticias acerca de la salud institucional del club, y solo existen demoras del ejercicio pasado como falta que pueda considerarse grave.

Asamblea vencida, ojo con Barrera
La memoria y balance del ejercicio económico 2016/17 venció en julio, y el estatuto habla de 90 días -como máximo- para presentar su aprobación a los socios. Es decir, septiembre pasado. Si bien no puede decirse que hay flagrancia estatutaria, si están algo demorados en el aspecto contable. El resto de los asuntos parecen gozar de pacífica estabilidad.
Aún así, resta considerar un asunto que no debe relativizarse. Se trata de un incidente de revisión que presentó Barrera, por un crédito cercano a diez millones de pesos (incluso más si se aplican los intereses). La jueza Julieta Gamboa había rechazado esta solicitud, pero el ex titular de Instituto presentó ante la Cámara Civil y Comercial nuevas pruebas, dando lugar a una nueva instancia recursiva que, mientras no tenga sentencia firme, alimenta la posibilidad de un futuro pasivo.
Defagot también respondió inquietudes con relación al presupuesto actual del plantel, las acreencias, el predio San Roque, la polémica del espacio pelota-paleta, el colegio educativo y la posible apertura del colegio secundario. Además, se dejaron en claro los porcentajes que conserva Instituto de algunos futbolistas negociados, para obtener réditos en futuras transferencias: de Mateo García, en Las Palmas de España (20 %); Cristian Bernardi de Colón (50 %); de Gustavo Gotti, O’ Higgins de Chile (50 %); de Damián Schmidt, en San Martín de San Juan (50%); Gonzalo Maroni, de Boca y sparring de la selección Argentina (10 %); al igual que Lucas Beltrán en las inferiores de River.
Instituto, de a poco, se pone al día con sus socios. Pasaron los tiempos turbulentos donde otros tuvieron que arremangarse como la comisión anterior, y como saldo negativo de la asamblea quedó en evidencia el escaso compromiso de los socios. Más allá de que actualmente son casi 8 mil, la dirigencia espera que los padrones puedan crecer. Con la cifra actual, no alcanza del todo.



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