Talleres y la “Gran fiesta del Club”

En tiempos electorales, prácticamente no pagará consecuencias por aplicar la medida de cobrar 150 pesos adicionales a todos los socios y los que compren entradas para el duelo del sábado ante River.

Por Federico Jelic

talleresLa verdad que Talleres merece un premio. Supo armar estrategias que pueden superar lo incómodo de su versión original, después de algunas determinaciones dirigenciales y, por el contrario, consigue transformarlas en casi una motivación. La cintura política es una de las mejores habilidades de la gestión de Andrés Fassi y lo vuelve a demostrar, con eficiencia y contundencia.
El albiazul tendrá uno de los partidos más deseados por el hincha, recibiendo en el Mario Kempes nada menos que a River Plate y pergeñando una recaudación récord y, para ese duelo, se optó por aplicar el poco simpático “Día del club”. Y lejos de generarse antipatías o malestares por parte del socio o el hincha, hay un efecto contrario. Hay ganas de participar a pesar de la erogación extra que tendrán que realizar. Todo sea por ver al equipo de Marcelo Gallardo en acción sufriendo los embates de la escuadra de Frank Kudelka, con cuatro partidos invictos.
Pero todo esconde algo. A decir verdad, hay mérito total de su aparato comunicativo y de marketing. La cuestión es que la dirigencia pretende embolsar más de 7 millones de pesos con esta iniciativa e incluso más, si logra vender la todas las ubicaciones del máximo coliseo cordobés (57 mil lugares).
Mientras tanto, a ponerse. Todos: socios, hinchas, jubilados. Todo sea por el club o la “gran fiesta del club”.
A decir verdad, supieron desde Talleres entender la forma de llegarle al hincha sin generarle disconformidad. El “Día del club” es un recurso estatutario de todas las entidades, que pueden tomarse la atribución por un partido o dos, de cobrar la entrada a todos los socios, a pesar de que tengan la cuota al día o su abono regular sin deudas. En este caso, Belgrano lo hizo efectivo ante Talleres en el clásico e incluso había anunciado que 15 días posteriores lo implementará ante Independiente. El valor adicional era de 250 pesos, pagando por adelantado. Es decir, gastó sus dos cartuchos en un mes, apuntando a recaudar casi 15 millones de pesos.
Como se ganaron en Alberdi algunas rispideces sociales que pudieran significarles costos políticos, fueron flexibles en el otro cotejo del “Día del Club”: ante Independiente el socio no escapará de pagar los 250 pesos pero tendrá lazo hasta 31 de diciembre para abonarlo. En vez de erogar 500 pesos más la cuota del mes de octubre (en curso), al menos tendrá un alivio de postergar unos meses el otro “Día del Club” permitido y obligatorio. Buena actitud de la dirigencia de Jorge Franceschi que buscó desviar dolores de cabeza, como hizo cuando se puso a disposición la devolución del dinero a los socios que habían pagado la campaña completa y que no pudieron presenciar los últimos tres duelos de local la temporada pasada, a raíz de la modalidad de jugar a puertas cerradas impuestas por AFA como sanción a la muerte del hincha Emanuel Balbo en el clásico frente a Talleres.

A la fiesta
En barrio Jardín, en el tema marketing, la tienen atada. Supieron comunicar mejor el mensaje, porque la aplicación del aporte extraordinario no se va a eliminar. Al contrario. Pero el endulzante y edulcorante comunicado no habla de “Día del club” para jugar contra River, sino que tendrá el placer y el honor de participar en la “Gran fiesta del club”. ¡Aprendé! Lo mismo que Belgrano pero con otro nombre, y con beneficios evidentes. Porque en vez de pagar los socios y público 250 pesos extras, solamente erogarán 150 pesos (100 pesos menos). Y para que brille la propuesta, con ese bono adquirido participan de numerosos premios, entre ellos, un auto cero kilómetro. Y de yapa, como consuelo, hay varios ciclomotores en danza (cantidad sin confirmar).
Es decir, prácticamente una rifa obligatoria en la cual, encima, te podes volver a tu casa en cuatro ruedas. Demasiado tentador. Así es como te lo venden y también logran que se interprete de esa forma, dependiendo el lente con el que se lo mire. O cómo te lo presenten.
Vale destacar que la primera entidad cordobesa en implementar dicha política del “Día del club” con sorteos fue Instituto. En 2015, el autor intelectual fue su titular Ricardo Morellato. Ante Central Córdoba de Santiago del Estero, el sorteo mayor fue un auto Clío más otras cuatro sorpresas. Y leyendo la coyuntura del momento, no se llamó dicha campaña el “Día del Club”, sino que el eufemismo utilizado fue un “Bono ascenso solidario”, a un costo de 100 pesos. Innovador.

Gran recaudación
La tesorería de Talleres se frota las manos. Es que en un cálculo preliminar, la estimación habla de que la recaudación con River puede superar los 7 millones de pesos. Tiene el club entre 35 mil abonos de fútbol y casi 50 mil socios activos. Será cuestión de contabilizar cuántos de esos activos se sumarán al abono o comprarán entradas. Y cuántos hinchas adquirirán su entrada con su bono adicional. Entonces, solo con los abonos y parte de la venta estamos hablando de siete u ocho millones de pesos. ¿Y si se juega a estadio completo? A restarle gastos organización, operativo de seguridad, el costo del auto y las motos, la suma a embolsar sería casi de 8 “palos” para las arcas de la institución de barrio Jardín. Cuantiosa desde cualquier punto de vista y sin ningún costo político.
Porque esa es otra realidad. A lo que Belgrano le provocó algunas facturas por parte de los socios, en Talleres no hay quejas ni cuestionamientos, salvo en algunos sectores disidentes y no afines a Fassi. Hasta eso le salió bien. Y justo nada más que en tiempos electorales. Sin meterse de lleno ni con total necesidad proselitista, la “gran fiesta del club” quedará como un original recurso festivo, con premios, sorpresas y sorteos, justo ante el semifinalista de la Copa Libertadores.
Imaginación, capacidad discursiva, marketing o llámelo como quiera. Fassi en Talleres demostró una gran cintura y habilidad para desviar la atención y conseguir tapar algunas incómodas situaciones con anuncios de colores que cautivan al socio.
Y de paso, un guiño de cara a las elecciones. El 19 de noviembre se celebran comicios en barrio Jardín, el hombre fuerte de Pachuca irá por cuatro años más de gobierno y este cotejo será casi un cierre de campaña, una fiesta que en vez de alterar ánimos, le caerán aplausos. Ni que fuera su guión escrito por Durán Barba.