PRO contradictorio: lectura local de elección en Villa María

Lo que niegan en Córdoba lo aceptan allí. Buscan la candidatura a intendente.

Por Alejandro Moreno
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pro-villa-maríaPara los macristas, la elección del domingo pasado, que terminó con una sonora victoria de Cambiemos, tiene una lectura nacional: los votos son todos de Mauricio Macri. Así le restan valor, por ejemplo, a Ramón Mestre en la ciudad de Córdoba, donde Cambiemos duplicó al peronismo. Sin embargo, la lectura del PRO tiene sus excepciones.
En Villa María, los aliancistas se entusiasman frente a la posibilidad, que analizan muy cierta, de derrotar el peronismo en las elecciones municipales de 2019.Dentro de dos años, Martín Gill podrá ir por su reelección, y los macristas reconocen méritos a su gestión, pero entienden que la división entre el peronismo de Unión por Córdoba y el del kirchnerismo no se resolverá lo suficientemente bien ni rápido como para constituir una fuerza temible.
El domingo pasado, en Villa María, la lista de candidatos a diputados nacionales de Cambiemos logró una porción espectacular: 51,10 % de los votos. Segundo fue Unión por Córdoba con el 24,62 % y tercero Córdoba Ciudadana con el 15,79 %. De las ciudades importantes donde no gobiernan intendentes de Cambiemos, el de esa ciudad fue el mejor.
Entusiasmo, entonces, sobra. Pero la pregunta del millón es por qué se dio ese resultado.
Para la ciudad de Córdoba, los macristas no dudan en señalar que el mérito es todo el Presidente. Pero en Villa María lo interpretan de otro modo.
Darío Capitani es el referente del PRO. Actualmente preside el bloque de legisladores provinciales y todos saben que quiere desplazar a Gill de la Intendencia.
En una entrevista con el medio local Villamariavivo.com, Capitani sostuvo: “Creo que el voto le deja un mensaje contundente al intendente”.
“Entendemos que es un resultado que evalúa su gestión, siendo que fue él quien lideró la campaña en la ciudad”, destacó, en referencia a que la foto de Gill acompañó a la de Martín Llaryora, como fue la estrategia del peronismo en toda la provincia con sus intendentes. Para Capitani, la sociedad villamariense está “interpretando un nuevo camino”.
“Martín deberá hacerse cargo de lo que le toca y acelerar un cambio de gabinete para ofrecer a la comunidad una gestión más aceitada”, lo apuró.
En relación al 2019, declaró que “Cambiemos tiene el enorme desafío de poder articular, no sólo con la dirigencia política, sino con la sociedad en general y hacer un trabajo contundente para ser gobierno en el año 2019”.
Villa María es administrada por el peronismo desde 1999, cuando Eduardo Accastello ganó por primera vez. Hasta entonces, el radicalismo ocupó la Intendencia desde 1983 con Horacio Cabezas y Miguel Veglia. Aquella vez, la ola del cambio, aliancista a nivel nacional, se llevó por delante los gobiernos radicales de la provincia y de esa ciudad. Ahora, en Cambiemos tienen fe de que el nuevo proceso de renovación política los deposite en el llamado Sillón de Viñas.