Baldassi aprovecha suspenso y jugará para Peña (fusión)

Mientras Macri no designe candidato provincial, tratará de cumplir el sueño del jefe de gabinete: imponer la marca Cambiemos por sobre las identidades partidarias de los socios.

Por Yanina Passero
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baldassiEl presidente Mauricio Macri hizo una excelente elección en Córdoba. Macri.
Cambiemos se distanció de Unión por Córdoba por casi 18 puntos: 48,48% a 30,51%. Si Héctor “La Coneja” Baldassi asumiese como propio el aluvión de votos que recibió la lista que él encabeza, se equivocaría. También los aliados radicales, aunque con aliciente que les brinda la estructura de su partido centenario.
Detrás del ex árbitro de fútbol se esconde la primera receta del duranbarbismo para que el sello porteño penetrara en la “isla” cordobesa, en 2013. La fórmula para construir al referente no varió cuatro años después, pese a los esfuerzos formativos y la mayor experiencia del famoso que llegaría a la política para aportar frescura.
Es cierto, Baldassi creció en varios frentes: en la estima del mandatario nacional y de los funcionarios más influyentes; se impuso en la pulseada interna del PRO Córdoba con el desplazamiento de su presidente, Javier Pretto; y es recibido con caluroso entusiasmo en los hogares o pequeñas organizaciones que visita. Pero comienza a asomar un límite cuando se pone sobre la mesa su rol como futuro candidato a gobernador. No olvide el agravante: Cambiemos se ilusiona con quebrar dos décadas de gobierno peronista y, para ello, deberá presentar una fórmula competente. Quedó demostrado que el electorado es conservador cuando debe elegir gobernantes provinciales o municipales.
La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, dejó entrever la preocupación que pica en los principales despachos de la Casa Rosada. Fue en el único spot de campaña en apoyo al cabeza de lista cordobés. La dirigente que mejor mide de Cambiemos subrayó que Baldassi tiene un equipo detrás que lo respalda. El empuje encierra una carencia y una preocupación que ya dejaron trascender algunos encuestadores: Baldassi podría ser la “Elisa Carrió” de Córdoba. Su lugar, el ámbito legislativo.
Pese a las dudas, Baldassi asoma fortalecido de los comicios de medio término de ayer. A su favor tiene la ausencia de decisiones porque Macri no develará quién será su “estrella” dentro de dos años. El Presidente jugará a su antojo con las internas de los partidos que componen la alianza Cambiemos, su marca registrada. Mientras tanto, Baldassi contribuirá a la guerra doméstica que llegaría, previsiblemente, minutos después de clausurados los festejos en el bunker de Cambiemos. Comenzará su plan de robustecimiento.
Será fácil. Su juego es independiente y ya quedó demostrado que están quebradas las relaciones con los pioneros del macrismo cordobés.
El arco que integran el diputado Pretto, la senadora Laura Rodríguez Machado, la legisladora Soher El Sukaria y el intendente de Jesús María, Gabriel Frizza, no oculta tampoco sus diferencias con Baldassi. Incluso, destacan animadamente las incoherencias del mimado de Macri y el jefe de gabinete, Marcos Peña. Desde estas páginas se señaló que la línea de dirigentes, la mayoría de ellos provenientes de la Ucedé, plantearán el debate interno que pretende definir el rol del PRO en la entente. No dejarán de lucir el amarillo si el renunciamiento no es común en sus conmilitones y aliados.
Nadie duda que el macrista famoso será funcional al objetivo de Peña en Córdoba: lograr la fusión de la marca. En otras palabras, borrar todo sesgo partidario, incluido el PRO. El asesor Jaime Duran Barba ya mostró las austeras mediciones de los partidos por separado. El “pibe maravilla”, como apodaban al ministro en sus comienzos, da fe de la creencia con sus movimientos.
Baldassi quiere entregar un tributo a sus jefes con despacho en Buenos Aires. Lo hará para fortalecer el vínculo que más de un cambiemita cordobés envidia, pero también para erigirse como referente indiscutido en el plano interno.
“Cambiemos es un partido joven”, el furcio de Baldassi en su discurso de anoche en los festejos que inquieta a los socios.

Operativo serrucho
Anoche, la versión que circulaba entre las distintas facciones del PRO Córdoba tenía por sujeto a Baldassi. ¿El verbo? Remover. El legislador nacional macrista tendría en mente avanzar sobre las delegaciones nacionales en Córdoba.
Las versiones internas tienen a Baldassi como el próximo “monitor” de la gestión nacional de Cambiemos en la provincia. Casualmente, tras el recambio que siguió al traspaso de mando en el Poder Ejecutivo nacional, varias de las vacantes locales fueron ocupadas por dirigentes de confianza de los pioneros del PRO Córdoba, hoy enfrentados por el árbitro.
El objetivo es evidente: licuar las fidelidades (atadas a cargos) de los referentes cordobeses que abandonaron las filas del partido fundado por Álvaro Alsogaray para armar el sueño presidencial de Macri. Se entiende por qué la “fusión” duranbarbista se presenta tan atractiva para Baldassi.
Si el famoso cordobés encabezará la fórmula provincial, o acompañará, será tema de eternas discusiones entre aliados. La decisión final, de Macri. Los próximos meses prometen tensiones y jugadas a todo o nada.