Primer duelo electoral FIT-MST

El próximo domingo el FIT y el MST se enfrentaran por primera vez, en elecciones generales, desde la creación de las PASO. Desde entonces, el frente liderado por Liliana Olivero jamás permitió el ingreso del MST, y se benefició –sin ningún costo- de los votos “huérfanos” que el partido dejaba al no poder sortear las primarias.

Por Felipe Osman

fitIzquierda al Frente por el Socialismo (IFS), espacio integrado por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y el Nuevo Más, pondrá fin a sus actividades proselitistas el próximo jueves a las 11, en la plaza San Martín. Con una mateada y el recorrido de sus candidatos por la peatonal, cerrará campaña acercando sus propuestas a los vecinos de la ciudad en una charla distendida.
El domingo será la primera vez que el MST concurra a las elecciones generales con un sello propio desde la implementación de las PASO en 2011, año en el que decidió aliarse con el juecismo para “saltar” el escalón del 1,5% impuesto por la ley k. Concluido este breve affaire con el Frente Cívico, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) nunca permitió al MST integrarse a la alianza electoral, seguro de poder cooptar sus votos en las elecciones generales, una vez que hubiera quedado descartado en las primarias. Será entonces, en los próximos comicios, la primera oportunidad en la cual el FIT y el MST midan fuerzas en las urnas, en elecciones generales, desde la creación de las PASO.
Dirigentes del MST -socio mayoritario de la IFS- aseguran estar conformes con su desempeño en las urnas y lo atribuyen, en alguna medida, a un presunto anquilosamiento del FIT. Entienden que existe un estancamiento de la propuesta liderada por Liliana Olivero, que se explicaría –principalmente- por tres causas: la primera, el desinterés del FIT por ampliar la unidad de la izquierda, para conformar un frente que incluya no solo a la “izquierda partidaria”, sino también a la “izquierda social”, a la cual identifican con aquellos grupos que, sin un encuadramiento partidario, militan por diversas causas, tales como los grupos ambientalistas, feministas u organizaciones comunitarias, e incluso a referentes sociales que no tienen una actuación política directa.
En segundo término, consideran que el FIT encuentra graves dificultades para comunicar sus propuestas de manera que ellas no suenen como consignas utópicas, inalcanzables y de imposible implementación en la realidad. A diferencia de ello, entienden haber desarrollado una campaña que presenta a sus proposiciones como cuestiones concretas de posible y necesaria aplicación, tales como la quita de subsidios a la Iglesia y la inversión de los mismos en salud o educación.
Finalmente, entienden que el electorado reclama un recambio generacional entre los representantes de la izquierda, cuestión que ellos tendrían saldada con la candidatura de Luciana Echevarría (35), cabeza de lista más joven de la elección, pero no el FIT, cuya boleta es liderada por Olivero (61).
Desde el MST entienden que el FIT, que surgió como una alianza conformada con el único fin de sortear la valla que las PASO imponen para participar de las elecciones generales (1,5%), malversa la oportunidad de constituir una izquierda amplia, luego de que un desempeño electoral promisorio del frente reflejara que existe un espacio para la izquierda, y que el electorado quiere su unidad.



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